Publicado: Sab Dic 09, 2006 11:39 pm
por Capitan Miller
EL DIA D.
Los Rangers en Pointe-du-Hoc.

Imagen Efectivos del 2ú de Rangers embarcados en Inglaterra.

La escaramuza aislada de la jornada fue protagonizada por tres compañías del 2ú de Rangers al mando del Tte. Coronel James Rudder, en su misión de silenciar los cañones alemanes apostados en Pointe-du-Hoc. El promontorio había sido previamente machacado bajo un intenso bombardeo naval y aéreo, llegando a un total de 698 toneladas de bombas durante las primeras horas de la mañana.
La fuerza de asalto constaba de aprox. 200 Rangers, que fueron transportados en diez LCA británicas escoltadas por diversas naves. La misión comenzó mal cuando la lancha que trasnportaba al comandante de la Cia. D se hundió en la zona de agrupamiento. La flotilla restante partió a su objetivo. El barco guía se desorientó y llevo a las tropas a las cercanías de Pointe-et-Raz-de-la-Percee, al este de Pointe-du-Hoc, por fortuna Rudder cayó en el error y corrigió el rumbo hacia el punto de desembarco correcto. Esta equivocación costó a los Rangers un retraso de 40 minutos y verse bajo un constante fuego desde los acantilados. Un DUKW y un LCS resultaron hundidos al ser alcanzados por proyectiles de 20mm. En el intervalo entre el bombardeo y la llegada del grupo de asalto los defensores tuvieron el tiempo suficiente para abandonar los bunkers y organizar la defensa en el borde de los acantilados.
Las nueve LCA restantes atracaron en la parte oriental de Pointe-du-Hoc y las tripulaciones prepararon los lanzagarfios para el asalto. Durante el bombardeo naval los proyectiles del acorazado USS Texas provocaron un desprendimiento en los acantilados, que creo una rampa de aproximadamente 40 pies y facilitaba considerablemente la ascensión al recortar la altura en la mitad y hacer accesible la cima con escaleras. Los defensores alemanes comenzaron un fuego concentrado de armas ligeras que causaron 15 bajas entre los asaltantes. El destructor Satterlee acudió en ayuda de los Rangers y su fuego de artilleria forzó a los defensores a protegerse de nuevo en los bunkers y cráteres creados durante el bombardeo. A los cinco minutos de desembarcar los primeros Rangers ya se encontraban en lo alto del acantilado.

Imagen Los Rangers ascendiendo los acantilados de Pointe-du-Hoc.

El promontorio se había convertido en un paisaje lunar por efecto del bombardeo, facilitando la protección tanto a asaltantes como a defensores, aunque los alemanes prefirieron volver a la seguridad de sus bunkers. Antes del bombardeo los efectivos germanos eran de tan solo 125 soldados de la 716úDiv., ya que los 85 artilleros de la guarnición la habían abandonado tres días antes.
Algunos indicios en la noche previa al desembarco apuntaban a la posibilidad de que los cañones hubieran sido retirados de la posición. Los Rangers comprobaron que, efectivamente, así había sido tan pronto como alcanzaron las primeras casamatas. Los únicos cañones en Pointe-du-Hoc eran unos señuelos construidos con maderos. Sin embargo la guarnición continuaba allí. De todas sus posiciones la más peligrosa era un puesto de defensa antiaérea en el extremo suroeste de la posición de artilleria, que aguantó repetidos ataques de los Rangers. El bunker de observación situado en el extremo del acantilado, justo en la punta del cabo, estaba defendido por un puñado de soldados, al igual que los restos de los bunkers del depósito de municiones y los acuartelamientos. Un bunker alemán, situado en el acantilado al este de Pointe-du-Hoc, estuvo batiendo la posición durante gran parte de la mañana, hasta que un destructor británico le localizó y puso fuera de combate.

Imagen Los "cañones" alemanes en Pointe-du-Hoc. Señuelos un tanto chapuzas pero que confundieron hasta el último momento a la observación aérea aliada.

Pequeños grupos de Rangers iban penetrando gradualmente las defensas alemanas en dirección sur, y sobre las 0800 cincuenta hombres alcanzaron la carretera en el extremo sur de la posición tras poner fuera de combate varias posiciones al sur del cabo. Algunas patrullas se infiltraron hacia el sur buscando los cañones desparecidos, hasta que una pareja de Rangers los encontraron, sin guarnición pero listos para ser disparados, en una pequeña granja en Criqueville-en-Besin, casi un kilómetro al sur de su posición original. Los Rangers colocaron inmediatamente sus cargas en las piezas y las inutilizaron. Los Rangers habían cumplido su misión.
El resto de efectivos del Grupo Provisional de Rangers, aún embarcados en retaguardia, desconocían el éxito del grupo de Rudder. Aunque se envió con éxito un mensaje a las 0725 informando que los Rangers habían alcanzado la cima, otro posterior sobre la toma de la posición a las 0745 no fue recibido. Como resultado, y teniendo en cuenta el retraso en la operación, se decidió enviar a las 0730 al resto del Grupo junto con efectivos del 116ú. Fue un golpe de suerte para Rudder ya que a esas horas su fuerza se había reducido hasta casi el nivel de una compañía, y, desperdigados por la posición, estaban recibiendo un constante fuego de las bolsas de resistencia alemanas. Alrededor de 60 Rangers se habían desplegado al sur de las posiciones de artilleria estableciendo una débil línea defensiva.

Imagen Restos de las fortificaciones, fotografiados en los años 80.

El Cuartel General de la 352ª Div. de Infª alemana conocía del ataque casi desde su inicio, pero las noticias no eran particularmente alarmantes a la vista de la situación en el resto de sectores circundantes. A las 0805 el 916ª de Granaderos informó al Cuartel General que una débil fuerza había penetrado en Pointe-du-Hoc y que un pelotón de la 9ª Cia. del 726ú había sido enviado para contraatacar. El primer contrataque significativo vino de St. Pierre-du-Mont, al este de la posición defendida por los Rangers y fue repelido. Otro mucho más peligroso se realizó a las 1600 sobre la zona occidental de las defensas de los Rangers. Finalmente pudo ser rechazado gracias al único mortero de 60mm aún en funcionamiento del que disponían los defensores. El Cuartel General del V Cuerpo USA no supo nada de la suerte de la operación hasta la tarde, cuando un mensaje pudo ser enviado a través del Satterlee, que permaneció en las cercanías de la posición proporcionando fuego de apoyo. El mensaje era corto y concreto: "Aquí Pointe du Hoc-misión cumplida-necesitamos munición y refuerzos-muchas bajas".
Los Rangers permanecieron aislados durante casi todo el día, esperando el relevo previsto por parte del 116ú y el 5ú de Rangers. Al anochecer, sobre las 2100, una patrulla de 23 soldados de la Cia.A del 5ú de Rangers, mandada por el Tte. Charles Parker consiguió abrirse camino hasta la línea de defensa. El grupo de Parker había avanzado desde Vierville a primera hora de la mañana, enfrentando cierta resistencia en su camino hasta Pointe-du-Hoc.
A la vista del fracaso de los contraataques, a las 1825 el Gral. Kraiss ordenó al 914ú de Granaderos reconquistar Pointe-du-Hoc. Alrededor de la 0100 los alemanes comenzaron a atacar las defensas de los Rangers, y a las 0300 consiguieron romper una parte de las defensas tomando prisioneros a 20 Rangers. Esto obligó al resto de defensores a retroceder hasta las posiciones de artilleria al otro lado de la carretera. Al amanecer del Día D+1 la fuerza de Rudder se había reducido hasta 90 hombres útiles y varias docenas de heridos. La artillería naval mantuvo a los atacantes alemanes en sus posiciones y por la tarde se enviaron provisiones, munición y un pelotón de refresco. Durante esa noche alcanzó la posición una patrulla del 116ú procedente de St. Pierre-du-Mont, sólo a un kilómetro de distancia. El relevo definitivo de los Rangers en Pointe-du-Hoc se produjo en la mañana del Dia D+2, con el apoyo de los tanques del 743ú Batallón.

Continuará… (ya queda menos ;) )
Copyright Osprey Publishing.