Publicado: Mié Ago 12, 2009 2:51 pm
Este debate se originó en el siguiente post del subforo "Ficción"
viewtopic.php?f=55&p=70915#p70915
Y ha sido movido a este subforo por tratarse de un tema técnico.
Joaquin Garcia Morato - Moderador
Puestos a criticar:
- En cada fuerza de bombarderos había varios Pathfinder. Normalmente había un Mosquito encargado de localizar el blanco y localizarlo, y marcarlo con una señal especial (obviamente, tenía sustituto). Una vez lanzada la primera marca, otros Mosquito seguían marcando el blanco con marcas de colores. Si alguna se desviaba, otro avión “anulaba” la señal con una marca amarilla.
Posteriormente aparecía un primer grupo de bombarderos, también Pathfinders, que lanzaban sobre las marcas otras señales. Las señales eran de un tipo especial de corta duración, muy difícil de imitar. Posteriormente la fuerza principal iniciaba el ataque con determinado patrón, generalmente se abrían en abanico y bombardeaban a determinada distancia de la marca inicial.
La fuerza tenía un avión especial que era el comandante del ataque, que era el encargado de ordenar marcar o anular tal o cual zona, podía desviar parte de la fuerza, incluso elegir objetivos diferentes.
Obviamente, el procedimiento fue cambiando, y la técnica más “depurada” se usó a partir de mediados de 1943. Por ejemplo, en esa época era frecuente que el Mosquito que marcaba el blanco lo hiciese manualmente, atacando en picado y a corta altura (por ejemplo, se hizo en Dresde).
Los Lancaster (o los Halifax) encargados de estas misiones no tenían ninguna marca que los diferenciase de los bombarderos “normales”
- El He-219 Uhu era un avión biplaza en cuya cabina sólo caben dos personas. Además llevaba asientos eyectables, por lo que no cabía un tercer pasajero. Para saltar del avión había que lanzar la cúpula, no era como un bombardero (un Ju-88 por ejemplo) que podía llevar pasajeros y estos salir mal que bien por una escotilla.
- El radar del los He-219 era mucho más sencillo que lo que indicas. Era de antena fija, y por tanto sólo podía informar sobre la distancia del blanco, y la dirección debería calcularse a ojo según la intensidad de la señal de retorno (puede decir si está alineado o no). Moviendo el morro puede adivinarse más o menos por donde vuela el blanco. El radar alemán aerotransportado no daba información de altitud, dirección ni de velocidad.
- La “Schräge Musik” (literalmente, “Música torcida” pero era un apodo para el Jazz) no se usaba así exactamente: lo que hacía el atacante era volar bajo el blanco, disparando esos cañones y repartiendo los proyectiles por todo el fuselaje del avión atacado. Era prácticamente inútil contra los ágiles Mosquito, salvo si atacaban a un avión que no se lo esperaba, e inútiles en combates frontales (cuestión de cadencias de tiro, velocidades relativas y tiempo).
- No siempre se usaban trazadoras. Generalmente lo hacían sólo pilotos noveles, y de día. Pero delataban al avión atacante y alertaban al blanco, y por lo que sé apenas se usaban de noche.
- La maniobra evasiva inglesa no era un tirabuzón, sino una especie de ‘S’ muy marcada, en la que también se cambiaba de altura. Esos aviones no podían realizar un tirabuzón, se estrellarían (tenían un ángulo máximo de alabeo, e iban sobrecargadísimos).
- Me llama la atención lo de la “bomba luminosa” (sería una bengala). No sabía que se hubiese usado, y tampoco sería muy eficaz (de nuevo cosa de tiempos y velocidades relativas). Para eso era más lógico usar una bomba bomba, que en lugar de deslumbrar, mata. Pero puedo estar errado.
- Lo que sí es cierto es lo del “Moskito panic”: desde 1944 los cazas nocturnos Mosquito (y luego Beaufigther) escoltaban a los bombarderos y atacaban a los cazas nocturnos. Causaron bastantes bajas y sobre todo afectaron mucho a la eficiencia. Lo que no solía ser así era el ataque: de noche los ataques solían ser fugaces, los pilotos quedaban cegados por los fogonazos de las armas, y dejaban de verse. Es decir, el atacante lanzaba una ráfaga, acertaba o no, y a por otra. Ver a un caza a 500 m era casi imposible (salvo con luna llena y ni aún así) y el combate evolucionante simplemente no podía darse. También hay que pensar que la munición no era inacabable, habitualmente de unos 100 proyectiles por arma (suficientes para unos segundos de disparo).
- El He-219, al contrario de lo que suele suponerse, era un avión subpotenciado. El famoso éxito de un prototipo (20 aviones entre ellos 5 Mosquito) fue eso, con un prototipo aligerado y con motores preparados. Los aviones de serie, que llevaban blindaje, armamento adicional, y asientos eyectores, no podían cazar a los Mosquito, y no eran demasiado maniobreros en el plano vertical.
- La caza nocturna alemana actuaba sobre la frontera Oeste alemana, bastante lejos de Inglaterra. Algún avión que se perdió acabó aterrizando en Gran Bretaña (y viceversa) pero un avión tras un combate a toda potencia no estaría de combustible como para fantasías.
Siento ser tan plasta, pero es que el combate resulta bastante fantasioso. La ficción además de interesante debe ser realista, o acabamos como Sven Hassel. Te recomendaría documentarte un poco, hay bastante escrito sobre el tema, incluso en castellano. Por ejemplo, si la encuentras puede resultarte muy útil “Bomber” de Len Deighton (se ha publicado en castellano con el título “Bombardero”; tiene otra novela sobre cazas, “Adiós Mickey Mouse” que también es recomendable).
Saludos