Publicado: Lun Abr 16, 2007 11:23 pm
Montecassino. Epílogo.
Cassino, la abadía, y la mayor parte de las posiciones alemanas del sector, pertenecientes a la Línea Gustav, habían caido en manos aliadas, pero el combate continuaría. Faltaba el gran premio, Roma.
Las unidades del 8º Ejército avanzaron por el Valle del Liri, y las del 5º hacia la costa, en dirección a la siguiente línea defensiva, la Adolf Hitler, que ya había sido cambiada de nombre por el de Línea Dora, con el fin de minimizar el golpe en la moral que supondría su eventual caida.
Tras un ataque inicial que fracasó, el 8º Ejército decidió reorganizarse antes de un siguiente intento. La tarea llevó varios días, había un total de 20.000 vehículos y 2.000 tanques que debían moverse correctamente para evitar un monumental atasco. El siguiente asalto comenzó el 23 de Mayo, con el ya casi mítico Cuerpo Polaco atacando Piedimonte en el flanco derecho, defendido por ya tambíen mítica 1ª Div. de Paracaidistas alemana, y apoyado por la 1ª Div. Canadiense de Infantería en el centro. Para el 24 de Mayo los canadienses habían abierto brecha y su 5ª Div. Acorazada explotó el éxito desplegándose por la ruptura. El 25 de Mayo los polacos tomaban Piedimonte, y la Línea Dora (antes Hitler) se derrumbaba. Se había abierto el camino a Roma.
Al mismo tiempo que los polacos y canadienses lanzaban su ataque el día 23, el general Lucian Truscott, que había reemplazado al General John P. Lucas, atacaba con las divisiones 3ª de Infantería USA y 1ª Acorazada USA desde la cabeza de playa de Anzio. No había una sola unidad acorazada alemana disponible para repeler el ataque, ya que Kesselring había desplazado todo su potencial acorazado en apoyo del 10ú Ejército en Cassino, así que el único apoyo blindado que el 14º Ejército alemán podía esperar era la 26ª Panzer, en camino desde el norte de Roma, donde había sido desplegada a la espera de un intento de desembarco aliado en el área. Cuando pudiera ser utilizada ya sería demasiado tarde.
El 25 de Mayo, con el 10º Ejército alemán en retirada, el 6º Cuerpo de Ejército aliado se encontraba moviéndose hacia el este para dividirlo en dos. En un solo día lo habían conseguido, y todo el 10º Ejército y sus reservas disponibles estaban atrapados. En ese momento, y contra todo pronóstico, el general Mark Clark ordenó a Truscott modificar su línea de ataque, noreste, hacia Valmonte en la Carretera 6, dirección noroeste, hacia Roma. Los motivos de Clark para esta decisión no son claros, y han sido objeto de controversia. Truscott escribió más tarde en sus memorias que Clark "temía que los británicos estuvieran ocultando un plan para ser los primeros en llegar a Roma", una opinión que está reforzado por las memorias del propio Clark. En cualquier caso, Alexander había dividido las zonas de cada ejército con anterioridad, y Roma quedaba bajo la responsabilidad del 5ú Ejército. La responsabilidad del 8º Ejército británico fue siempre la derrota del 10º Ejército alemán y bordear Roma para continuar la persecución de los alemanes hacia el norte, como de hecho así hicieron.

Clark tenía finalmente su foto y su ciudad.
Como Truscott escribió más tarde "… estaba atónito. No era el momento para girar hacia el noroeste, donde el enemigo aún permanecía firme, debíamos emplear todos nuestros efectivos en la bolsa de Valmontone para asegurar la destrucción del ejército alemán en retirada. No estaba dispuesto a acatar la orden sin antes hablar personalmente con Clark… pero no se encontraba en la cabeza de playa ni pudo ser localizado por radio… así que aquella fue la orden que desvió a nuestras fuerzas de la bolsa de Valmontone e impidió la destrucción del 10ú Ejército alemán. La orden se ejecutó el 26 de Mayo". Truscott continuó escribiendo, "En ningún momento dudé que si Clark hubiera seguido las órdenes de Alexander no se debía haber cambiado la dirección original de mi ataque, y los objetivos estratégicos en Anzio se habrían conseguido en su totalidad. Ser el primero en llegar a Roma era una pobre compensación por la oportunidad perdida." Sin lugar a dudas se perdió una gran oportunidad, y siete divisiones del 10ú Ejército lograron retirarse hacia la próxima línea de defensa, la Línea Gótica, al norte de Florencia. Italia debería sufrir casi un año más de ocupación alemana y represión por parte del gobierno fascista de la República Social.
Roma cayó el 4 de Junio de 1944, dos días antes de que la tormenta de la guerra se desatara sobre Normandía.
En el curso de las batallas, el histórico monasterio de Montecassino, donde San Benito había establecido por primera vez en la historia de Occidente la orden monástica, fue totalmente destruido. Afortunadamente, antes de la ofensiva aliada (en Diciembre de 1943), el teniente coronel Julius Schlegel había comenzado a transferir al Vaticano gran parte de los volúmenes de la biblioteca de la abadía y otros tesoros artísticos que allí se hallaban.

La abadía de Montecassino tras la batalla y en la actualidad.
Inmediatamente después de que terminaran los combates en Cassino, el Gobierno Polaco en el Exilio, en Londres, instituyó la Cruz de la Campaña de Montecassino para conmemorar la contribución polaca a la victoria y la captura del monasterio.

Cruz de la Campaña de Montecassino.
Fue tambíen en aquellos momentos cuando el compositor polaco Félix Konarski, que había participado en los combates, escribió el himno Czerwone maki na Montecassino (Las Amapolas Rojas de Montecassino). Después de la guerra se erigió un impresionante cementerio militar polaco, visible desde prácticamente cualquier lugar alrededor del monasterio. Allí reposan los restos del general Wladislaw Anders, que falleciendo en Londres en 1970 no quiso ser enterrado lejos de donde cayeron tantos bravos compatriotas, peleando por su patria a cientos de kilómetros de ella.

Cementerio militar polaco.

Tumba del general Wladislaw Anders en el cementerio militar polaco de Montecassino.
El día después de la batalla, tropas coloniales marroquíes y argelinas adscritas a las Fuerzas Expedicionarias Francesas se dedicaron a merodear por los alrededores, dedicándose al pillaje y cometiendo brutalidades y violaciones masivas en Ciociaria. Desde entonces ese tipo de crímenes son conocidos en Italia con el termino "marocchinate". El año 1961, Sofía Loren recibió el Oscar a la mejor actriz por su papel en la película Dos Mujeres, basada en las violaciones de Ciociaria. Es dura, muy dura, pero imprescindible, os la recomiendo si teneis ocasión de haceros con ella (yo la vi hace muchos años en TV, creo que en La Clave).
El cementerio militar de la Commonwealth, incluyendo las tumbas de británicos, neozelandeses, canadienses, indios, gurkas y sudafricanos, se encuentra en las afueras de Cassino, hacia el oeste. El cementerio de franceses e italianos se encuentra en la Carretera 6, en el Valle del Liri, mientras que el de los combatientes alemanes se halla a tres kilómetros al norte de Cassino, en el Valle del Rápido.

Cementerio militar de la Commonwealth.

Cementerio militar alemán.
La destrucción de la abadía fue también la inspiración para el escritor Walter M. Miller de su obra Cántico a San Leibowitz, que describe la vida monástica en un mundo apocalíptico postnuclear. Miller participó en la batalla como tripulante de un bombardero de la Fuerza Aérea USA, y fue su traúmatica experiencia tras participar en el bombardeo de la abadía lo que le llevó a escribir su obra.
Ojalá nunca nadie tenga un motivo similar ni siquiera para escribir una novela excelente.
Cassino, la abadía, y la mayor parte de las posiciones alemanas del sector, pertenecientes a la Línea Gustav, habían caido en manos aliadas, pero el combate continuaría. Faltaba el gran premio, Roma.
Las unidades del 8º Ejército avanzaron por el Valle del Liri, y las del 5º hacia la costa, en dirección a la siguiente línea defensiva, la Adolf Hitler, que ya había sido cambiada de nombre por el de Línea Dora, con el fin de minimizar el golpe en la moral que supondría su eventual caida.
Tras un ataque inicial que fracasó, el 8º Ejército decidió reorganizarse antes de un siguiente intento. La tarea llevó varios días, había un total de 20.000 vehículos y 2.000 tanques que debían moverse correctamente para evitar un monumental atasco. El siguiente asalto comenzó el 23 de Mayo, con el ya casi mítico Cuerpo Polaco atacando Piedimonte en el flanco derecho, defendido por ya tambíen mítica 1ª Div. de Paracaidistas alemana, y apoyado por la 1ª Div. Canadiense de Infantería en el centro. Para el 24 de Mayo los canadienses habían abierto brecha y su 5ª Div. Acorazada explotó el éxito desplegándose por la ruptura. El 25 de Mayo los polacos tomaban Piedimonte, y la Línea Dora (antes Hitler) se derrumbaba. Se había abierto el camino a Roma.
Al mismo tiempo que los polacos y canadienses lanzaban su ataque el día 23, el general Lucian Truscott, que había reemplazado al General John P. Lucas, atacaba con las divisiones 3ª de Infantería USA y 1ª Acorazada USA desde la cabeza de playa de Anzio. No había una sola unidad acorazada alemana disponible para repeler el ataque, ya que Kesselring había desplazado todo su potencial acorazado en apoyo del 10ú Ejército en Cassino, así que el único apoyo blindado que el 14º Ejército alemán podía esperar era la 26ª Panzer, en camino desde el norte de Roma, donde había sido desplegada a la espera de un intento de desembarco aliado en el área. Cuando pudiera ser utilizada ya sería demasiado tarde.
El 25 de Mayo, con el 10º Ejército alemán en retirada, el 6º Cuerpo de Ejército aliado se encontraba moviéndose hacia el este para dividirlo en dos. En un solo día lo habían conseguido, y todo el 10º Ejército y sus reservas disponibles estaban atrapados. En ese momento, y contra todo pronóstico, el general Mark Clark ordenó a Truscott modificar su línea de ataque, noreste, hacia Valmonte en la Carretera 6, dirección noroeste, hacia Roma. Los motivos de Clark para esta decisión no son claros, y han sido objeto de controversia. Truscott escribió más tarde en sus memorias que Clark "temía que los británicos estuvieran ocultando un plan para ser los primeros en llegar a Roma", una opinión que está reforzado por las memorias del propio Clark. En cualquier caso, Alexander había dividido las zonas de cada ejército con anterioridad, y Roma quedaba bajo la responsabilidad del 5ú Ejército. La responsabilidad del 8º Ejército británico fue siempre la derrota del 10º Ejército alemán y bordear Roma para continuar la persecución de los alemanes hacia el norte, como de hecho así hicieron.

Clark tenía finalmente su foto y su ciudad.
Como Truscott escribió más tarde "… estaba atónito. No era el momento para girar hacia el noroeste, donde el enemigo aún permanecía firme, debíamos emplear todos nuestros efectivos en la bolsa de Valmontone para asegurar la destrucción del ejército alemán en retirada. No estaba dispuesto a acatar la orden sin antes hablar personalmente con Clark… pero no se encontraba en la cabeza de playa ni pudo ser localizado por radio… así que aquella fue la orden que desvió a nuestras fuerzas de la bolsa de Valmontone e impidió la destrucción del 10ú Ejército alemán. La orden se ejecutó el 26 de Mayo". Truscott continuó escribiendo, "En ningún momento dudé que si Clark hubiera seguido las órdenes de Alexander no se debía haber cambiado la dirección original de mi ataque, y los objetivos estratégicos en Anzio se habrían conseguido en su totalidad. Ser el primero en llegar a Roma era una pobre compensación por la oportunidad perdida." Sin lugar a dudas se perdió una gran oportunidad, y siete divisiones del 10ú Ejército lograron retirarse hacia la próxima línea de defensa, la Línea Gótica, al norte de Florencia. Italia debería sufrir casi un año más de ocupación alemana y represión por parte del gobierno fascista de la República Social.
Roma cayó el 4 de Junio de 1944, dos días antes de que la tormenta de la guerra se desatara sobre Normandía.
En el curso de las batallas, el histórico monasterio de Montecassino, donde San Benito había establecido por primera vez en la historia de Occidente la orden monástica, fue totalmente destruido. Afortunadamente, antes de la ofensiva aliada (en Diciembre de 1943), el teniente coronel Julius Schlegel había comenzado a transferir al Vaticano gran parte de los volúmenes de la biblioteca de la abadía y otros tesoros artísticos que allí se hallaban.

La abadía de Montecassino tras la batalla y en la actualidad.
Inmediatamente después de que terminaran los combates en Cassino, el Gobierno Polaco en el Exilio, en Londres, instituyó la Cruz de la Campaña de Montecassino para conmemorar la contribución polaca a la victoria y la captura del monasterio.

Cruz de la Campaña de Montecassino.
Fue tambíen en aquellos momentos cuando el compositor polaco Félix Konarski, que había participado en los combates, escribió el himno Czerwone maki na Montecassino (Las Amapolas Rojas de Montecassino). Después de la guerra se erigió un impresionante cementerio militar polaco, visible desde prácticamente cualquier lugar alrededor del monasterio. Allí reposan los restos del general Wladislaw Anders, que falleciendo en Londres en 1970 no quiso ser enterrado lejos de donde cayeron tantos bravos compatriotas, peleando por su patria a cientos de kilómetros de ella.

Cementerio militar polaco.

Tumba del general Wladislaw Anders en el cementerio militar polaco de Montecassino.
El día después de la batalla, tropas coloniales marroquíes y argelinas adscritas a las Fuerzas Expedicionarias Francesas se dedicaron a merodear por los alrededores, dedicándose al pillaje y cometiendo brutalidades y violaciones masivas en Ciociaria. Desde entonces ese tipo de crímenes son conocidos en Italia con el termino "marocchinate". El año 1961, Sofía Loren recibió el Oscar a la mejor actriz por su papel en la película Dos Mujeres, basada en las violaciones de Ciociaria. Es dura, muy dura, pero imprescindible, os la recomiendo si teneis ocasión de haceros con ella (yo la vi hace muchos años en TV, creo que en La Clave).
El cementerio militar de la Commonwealth, incluyendo las tumbas de británicos, neozelandeses, canadienses, indios, gurkas y sudafricanos, se encuentra en las afueras de Cassino, hacia el oeste. El cementerio de franceses e italianos se encuentra en la Carretera 6, en el Valle del Liri, mientras que el de los combatientes alemanes se halla a tres kilómetros al norte de Cassino, en el Valle del Rápido.

Cementerio militar de la Commonwealth.

Cementerio militar alemán.
La destrucción de la abadía fue también la inspiración para el escritor Walter M. Miller de su obra Cántico a San Leibowitz, que describe la vida monástica en un mundo apocalíptico postnuclear. Miller participó en la batalla como tripulante de un bombardero de la Fuerza Aérea USA, y fue su traúmatica experiencia tras participar en el bombardeo de la abadía lo que le llevó a escribir su obra.
Ojalá nunca nadie tenga un motivo similar ni siquiera para escribir una novela excelente.