Publicado: Jue Abr 28, 2011 1:36 pm
por Domper
Poco que añadir a lo dicho ya respecto al Maus. Tan sólo algunos detalles.

Por de pronto, el origen de semejante monstruo no está tanto en una solicitud de las unidades operativas (de la Panzerwaffe) sino del Heereswaffenant, el departamento encargado de las solicitudes de equipo, que deseaba un carro capaz de batir a cualquier carro pesado presente (los KV que se estaban encontrando) o futuro. Pero el proyecto se descontroló. Los fabricantes, que ya estaban metidos en el desarrollo del Tiger, se embarcaron en el desarrollo de versiones aún más pesadas.

Krupp presentó un proyecto que era un Tiger agrandado y mejorado, del que habría una versión ligera y otra pesada, el PzKpfw VII Löwe. Pero el Heereswaffenant aumentó los requerimientos de blindaje, descartó la versión pesada, y Krupp decidió arrumbar el proyecto ya que pensaba que la barcaza no admitiría esas “mejoras”. A cambio, propuso una versión algo menor con el cañón de 88/71. Aún más absurdo, porque ya estaba en desarrollo el Tiger II, con similares misiones y el mismo armamento. Al final sería anulado.

Porsche también participó en el proyecto, pero ahí contó la relación especial entre el Dr. Porsche y el indigno. Convenció a la bestia que su diseño cubriría cualquier expectativa, y consiguió un encargo. El diseño sería hecho por Porsche, y la Krupp construiría el vehículo: el PzKpfw VIII Maus. Si ya era una solicitud absurda, el proyecto aún lo sería más. Pasó pronto de 100-120 Tn a 188 Tn, en un vehículo de enormes dimensiones. Afortunadamente, Guderian, que acababa de ser nombrado inspector de la Panzerwaffe. Aprovechando que la estrella de Ferdinand Porsche estaba de capa caída tras los fiascos de los Tiger, ordenó cancelar el proyecto inmediatamente. La aberración calló, parece que estaba un poco harto de Porsche y sus fantasías.

El desarrollo siguió sólo como un experimento, y eso no es una insensatez, puede dar lecciones muy útiles: los aliados también hicieron experimentos parecidos, como el Tortoise o el T-95. El resultado, como ya se ha dicho, fue un fracaso total. A pesar de ello Porsche siguió con el desarrollo por su cuenta, a pesar de las repetidas órdenes recibidas de desmantelar los prototipos para reutilizar sus materiales. Sólo se montó un prototipo completo (el número 2, con la única torre construida) y los soviéticos lo encentraron cerca de Kummersdorf con la barcaza destrozada y la torre caída. Como la torre estaba más o menos íntegra, fue trasladada a Kubinka, donde se montó en la barcaza número 3, Tras algunas pruebas (debieron ser muy divertidas) pasó al museo, donde se encuentra, como un monumento a la estupidez.

El Heereswaffenant aún seguiría haciendo de las suyas, y cuando proyectó la serie E, que debería sustituir a los diferentes vehículos (alguno de los cuales aún no había entrado en servicio) se incluía la E-100, con misiones similares a las que hubiesen debido cumplir los absurdos Maus.

Por otra parte, el proyecto tenía otras deficiencias:

- El armamento, por raro que parezca, era mediocre. El cañón Pak 44 de 128/55 en lugar de perforar los 200 mm proyectados, apenas perforaba 143 mm a 1.000 m de distancia. Eso bastaba contra un JS-2 o un Sherman. Pero los carros en desarrollo eran otra cosa, y (teóricamente) la coraza frontal de un JS-3 o de un Centurion (carros que entraron en servicio en 1945) podían resistir esos proyectiles.

Con todo, la masa de esos proyectiles era suficientemente grande como para causar daños aunque no perforasen la coraza, como experimentaron los alemanes al sufrir el 122 mm que montaban los JS-2, que llegaron a arrancar de cuajo la torre de un Tiger. Pero como armamento principal de un tanque superpesado era un fracaso.

La solución iba por otro lado: mejoras en los proyectiles. El primer paso ya se había dado con los perforantes de compuesto rígido (como los HAV norteamericanos) que también usaban los soviéticos. El siguiente eran los perforantes de carcasa desprendible (los “sabot”) que los ingleses distribuyeron para sus cañones de 6 y 17 libras. El 17 libras, con esos proyectiles, podía perforar más de 200 mm de acero homogéneo, lo que hubiese dado capacidad marginal contra la coraza lateral del Maus.

Además, cuando el Maus entrase en servicio armas mucho más potentes estaban en desarrollo. Los ingleses tenían el 32 libras (94 mm), que resultaría demasiado pesado, pero podía batir al Maus salvo en el sector frontal. Y empezaba la producción de un cañón mucho mejor, el 20 libras (83 mm) este, del que ya se ha hablado en el foro, resultaría el tañón de tanque “definitivo”. Combinado con los nuevos proyectiles de casquillo desprendible, que solucionaban los problemas de inestabilidad (y permitía su uso a largas distancias) bastaría para combatir al T-54, con coraza frontal de 200 mm. Norteamericanos y soviéticos tenían sus propios desarrollos. Y aun había monstruos mayores: el Conqueror británico (cuyo desarrollo se inició en 1944) con cañón de 120 mm de alta velocidad.

Un factor que no debemos olvidar es la dificultad para construir placas blindadas de tal espesor. La metalurgia alemana, además, se estaba resintiendo de la falta de metales estratégicos, y tuvieron que reemplazar el manganeso y el molibdeno por níquel y vanadio. Esto hacía a las corazas más frágiles, y propensas a partirse o a que se desprendan trozos del interior tras impactos no perforantes (o tras explosiones de cargas HESH, como las usadas pos los italianos y las que los ingleses desarrollaban para sus nuevos cañones). Aparte de eso, estaban las rejillas, ventilaciones, etcétera. Y la posibilidad de daños que sin afectar al interior del carro, lo inmovilizasen (en el tren de rodaje).

Luego tenemos un monstruo que como contracarro no es mucho mejor que un Jagdpanther, y no mucho mejor protegido, pero con un coste cuatro o cinco veces superior. Y no acababa ahí.

Ya se ha citado la enorme presión que ejercía sobre el suelo, doble a un Tiger. En la práctica le obligaba a operar casi exclusivamente en terrenos secos. Especialmente resultaba casi imposible atravesar cualquier arroyuelo, no por su profundidad, sino por la posibilidad de quedarse atascado en el barro. Y hablando de esto, resulta absurdo lo de cruzar ríos con snorkel: el fondo de un río es fangoso, y sus orillas muy friables. Aunque el tanque no se quedase atascado en el limo del fondo, tendría que superar la orilla para salir. Sólo se podrían atravesar ríos tras un buen trabajo de ingeniería, preparando rampas de acceso y salida y consolidando el fondo (con grava): trabajo de horas o días.

Tácticamente era inútil. Enorme, lentísimo, un blanco rodante para cualquier arma aliada. Aunque no perforase la coraza podrían causar daños importantes, eso si no dañaban la transmisión o el tren de rodaje. Cualquier vehículo inmovilizado tendría que ser abandonado. Y el enemigo podría, simplemente, rodearlo. Operando ofensivamente, el Maus no sólo era lentísimo, sino que no podría superar obstáculos como trincheras anchas o fosos contracarro.

Lo que realmente pedía la Panzerwaffe era un sustituto mejorado del Pz-IV, algo similar al T-34 o al Sherman: unas 30 Tn, cañón de 75 mm, producido en gran número, fiable y fácil de mantener. No monstruos. Y el problema no fue el acero o el cobre gastado en esas payasadas, sino las horas invertidas por los diseñadores, mientras los tanguistas alemanes seguían muriendo en Pz-IV son coraza oblicua.

Saludos