Publicado: Vie Dic 29, 2006 4:29 am
Sí y no:
Si la capacidad de perforación dependiese sólo del espesor del blindaje, daría lo mismo una plancha oblicua o vertical (salvo por lo que luego diré). En realidad, influye el aspecto de los rebotes, que no se producen con una coraza vertical, sí con una oblicua. Además los proyectiles incidentes son desviados al penetrar en la coraza oblicua. Por eso digo que sí hay una moderada ganancia.
Pero hay más factores que no he dicho. El aspecto de los blindajes estaba muy estudiado en la época, no en vehículos pero sí en barcos. Básicamente, tú puedes tener dos tipos de corazas: unas de acero muy rígido difíciles de penetrar, otras de acero elástico que favorecen los rebotes. Una coraza elástica es perforada con facilidad, una coraza rígida apenas produce rebotes ni aunque sea alcanzada con ángulos agudos.
Por ejemplo, en las torres de los acorazados se colocaba la plancha frontal (con una cierta inclinación) de acero endurecido, y el techo de la torre de acero elástico. Pero no siempre: en los Strasbourg franceses de 1930 se colocó un techo de acero endurecido. Cuando un proyectil del Hood alcanzó una torre del Dunkerque, en lugar de perforar, rajó la coraza y destruyó la torre (con sus ocupantes).
Por eso en las torres de los acorazados germanas se consideraba un error de diseño el que la plancha frontal fuese muy pequeña y luego tuviese una zona inclinada: porque si se usaba acero elástico sería perforada con excesiva facilidad, si se usaba el rígido no habría rebotes.
En un carro no puedes usar alegremente un tipo u otro, sobre todo si el casco es fundido. Se usan aceros endurecidos que no favorecen los rebotes, por lo que el valor de una coraza oblicua puede ser menor del que parece.
Otro problema es la dirección de los rebotes. Si es hacia el aire, perfecto, pero las corazas oblicuas invertidas dirigen los proyectiles hacia el anillo de la torre (ved la imagen anterior del costado de la torre del Covenanter), el lugar más vulnerable y menos protegido. Pero usar torres amplias (en las que quepa un cañón potente y tres tripulantes) con costados oblicuos no es sencillo. Mirad el T-34/41 con una torre con un espacio interior ridículo (y aun así tiene trampas para proyectiles bajo el cañón y en la parte trasera) y como el T-34/85 tiene una torre de costados rectos y con un visible entrante. Eso es debido a que por los costados inclinados del casco, que no aumentan demasiado la protección, no se pudo poner un anillo de torre grande.
En comparación, el Sherman, con frontal inclinado pero con costados rectos, permite instalar una torre más grande y mejor diseñada. Al fin y al cabo, el 80 - 90% de los impactos se producen en la parte frontal y no en los costados. Eso indica como construir un vehículo de líneas huidizas tiene sus inconvenientes, es preciso que sea más grande y más pesado, o admitir que haya zonas vulnerables.
Un compromiso razonable puede ser el del M26: frontal del casco y de la torre redondeados (u oblicuos) y con costados verticales. Pero el coetáneo y mucho mejor protegido Centurión (que se incluye, cinco Centurión llegaron a Alemania en Marzo de 1945 pero no llegaron a combatir) tiene coraza lateral recta, y la frontal es recta en la torre y oblicua sólo en el casco. Se consideraba que el Centurión era el carro más protegido de la época, superior al Tiger II (hay descripciones de Centurión que en Corea resistieron un proyectil de 152 mm).
Con todo esto quiero que veas que las cosas no siempre son tan sencillas como parece. A veces las "mejorías" son contraproducentes. Y la coraza oblicua no es la panacea
Cuando cito lo ocurrido con posterioridad es porque tras el parón de la guerra se pudieron meditar las lecciones. En 1941 ó 1943 nadie estaba para filigranas, lo que importaba es que las fábricas no parasen. Tras 1945 los vencedores pudieron rediseñar sus vehículos y su armamento, y probarlos a fondo. Así los rusos "descatalogaron" al T-44 y al JS-2 sobre la marcha y se pasaron a la combinación T-45 / T-10M. Y ambos bandos vieron que era mejor un cañón de mayor calibre y menos longitud que los de gran longitud: sólo los franceses siguieron una temporada con el antiguo cañón del Panther (montado en los AMX-13 y luego en Sherman egipcios e israelíes), pero los norteamericanos abandonaron el cañón de 90/73) que montaba el Super Pershig y equiparon al M48 con un cañón de 90/48 aparentemente menos potente pero con mejores municiones (los rusos también se pasaron al 100/55, los ingleses al 105/51). Los cañones contracarro de 70 calibres o más se vio que no eran la mejor solución. Pero todo eso se apreció tras la guerra.
Saludos
Si la capacidad de perforación dependiese sólo del espesor del blindaje, daría lo mismo una plancha oblicua o vertical (salvo por lo que luego diré). En realidad, influye el aspecto de los rebotes, que no se producen con una coraza vertical, sí con una oblicua. Además los proyectiles incidentes son desviados al penetrar en la coraza oblicua. Por eso digo que sí hay una moderada ganancia.
Pero hay más factores que no he dicho. El aspecto de los blindajes estaba muy estudiado en la época, no en vehículos pero sí en barcos. Básicamente, tú puedes tener dos tipos de corazas: unas de acero muy rígido difíciles de penetrar, otras de acero elástico que favorecen los rebotes. Una coraza elástica es perforada con facilidad, una coraza rígida apenas produce rebotes ni aunque sea alcanzada con ángulos agudos.
Por ejemplo, en las torres de los acorazados se colocaba la plancha frontal (con una cierta inclinación) de acero endurecido, y el techo de la torre de acero elástico. Pero no siempre: en los Strasbourg franceses de 1930 se colocó un techo de acero endurecido. Cuando un proyectil del Hood alcanzó una torre del Dunkerque, en lugar de perforar, rajó la coraza y destruyó la torre (con sus ocupantes).
Por eso en las torres de los acorazados germanas se consideraba un error de diseño el que la plancha frontal fuese muy pequeña y luego tuviese una zona inclinada: porque si se usaba acero elástico sería perforada con excesiva facilidad, si se usaba el rígido no habría rebotes.
En un carro no puedes usar alegremente un tipo u otro, sobre todo si el casco es fundido. Se usan aceros endurecidos que no favorecen los rebotes, por lo que el valor de una coraza oblicua puede ser menor del que parece.
Otro problema es la dirección de los rebotes. Si es hacia el aire, perfecto, pero las corazas oblicuas invertidas dirigen los proyectiles hacia el anillo de la torre (ved la imagen anterior del costado de la torre del Covenanter), el lugar más vulnerable y menos protegido. Pero usar torres amplias (en las que quepa un cañón potente y tres tripulantes) con costados oblicuos no es sencillo. Mirad el T-34/41 con una torre con un espacio interior ridículo (y aun así tiene trampas para proyectiles bajo el cañón y en la parte trasera) y como el T-34/85 tiene una torre de costados rectos y con un visible entrante. Eso es debido a que por los costados inclinados del casco, que no aumentan demasiado la protección, no se pudo poner un anillo de torre grande.
En comparación, el Sherman, con frontal inclinado pero con costados rectos, permite instalar una torre más grande y mejor diseñada. Al fin y al cabo, el 80 - 90% de los impactos se producen en la parte frontal y no en los costados. Eso indica como construir un vehículo de líneas huidizas tiene sus inconvenientes, es preciso que sea más grande y más pesado, o admitir que haya zonas vulnerables.
Un compromiso razonable puede ser el del M26: frontal del casco y de la torre redondeados (u oblicuos) y con costados verticales. Pero el coetáneo y mucho mejor protegido Centurión (que se incluye, cinco Centurión llegaron a Alemania en Marzo de 1945 pero no llegaron a combatir) tiene coraza lateral recta, y la frontal es recta en la torre y oblicua sólo en el casco. Se consideraba que el Centurión era el carro más protegido de la época, superior al Tiger II (hay descripciones de Centurión que en Corea resistieron un proyectil de 152 mm).
Con todo esto quiero que veas que las cosas no siempre son tan sencillas como parece. A veces las "mejorías" son contraproducentes. Y la coraza oblicua no es la panacea
Cuando cito lo ocurrido con posterioridad es porque tras el parón de la guerra se pudieron meditar las lecciones. En 1941 ó 1943 nadie estaba para filigranas, lo que importaba es que las fábricas no parasen. Tras 1945 los vencedores pudieron rediseñar sus vehículos y su armamento, y probarlos a fondo. Así los rusos "descatalogaron" al T-44 y al JS-2 sobre la marcha y se pasaron a la combinación T-45 / T-10M. Y ambos bandos vieron que era mejor un cañón de mayor calibre y menos longitud que los de gran longitud: sólo los franceses siguieron una temporada con el antiguo cañón del Panther (montado en los AMX-13 y luego en Sherman egipcios e israelíes), pero los norteamericanos abandonaron el cañón de 90/73) que montaba el Super Pershig y equiparon al M48 con un cañón de 90/48 aparentemente menos potente pero con mejores municiones (los rusos también se pasaron al 100/55, los ingleses al 105/51). Los cañones contracarro de 70 calibres o más se vio que no eran la mejor solución. Pero todo eso se apreció tras la guerra.
Saludos