Publicado: Mar Nov 24, 2009 8:53 pm
SS-Fallschirmjäger-Bataillon 500 y 600 (parte 06) :
3.- Objetivo......Tito......Vivo o Muerto (parte 04) :
h) Resultados y Fallas de la Operación :
A pesar de la no eliminación de Tito, los Alemanes no estuvieron dispuestos a admitir la derrota y vieron esta operación como un éxito con una arrogancia ciega, como lo indican los informes del Segundo Ejército Panzer.
En él se indicaba que la operación contra los partisanos en Croacia (esta área de Bosnia era incluida como parte de Croacia en este tiempo) disfrutó del éxito considerable. Se logró :
1) La destrucción de la principal región de los partisanos comunistas, ocupando su cuartel general, centros de control y sus instalaciones de suministro, debilitando en demasía lo último.
2) Forzar a las formaciones comunistas de elite, la 1ª División Proletaria y la 3ª División “Lika” (designación incorrecta, ya que era una brigada) a dar batalla y causándoles graves pérdidas, forzándolas a retirarse debido a la escasez de municiones y provisiones, y evitando con su alejamiento el combate. Las 9ª, 39ª y 4ª Divisiones de Tito Divisiones también sufrieron grandes pérdidas.
3) La captura de campos de aterrizaje usados por los aviones Aliados, los establecimientos administrativos, y los cuarteles generales de las misiones militares extranjeras, además de forzar los partisanos a reorganizarse y reestructurarse3.
4) Dar a los Aliados una imagen real de la capacidad de combate de los partisanos.
5) La obtención de equipos de comunicaciones importante, claves, radios, etc.
6) El alcanzar estos éxitos en condiciones difíciles, que incluyeron numerosos ataques aéreos enemigos.
El futuro comandante de SS-Fallschirmjäger-Bataillon 500, el hauptsturmführer Sigfried Milius, era aún más optimista : “En general la operación con su salto y aterrizaje fue un éxito. Lamentablemente Tito y las delegaciones militares Aliadas lograron escaparse”. Aquí se puede ver una situación bastante contradictoria respecto de la misión con esta declaración.
La intención básica de la operación era la eliminación de Tito, el hombre que personificaba el Movimiento Partisano en Yugoslavia. Para el Alto Mando Alemán, Tito era el centro de gravedad para los partisanos y su eliminación disminuiría enormemente los movimientos de éstos. “Tito es nuestro enemigo más peligroso”, indicaba el Mariscal Von Weichs antes de la operación. Y esto no se logró.
Como premio de consuelo para esta costosa operación, se obtuvo el uniforme de Tito, recién entregado por una sastrería, un jeep, que era un regalo de la misión americana, algunas banderas Aliadas y tres periodistas británicos.

Los paracaidistas muestran el famoso uniforme de Tito.

Los paracaidistas en el jeep de Tito.

Los paracaidistas muestran las banderas de las misiones militares Aliadas.
Aunque si es cierto, con esta operación, se produjo una desorganización del movimiento partisano, pero sólo fue momentánea.
La consecuencia más importante de esta operación, fue que con su escapatoria, la imagen de Tito se hizo más fuerte en Yugoslavia todavía, casi al punto de considerarlo algo así como un superhombre.
Como consecuencias para el propio batallón, se tiene que al final de la operación quedaban unos 200 supervivientes aún en condiciones de luchar de una fuerza inicial de unos 1000 hombres (15 oficiales, 81 disponibles y 896 hombres).
Además se produjo la sustitución de su comandante, un mes después.
Y como veremos en las entregas siguientes, este batallón de “prueba”, volvería a esas misiones de “carne de cañón”, para las que estaban diseñados.
La operación fracasó principalmente debido a la pobre información de inteligencia, que hizo que no se señalara con exactitud la posición de Tito, ya que si bien es cierto se sabía que estaba en una cueva y el sector, el lugar exacto, con finesa, no se sabía o no fue entregado a los paracaidistas. Además tampoco se conocían las defensas del objetivo. A pesar de este fracaso primario, los planificadores de la misión al interior de la unidad de paracaidistas, en este caso el hauptsturmführer Rybka, no reconoció a tiempo los vacíos de inteligencia inherentes en la operación y por consiguiente no desarrolló planes de contingencia viables y necesarios que habría dado alguna flexibilidad al batallón una vez en tierra. Aunque la planificación y la ejecución de la operación pueden proporcionar una amplia variedad de lecciones en una multitud de áreas, en rangos planeados de campaña para conducir la conexión con la selección de armas y el equipo para aerotransportado y las operaciones de montaña, hay tres áreas principales que indican su falta de inteligencia y déficits de planificación. La primera trata con la táctica para ser empleada ante la inteligencia incierta. La segunda es el plan de contingencia. La tercera, y probablemente la más crítica, concierne a la importancia de la cooperación interagencias, la que fue realmente débil.
De lo anterior, podemos decir la amplitud de agencias que estuvieron interactuando. Primero la Abwehr, que descubre donde aproximadamente se encuentra Tito. En segundo lugar su brazo armado los Brandenburg, el cuál obviamente, según la Abwehr, debía ejecutar la misión. En tercer lugar Otto Skorzeny, que había sido enviado directamente por Hitler para eliminar a Tito y que estuvo inmiscuido en la planificación de la operación, pero que no llegó a ejecutar la misión debido, según lo que algunos autores indican, a que por celos del comandante del XV Cuerpo Ejército de Montaña, le quitó la misión. El SS-Fallschirmjäger-Bataillon 500 que ejecutaría la misión. Y por último el XV Cuerpo de Ejército de Montaña que apoyaría a los paracaidistas, y que si lo hizo, pero con elementos insuficientes, para una misión tan importante como ésta, lo que se demuestra en su atraso de llegada a Drvar de casi 24 horas.
El hecho de que no se sabía con exactitud donde estaba Tito, era un factor determinante, ya que el grueso de los paracaidistas se dedicó inicialmente a tomar la ciudad en lugar de limitarse a atacar a la cueva, donde el dirigente partisano, virtualmente no hubiera podido escapar, debido a su ubicación.

En esta lámina vemos a un paracaidista del SS-Fallschirmjäger-Bataillon 500 en la operación contra Drvar en mayo de 1944. Este paracaidista viste todo el equipamiento entregado por la Luftwaffe, el casco de paracaidista Modelo 1937, con las águilas de la Luftwaffe al costado, la tenida de salto camuflada Modelo 1941, que todavía muestra el águila de la Luftwaffe en el pecho. En campaña en esta época, sus únicos indicativos que indicaban la pertenencia de estos hombres a las SS era cuando usaban la gorra de campaña “Schiffchen” con la calavera, y en el caso de los oficiales y suboficiales, además cuando se veían los rangos de las SS sobre el “saco de huesos”. Algunos hombres, especialmente oficiales y que no eran “b-soldaten” mostraron las insignias de las SS en sus cuellos.

En esta lámina vemos a un sargento del SS-Fallschirmjäger-Bataillon 500 en la operación contra Drvar en mayo de 1944, mostrando la gorra de campaña “Schiffchen” con la calavera, y sus rangos sobre el “saco de huesos”.
De esta forma, aunque a pesar de la inadecuada seguridad operacional, el asalto de los paracaidistas SS en Drvar, alcanzó la sorpresa. Lamentablemente para ellos, la información de inteligencia defectuosa causó que ellos no asaltaran el objetivo exacto, y los pobres planes de contingencia planificados antes de la misión, provocaron que ellos no se repusieron de este error. Pensemos en el hecho de que los planeadores que aterrizaron en la llanura frente a la cueva, de inmediato estuvieron bajo un fuerte fuego enemigo, lo que provocó que se tuvieran que cubrir de él bajo los mismos planeadores, fue una verdadera sorpresa. No se eliminó a Tito y el batallón prácticamente fue destruido en el procedimiento. Si el aparato de inteligencia alemana los hubiera apoyado correctamente, o si los paracaidistas hubieran tenido un eficaz plan de contingencia al tratar con un fracaso inicial de localizar a Tito, la historia balcánica podría haber sido considerablemente diferente.
Continuará.............
3.- Objetivo......Tito......Vivo o Muerto (parte 04) :
h) Resultados y Fallas de la Operación :
A pesar de la no eliminación de Tito, los Alemanes no estuvieron dispuestos a admitir la derrota y vieron esta operación como un éxito con una arrogancia ciega, como lo indican los informes del Segundo Ejército Panzer.
En él se indicaba que la operación contra los partisanos en Croacia (esta área de Bosnia era incluida como parte de Croacia en este tiempo) disfrutó del éxito considerable. Se logró :
1) La destrucción de la principal región de los partisanos comunistas, ocupando su cuartel general, centros de control y sus instalaciones de suministro, debilitando en demasía lo último.
2) Forzar a las formaciones comunistas de elite, la 1ª División Proletaria y la 3ª División “Lika” (designación incorrecta, ya que era una brigada) a dar batalla y causándoles graves pérdidas, forzándolas a retirarse debido a la escasez de municiones y provisiones, y evitando con su alejamiento el combate. Las 9ª, 39ª y 4ª Divisiones de Tito Divisiones también sufrieron grandes pérdidas.
3) La captura de campos de aterrizaje usados por los aviones Aliados, los establecimientos administrativos, y los cuarteles generales de las misiones militares extranjeras, además de forzar los partisanos a reorganizarse y reestructurarse3.
4) Dar a los Aliados una imagen real de la capacidad de combate de los partisanos.
5) La obtención de equipos de comunicaciones importante, claves, radios, etc.
6) El alcanzar estos éxitos en condiciones difíciles, que incluyeron numerosos ataques aéreos enemigos.
El futuro comandante de SS-Fallschirmjäger-Bataillon 500, el hauptsturmführer Sigfried Milius, era aún más optimista : “En general la operación con su salto y aterrizaje fue un éxito. Lamentablemente Tito y las delegaciones militares Aliadas lograron escaparse”. Aquí se puede ver una situación bastante contradictoria respecto de la misión con esta declaración.
La intención básica de la operación era la eliminación de Tito, el hombre que personificaba el Movimiento Partisano en Yugoslavia. Para el Alto Mando Alemán, Tito era el centro de gravedad para los partisanos y su eliminación disminuiría enormemente los movimientos de éstos. “Tito es nuestro enemigo más peligroso”, indicaba el Mariscal Von Weichs antes de la operación. Y esto no se logró.
Como premio de consuelo para esta costosa operación, se obtuvo el uniforme de Tito, recién entregado por una sastrería, un jeep, que era un regalo de la misión americana, algunas banderas Aliadas y tres periodistas británicos.

Los paracaidistas muestran el famoso uniforme de Tito.

Los paracaidistas en el jeep de Tito.

Los paracaidistas muestran las banderas de las misiones militares Aliadas.
Aunque si es cierto, con esta operación, se produjo una desorganización del movimiento partisano, pero sólo fue momentánea.
La consecuencia más importante de esta operación, fue que con su escapatoria, la imagen de Tito se hizo más fuerte en Yugoslavia todavía, casi al punto de considerarlo algo así como un superhombre.
Como consecuencias para el propio batallón, se tiene que al final de la operación quedaban unos 200 supervivientes aún en condiciones de luchar de una fuerza inicial de unos 1000 hombres (15 oficiales, 81 disponibles y 896 hombres).
Además se produjo la sustitución de su comandante, un mes después.
Y como veremos en las entregas siguientes, este batallón de “prueba”, volvería a esas misiones de “carne de cañón”, para las que estaban diseñados.
La operación fracasó principalmente debido a la pobre información de inteligencia, que hizo que no se señalara con exactitud la posición de Tito, ya que si bien es cierto se sabía que estaba en una cueva y el sector, el lugar exacto, con finesa, no se sabía o no fue entregado a los paracaidistas. Además tampoco se conocían las defensas del objetivo. A pesar de este fracaso primario, los planificadores de la misión al interior de la unidad de paracaidistas, en este caso el hauptsturmführer Rybka, no reconoció a tiempo los vacíos de inteligencia inherentes en la operación y por consiguiente no desarrolló planes de contingencia viables y necesarios que habría dado alguna flexibilidad al batallón una vez en tierra. Aunque la planificación y la ejecución de la operación pueden proporcionar una amplia variedad de lecciones en una multitud de áreas, en rangos planeados de campaña para conducir la conexión con la selección de armas y el equipo para aerotransportado y las operaciones de montaña, hay tres áreas principales que indican su falta de inteligencia y déficits de planificación. La primera trata con la táctica para ser empleada ante la inteligencia incierta. La segunda es el plan de contingencia. La tercera, y probablemente la más crítica, concierne a la importancia de la cooperación interagencias, la que fue realmente débil.
De lo anterior, podemos decir la amplitud de agencias que estuvieron interactuando. Primero la Abwehr, que descubre donde aproximadamente se encuentra Tito. En segundo lugar su brazo armado los Brandenburg, el cuál obviamente, según la Abwehr, debía ejecutar la misión. En tercer lugar Otto Skorzeny, que había sido enviado directamente por Hitler para eliminar a Tito y que estuvo inmiscuido en la planificación de la operación, pero que no llegó a ejecutar la misión debido, según lo que algunos autores indican, a que por celos del comandante del XV Cuerpo Ejército de Montaña, le quitó la misión. El SS-Fallschirmjäger-Bataillon 500 que ejecutaría la misión. Y por último el XV Cuerpo de Ejército de Montaña que apoyaría a los paracaidistas, y que si lo hizo, pero con elementos insuficientes, para una misión tan importante como ésta, lo que se demuestra en su atraso de llegada a Drvar de casi 24 horas.
El hecho de que no se sabía con exactitud donde estaba Tito, era un factor determinante, ya que el grueso de los paracaidistas se dedicó inicialmente a tomar la ciudad en lugar de limitarse a atacar a la cueva, donde el dirigente partisano, virtualmente no hubiera podido escapar, debido a su ubicación.

En esta lámina vemos a un paracaidista del SS-Fallschirmjäger-Bataillon 500 en la operación contra Drvar en mayo de 1944. Este paracaidista viste todo el equipamiento entregado por la Luftwaffe, el casco de paracaidista Modelo 1937, con las águilas de la Luftwaffe al costado, la tenida de salto camuflada Modelo 1941, que todavía muestra el águila de la Luftwaffe en el pecho. En campaña en esta época, sus únicos indicativos que indicaban la pertenencia de estos hombres a las SS era cuando usaban la gorra de campaña “Schiffchen” con la calavera, y en el caso de los oficiales y suboficiales, además cuando se veían los rangos de las SS sobre el “saco de huesos”. Algunos hombres, especialmente oficiales y que no eran “b-soldaten” mostraron las insignias de las SS en sus cuellos.

En esta lámina vemos a un sargento del SS-Fallschirmjäger-Bataillon 500 en la operación contra Drvar en mayo de 1944, mostrando la gorra de campaña “Schiffchen” con la calavera, y sus rangos sobre el “saco de huesos”.
De esta forma, aunque a pesar de la inadecuada seguridad operacional, el asalto de los paracaidistas SS en Drvar, alcanzó la sorpresa. Lamentablemente para ellos, la información de inteligencia defectuosa causó que ellos no asaltaran el objetivo exacto, y los pobres planes de contingencia planificados antes de la misión, provocaron que ellos no se repusieron de este error. Pensemos en el hecho de que los planeadores que aterrizaron en la llanura frente a la cueva, de inmediato estuvieron bajo un fuerte fuego enemigo, lo que provocó que se tuvieran que cubrir de él bajo los mismos planeadores, fue una verdadera sorpresa. No se eliminó a Tito y el batallón prácticamente fue destruido en el procedimiento. Si el aparato de inteligencia alemana los hubiera apoyado correctamente, o si los paracaidistas hubieran tenido un eficaz plan de contingencia al tratar con un fracaso inicial de localizar a Tito, la historia balcánica podría haber sido considerablemente diferente.
Continuará.............