Publicado: Jue Dic 03, 2020 11:51 pm
por Kurt_Steiner
El Pz.Jg.Abt 605 fue la única unidad equipada con el Panzerjäger I enviada al norte de África; partió desde Italia y llegó a mediados de marzo de 1941. El batallón, con sus 27 Panzerjäger I operativos, fue asignado a la 5ª División Ligera. A principios de octubre de 1940, para compensar las pérdidas, un grupo de 5 Panzerjäger I iba a ser enviados a África, pero sólo llegaron 3. Los dos restantes se perdieron en el mar. Cuando comenzó la Operación Crusader en noviembre de 1941, el Pz.Jg.Abt 605 estaba listo y, en esa ocasión, perdió 13 vehículos. Con el fin de reabastecer el menguante suministro de repuestos para el Panzerjäger I, los Panzer I del Afrika Korps alemán fueron canibalizados, ya que estaban obsoletos o fuera de servicio. A fines de 1941, el Pz.Jg.Abt. 605 tenía 14 Panzerjäger I operativos.

En enero de 1942, se reforzó con cuatro vehículos más, seguidos de tres más en septiembre y octubre de 1942. Con el fin de darle al Pz.Jg.Abt 605 una mayor potencia de fuego, a principios de 1942, la unidad recibió Sd.Kfz.6 armados cson el cañón de 7,62 cm, conocidos como 'Diana'. A mediados de mayo de 1942, el Pz.Jg.Abt. 605 tenía alrededor de 17 vehículos operativos. Durante la batalla de El Alamein en octubre de 1942, se informó que se disponían de 11 vehículos. Los dos últimos vehículos de reemplazo llegaron en noviembre de 1942.

Durante la campaña africana, el Panzerjäger I tuvo los mismos problemas que en los otros frentes. El blindaje era demasiado débil, la suspensión era propensa a averías, habían problemas con el alcance operativo de la radio, el motor se sobrecalentaba con frecuencia y otros. Por otro lado, el rendimiento del arma se consideró suficiente. Hay informes de tres tanques Matilda destruidos a 400 m utilizando los escasos proyectiles de tungsteno.

Los aliados capturaron cuatro vehículos. Uno fue enviado a Gran Bretaña y otro a EEUU para su evaluación. Este último permanecería en los Aberdeen Proving Grounds hasta 1981, cuando fue regalado a Alemania. Después de la restauración, se trasladó a la Wehrtechnische Dienstselle en Trier. Se desconoce el destino de los vehículos capturados restantes.


El Panzerjäger I demostró ser un vehículo eficaz pero no exento de fallos. El cañón tenía un mayor poder de penetración de blindaje que los cañones antitanques alemanes actuales en los primeros años de la guerra. Los problemas con este vehículo fueron numerosos, incluida la baja protección del blindaje, los problemas del motor, las averías de la transmisión, poca tripulación, etcétera. A pesar de esto, demostró ser capaz de destruir tanques enemigos que de otra manera serían inmunes al PaK 36 de menor calibre de 3,7 cm. El mayor mérito del Panzerjäger I es que demostró que el concepto de arma antitanque autopropulsada era factible y eficaz y permitió al ejército alemán adquirir una experiencia importante en este tipo de guerra.