Publicado: Mar Ene 02, 2007 10:35 am
por Domper
Un tema recurrente (agotador, mejor dicho) es el de las armas secretas alemanas. Se muestran novedosos sistemas, que (parece deducirse de la intención de los escritos) hubieran resuelto la guerra si… Los dibujos son mejores, como esos cohetes espaciales con pintura de camuflaje y con cabina, más propios de un cómic de Flash Gordon que de un gabinete de ingeniería. No suele tenerse en cuenta lo indefinido de muchos de esos proyectos o su dudosa viabilidad.

Los alemanes usaron durante la guerra muy pocas armas guiadas (no incluyo los torpedos acústicos aunque lo sean):

1. Bombas radioguiadas: dos modelos: Fritz-X (o SD 1400X, o X-1, concebida para atacar buques blindados) y Hs 293 (para blancos no blindados). La primera era una bomba de caída libre guiada, la segunda una bomba planeadora propulsada por cohete. Las dos eran controladas por radio desde el avión lanzador, y disponían de una bengala para ayudar al guiado del arma.

Su éxito fue sólo moderado: en sus primeras operaciones consiguieron éxitos notables, como hundir el acorazado Roma (atacado por sorpresa sin declaración de guerra), al crucero Spartan y al transporte de tropas Rohna (así como otros buques más) y dañar otros barcos como el Italia, el Warspite o el Savannah. Posteriormente su eficacia se hizo mínima. Tenían los inconvenientes de las bombas radioguiadas:

- Escasa precisión: se atacaban blancos pequeños y móviles desde varios Km de distancia, y el operador debía controlar una bomba (sin ningún tipo de ayuda automática como las actuales) y llevarla hasta ellos. Este es un tipo de arma cuya precisión disminuye con la distancia, y a más de 10 Km es casi imposible acertar a un blanco.

- Vulnerabilidad del avión atacante: se precisa un bombardero (al menos un avión con dos tripulantes) para llevar y lanzar la bomba, que interfiere con su aerodinámica. Posteriormente debe volar recto y hacia el blanco, para facilitar la tarea al operador, con lo que se convierte en un blanco ideal para las defensas antiaéreas y (sobre todo) para la patrulla aérea de combate. Un avión que lanza una bomba no guiada puede virar tras el lanzamiento, uno que lance una bomba guiada debe seguir y sobrevolar el blanco. Los escuadrones equipados con estas armas perdieron bastantes aviones (con sus valiosísimas tripulaciones) en muy poco tiempo.

- Escasa fiabilidad: fue propia a todas las armas de este tipo usadas en la guerra: la electrónica estaba en mantillas, y los sistemas equipados con válvulas de vacío eran muy frágiles, propensos a averiarse o a no encenderse adecuadamente, y además el frío o al humedad afectaban a su funcionamiento. Lo normal era que apenas la mitad de las bombas guiadas usadas funcionasen.

- Vulnerabilidad a las contramedidas. No sólo ante medidas "normales" (como una cortina de humo) sino a las contramedidas electrónicas, especialmente a la interferencia por radio, tanto por ruido como enviando señales erróneas. Como las bombas alemanas usaban un único canal (se podían seleccionar 18 frecuencias de la banda de 48,5 MHz) fue sencillo interferir esas bombas, que además no se descontrolaban, sino que seguían volando en la dirección del blanco (fallando) por lo que las tripulaciones no llegaron a sospechar nada. Cuando se usaron bombas radioguiadas en Normandía, las bombas de los pocos aviones que consiguieron superar las defensas fueron ineficaces. Los alemanes sólo sospecharon tardíamente esta interferencia, y 200 Hs 293 fueron reconstruidas como bombas filoguiadas, pero apenas fueron usadas unas pocas en el Mediterráneo.

- Las bombas filoguiadas tienen su propio problema: es muy fácil que el avión lanzador corte el cable de control en su avance. Por eso los misiles filoguiados apenas fueron usados en la posguerra por aeronaves, salvo por los helicópteros.

Por ello de la enorme cantidad de bombas producidas muy pocas se usaron. De la Hs 293 se fabricaron unas 1.900, pero la mayoría prototipos. De la Fritz X, cerda de 2.000. Se fabricaron también 1.100 Blohm und Voss 226. No se usó ninguna Bv 226, sólo unas 200 Fritz X, y de las Hs 293 se lanzaron 319 unidades, de las que 215 funcionaron, consiguiendo 79 impactos en 40 buques.

Además los aciertos se consiguieron en las primeras misiones, cuando se tenía la ventaja de la sorpresa. Posteriormente la efectividad fue mucho menor, y se perdieron muchos aviones. El límite de la vulnerabilidad lo mostró la bomba suicida japonesa Okha: sólo el 30% de los aviones lanzadores (Mitsubushi G4M "Betty") volvieron de sus misiones.

2. Misiles tierra - tierra: fueron los dos archifamosos V-1 y V-2 Por extraño que parezca, fue mucho más eficaz la primera. La segunda precisó un carísimo desarrollo, y era cara de producir, mientras que su eficacia (salvo para matar civiles) fue pequeña: su principal contribución fue retrasar (como mucho un mes) la apertura del puerto de Amberes. La V-1 era muy poco precisa, pero al ser una bomba "interferible" los aliados dedicaron ingentes esfuerzos para defenderse contra ellas: por ejemplo, se cree que cada bomba derribada requirió 3.000 proyectiles e artillería antiaérea.

3. Misiles antiaéreos: aunque se lanzaron bastantes prototipos de diferentes armas (ninguno en combate) esos ingenios estaban muy "verdes". Eran radioguiados y con guía visual, lo que es razonable para un misil de corto alcance, no para uno d edefensa de área. Tenían las mismas limitaciones que las bombas radioguiadas, pero peores: acertar a un blanco pequeño y móvil como un avión a 8.000 m de altura, era muy difícil con cielo claro; si hay bruma, no digamos nubes, imposible. Y si el avión maniobraba... Y no había espoletas de proximidad fiables, pretendiéndose usar chapuzas como células fotoeléctricas (que se activasen con la sombra del avión: sólo funcionarían al mediodía y desde baterías situadas al Norte de la formación) o micrófonos. Un arma (la Hs 117) entró en producción, pero sin resolver estos problemas.

4. Misiles aire - aire: otra arma, el misil X-4, estuvo a punto de entrar en producción, pero su efectividad hubiese sido dudosa. Era un misil filoguiado, que requería al avión lanzador volar recto, a nivel, y siguiendo al blanco, y que tenía un alcance efectivo pequeño: 2 ó 3 Km a lo sumo, suponiendo que el cable no diese problemas. Carecía de espoleta de proximidad fiable ¡usaba una espoleta acústica que debía activar el ruido de los motores! Se produjeron 1.400 unidades que fueron gastadas en pruebas, pero parece que no en combate.

5. Misiles contracarro: un derivado del X-4, el X-7, fue desarrollado con misión antitanque. Esa sí era un arma potencialmente efectiva, aunque de alcance limitado (unos 1.000 m) y montada en vehículos sí tenía mucho que decir. En 1948 los franceses desarrollaron el misil SS-10, basado (en parte) en el X-7, que empezó sus pruebas en 1952, y en 1956 fue usado en combate con bastante éxito. Sin embargo, el X-7 no llegó a esa fase. Se produjeron unas 300 unidades, y parece que no fue usado. Hay una prueba documentada de Septiembre de 1944, cuando siete misiles fueron lanzados: cuatro se estrellaron, dos estallaron en el aire, y otro acertó en un tanque a 500 m de distancia. Pero probablemente la prueba fue contra blancos estáticos en un polígono, y no en combate. No creo que nadie en su sano juicio llevase un arma experimental ultrasecreta a primera línea, donde pudiese ser capturada.

Es decir, la apuesta tecnológica no salió bien. En principio, parecería que las armas guiadas eran la solución para la inferioridad numérica en la que se encontraba la Alemania Nazi, pero hubo dificultades insospechadas, en parte relacionadas con el atraso en la electrónica. Así los alemanes, aunque contemplaron sistemas de guiado más avanzado, nunca pudieron ni acercarse al guiado por radar activo (del Bat, que llegó a hundir un destructor a 25 Km del avión lanzador), o al guiado por TV probado con la GB-4 (parece que se usaron algunas unidades en combate) o al guiado por haz radar del misil antiaéreo Lark.

Como se dice, a toro pasado todos toreros. Era lógico desarrollar armas de este tipo pero, a la vista de los resultados, los alemanes se hubiesen visto mucho mejor servidos de una electrónica mejor, de espoletas de proximidad, o de cohetes tierra - tierra de medio alcance. Claro que si las cosas se supiesen, hace tiempo que me hubiese tocado la lotería…

Saludos