Publicado: Vie Sep 18, 2009 4:39 am
por Capitan Miller
Lamento desviarme del tema original de este post, pero creo que sería interesante tener en cuenta algunos puntos sobre el bombardeo de área y la precisión por parte del Bomber Command.

En mi opinión, los resultados alcanzados en la campaña de bombardeo estratégico aliada sobre Alemania deben ser analizados yendo un poco más allá de los datos técnicos. Creo que es importante destacar ciertos aspectos y detalles, porque de otra manera se podría caer en una subjetividad alejada de la realidad de este suceso en particular de la guerra.

En la obra Retórica y Realidad de la Guerra Aérea, de Tammi Davies, publicada en 2002, se encuentran algunos datos de interés respecto de la teoría y los resultados de la campaña de bombardeo aliada sobre Alemania. Por ejemplo…

“En el periodo del 1 de Septiembre al 31 de Diciembre de 1944, y debido al mal tiempo, la 8ª FA tuvo que realizar una parte importante de sus misiones con la ayuda del H2X. De 140.807 toneladas de bombas arrojadas en blancos principales, 81.654 toneladas lo fueron con la ayuda del H2X, y de estas últimas sólo 674Tn cayeron en un radio de 1.000 pies (aprox. 300m) del blanco apuntado. El margen de error considerado como “elevado” (bombas impactando a aprox. 900m del blanco) era, en el invierno de 1944-45, de un 66% con mal tiempo y un 29% con buen tiempo.”

Es decir, aún con la ayuda del radar H2X la precisión del bombardeo era mínima, primando el efecto (deseado o no) de área. Teniendo en cuenta que el radar H2X instalado en los B24 que actuaban como pathfinders era una adaptación del H2S británico, supuestamente mejorado, resulta evidente a la vista de los resultados el grado de precisión que podían alcanzar los bombarderos del Bomber Command.

“Las unidades de Pathfinders fueron creadas en Agosto de 1943, y algunas de ellas se demostraron especialmente efectivas y capaces de un alto grado de precisión en determinadas circunstancias. Sin embargo, la mayor parte de las tripulaciones del Bomber Command siguieron empleando tácticas de bombardeo de área, beneficiándose del desarrollo de nuevas armas incendiarias más que de la precisión del lanzamiento.”

Luego, el uso del radar, H2S o H2X, no era una panacea que garantizara la precisión, ya que ésta dependía de factores climatológicos y de tripulaciones con experiencia, variables que no siempre eran coincidentes. En la ausencia de dicha precisión el recurso era el bombardeo de área en la más amplia acepción del término.

En una carta dirigida por Arthur Harris al Ministro del Aire, Sir Arthur Street, de fecha 25 de Octubre de 1943, se afirma se ha puesto demasiada atención en el bombardeo de determinadas instalaciones industriales en lugar de “a la destrucción de las ciudades alemanas y sus ciudadanos”. Entre sus quejas se encuentra la de una respecto del reciente ataque a Kassel “poblada por más de 200.000 alemanes, muchos de los cuales ahora están muertos y la mayoría sin hogar”, cuando oficialmente se ha enfatizado la cercanía a la población de las instalaciones industriales de Henschel y otras similares, llevando esta justificación a la errónea conclusión de que “el Bomber Command está intentando hacer lo mismo que los norteamericanos y de una forma menos eficaz.” Esto, según Harris, “hace pensar a mis tripulaciones que las autoridades sienten vergüenza respecto de los efectos del bombardeo de área”. Finalizando la carta, Harris concluye que el objetivo del Bomber Command debe ser presentado sin ambigüedad como “la destrucción de las ciudades alemanas y la muerte de sus trabajadores, así como la desintegración de la vida civilizada a lo largo y ancho de Alemania.” Y añade que “debe hacerse énfasis en que la destrucción de viviendas, instalaciones públicas, medios de transporte y vidas; la creación de un problema de refugiados a una escala sin precedentes; y el quebrantamiento de la moral tanto entre los civiles como en el frente, mediante una campaña de bombardeo extensa e intensa deben ser aceptados como el objetivo de nuestra campaña de bombardeo. No el producto secundario de un intento de acabar con sus industrias.”

Por tanto, y ante las tesis de Harris, máximo responsable del Bomber Command, no se puede afirmar otra cosa que no sea la absoluta despreocupación por conseguir blancos precisos contra objetivos precisos, por mucho que los medios y la eficacia de las tripulaciones lo permitieran en cierta medida. El espíritu de la campaña de bombardeo de área no era otro que la aniquilación de la moral alemana por medio de la destrucción indiscriminada de sus centros de población, cercanos o no a objetivos industriales o militares estratégicos.

Respecto de la contribución de la RAF y su bombardeo de área, y la USAAF y su estrategia de precisión (obviamente no tan precisa), al debilitamiento industrial alemán, creo que merece la pena tener en cuenta algunos otros datos.

En su obra Armagedón, Max Hastings señala que…

“Y cuando la 8ª FA se dispuso a hacerlo (destruir la industria alemana del petróleo), acompañada de la 15ª, que volaba desde Italia, los resultados fueron excepcionales. El petróleo de que disponía Alemania descendió de 927.000 toneladas en Marzo de 1944 hasta 715.000 en Mayo y 427.000 en Junio. El suministro que recibía la Luftwaffe bajó de las 180.000 toneladas que recibía en Abril a 50.000 en Junio y 10.000 en Agosto. Alemania necesitaba 300.000 toneladas mensuales para continuar la guerra, y sin embargo, llegado el mes de Septiembre sus reservas habían descendido a la mitad de esta cantidad.”

Y por el contrario…

“… Harris se vio al mando de una fuerza dotada de un poderío sin precedentes. Sus escuadrillas podían jactarse de disponer de los dispositivos de navegación por radar, marcación y puntería más sofisticados que se conocieran. Las defensas alemanas se estaban desmoronando. El poder con que contaba Harris para sembrar el fuego y la muerte en las ciudades el enemigo alcanzó su punto culminante en el preciso momento en que los estrategas más sensatos comenzaban a comprender que había modos más útiles de emplear los recursos aéreos aliados…

… Cierto es que entre una incursión y otra a las poblaciones alemanas la RAF atacó objetivos relacionados con el transporte y el suministro de petróleo. En el acalorado choque de opiniones que se dio entre el Ministerio del Aire y Harris durante el invierno de 1944, el comandante en jefe del Bomber Command supo tener a raya a sus críticos cediendo a alguna que otra de sus exigencias… Así, entre Julio y Septiembre de 1944, un 11% de las incursiones aéreas británicas tuvo como objetivo blancos relacionados con el petróleo, frente al 20% que dirigió contra ciudades. Entre Octubre y Diciembre, el 14% de los ataques efectuados por los bombarderos de la RAF cayó sobre instalaciones petrolíferas, y el 58% sobre centros de población.”


Es por tanto evidente que el peso de la campaña estratégica, y gran parte de su éxito, debe ser apuntado en el casillero de la USAAF, y no en el de la RAF, ante la evidencia de las cifras. También es evidente, que Harris, incluso con las presiones recibidas de sus superiores, persistió en su obsesivo empeño de aniquilar las ciudades alemanas. Si antes citaba una carta de Octubre de 1943, ahora cabe resaltar otra, del 1 de Noviembre de 1944, dirigida a Charles Portal, en aquellas fechas Mariscal de la Real Fuerza Aérea y superior de Harris, cuyo texto aparece en la obra de Hastings:

“Durante los dieciocho últimos meses, el Bomber Command ha destruido casi por completo cuarenta y cinco de las sesenta ciudades más importantes de Alemania. A pesar de las distracciones que ha traído consigo la invasión, hemos conseguido, hasta el momento, mantener, cuando no superar, la media de 2,5 ciudades devastadas al mes… Ya apenas quedan centros de población industriales intactos. ¿Vamos a abandonar esta descomunal tarea, que los propios alemanes calificaron hace tiempo como su peor quebradero de cabeza, cuando estamos a punto de culminarla?”

No sería hasta Noviembre de 1944 cuando la RAF realizaría un 24,6% de sus salidas contra instalaciones petroleras, arrojando una cantidad mayor de bombas que las lanzadas por la 8ª FA. Para entonces, la precisión del bombardeo de área de Harris ya había acabado, ciertamente con precisión, con la mayoría de ciudades alemanas, y podía desviar su atención, no sin desgana, hacia los blancos industriales, como se le había reclamado sin éxito desde hacía meses atrás. Y es que a veces no sólo basta con disponer de los medios adecuados para realizar una tarea, tan importante o más es disponer de la voluntad de hacerlo. Por mucho que las tripulaciones y medios técnicos del Bomber Command pudieran garantizar la realización de una campaña “quirúrgica”, la sola definición de la estrategia, bombardeo de área, y las órdenes de su comandante en jefe quedaban tan lejos de asegurar una precisión como lo están las imágenes de las ciudades alemanas devastadas por la obstinación de un personaje tan cruel y siniestro como Harris.

Saludos.