Publicado: Mié Jun 11, 2008 4:34 pm
El Bosque de Hurtgen .
La captura de Aquisgrán había consolidado las posiciones de los Ejércitos USA 1ú y 9ú, y preparado el terreno para una ofensiva hacia el Rhin. En una reunión mantenida el 18 de Octubre de 1944 entre Bradley, Montgomery y Eisenhower, éste insistió en que no se debía dar respiro al ejército alemán, y planteó la necesidad de una amplia ofensiva en dirección al Ruhr previa al asalto sobre el Rhin. En base a ello, Bradley debía utilizar su 12ú Grupo de Ejércitos al completo con el objetivo de situar una cabeza de puente sobre el Rhin al sur de Colonia. El plan, conocido como Operación Queen, se iniciaría con el 1er. Ejército de Hodges, situando en el centro del ataque al VII Cuerpo de Collins. Lo que después se convertiría en el punto débil del plan fue una operación planificada como secundaria, el ataque que debería dirigirse sobre las poblaciones situadas en un área conocida como Hurtgenwald, el Bosque de Hurtgen.
La necesidad de este ataque secundario venía dada por su importancia a la hora de abrir un camino hacia el cruce de carreteras de Duren, proporcionando al 1er. Ejército una vía de maniobra más allá del Corredor de Stolberg, además de socavar las defensas alemanas en el área de Monschau y amenazar su retaguardia. Sin embargo, tanto Hodges como Collins no estaban a gusto con el plan, ya que suponía exponer sus flancos a posibles contraataques alemanes desde más allá del bosque, aunque la naturaleza del terreno no ayudara demasiado a tales maniobras enemigas. La 9ª Div. de Infantería ya había realizado algunos ataques sobre la zona occidental del bosque, pero se habían detenidos al encontrarse con las defensas establecidas en las colinas que controlaban la carretera que discurría desde Hurtgen hacia Kleinhau y Grosshau, y que daba acceso al valle del Ruhr en Duren. Los planes eran emplear unos pocos días en este ataque, ya que se pensaba que las débiles defensas alemanas no serían mucho más que unas pocas unidades de infantería, agotadas y cortas de suministros, pertenecientes a la 275ª Div. de Infantería; no mucho más de 3.300 hombres. La operación sobre el Bosque de Hurtgen se programó para el 2 de Noviembre, tres días antes del ataque principal de la Operación Queen, para que una vez logrado el éxito se lanzara otro ataque hacia la población de Hurtgen y después, hacia el norte, en dirección a Duren. El ataque sobre el sector se asignó a la 28ª Div. de Infantería del V Cuerpo de Gerow.

Los combates en el Bosque de Hurtgen, del 2 al 9 de Noviembre de 1944.
Los tres regimientos de la 28ª cubrían un frente de casi cinco kilómetros de largo, y a cada uno de ellos se le asignó un objetivo. El situado más al norte, el 109ú Rgto., debería atacar en dirección a Hurtgen, para así asegurar el ataque principal posterior. El 112 Rgto., situado en el centro, debía realizar un movimiento doble, por un lado hacia Vossenack, y por otro hacia el sureste para capturar Schmidt. Por su parte, el 110ú Rgto. tendría que atacar al este de Lammersdorf, para asegurar los caminos por los que deberían desplegarse los posibles refuerzos para el 112ú en Schmidt. El plan había subestimado el potencial defensivo que el terreno daba a las tropas alemanas, así como la dificultad de conducir de manera apropiada las operaciones de infantería en dicho terreno de bosque montañoso. Mientras tanto, los alemanes preparaban sus defensas en el Bosque de Hurtgen en previsión de un ataque norteamericano que podría producirse en cualquier momento. El 22 de Octubre, el 5ú Ejército Pánzer fue desplegado para cubrir el flanco izquierdo del 7ú Ejército, desde Geilenkirchen a Duren, incluyendo el extremo occidental del Bosque de Hurtgen. Este movimiento creaba ciertos problemas tácticos, ya que los límites entre ambas fuerzas discurrían por el bosque, entre los Cuerpos de Ejército 81ú y 74ú. En consecuencia, el 2 de Noviembre, los responsables de ambos ejércitos se reunieron con Model en el Castillo de Schlenderhan con el fin de anticipar posibles movimientos como respuesta a un ataque americano sobre los límites de los mencionados Cuerpos de Ejército en el Bosque de Hurtgen. Por una de esas extrañas concidencias, el esperado ataque norteamericano se produjo durante la reunión, lo que posibilitó la buena coordinación de las defensas alemanas.

Vista del Bosque de Hurtgen en dirección al Sendero de Kall.
El punto de vista alemán sobre el Bosque de Hurtgen era sensiblemente diferente del norteamericano. Los generales alemanes habían anticipado que el ataque principal americano sería hacia el norte, con el fin de alcanzar la línea de colinas y la carretera que unía Hurtgen con Kleinhau y Grosshau, para así tener una vía abierta hacia Duren, por lo que las defensas que se encontraría la 28ª Div. serían mayores de las esperadas. Los alemanes también habían tenido en cuenta los pequeños embalses situados en el bosque, que se conectaban con la presa de Schwammenauel, la cual regulaba el flujo de agua a las llanuras alrededor de Duren a lo largo del Ruhr. Si los norteamericanos avanzaban sobre el río sin controlar las presas, la Wehrmacht podría abrirlas e inundar la llanura del Ruhr. Este aspecto no había sido tenido en cuenta por Hodges y el 1er. Ejército, y acabaría jugando un papel decisivo en los prolongados combates en el Bosque de Hurtgen.
Por otra parte, la perspectiva táctica de los alemanes también había cambiado desde los anteriores combates. Con la experiencia adquirida contra las Divisiones 89ª y 9ª, los comandantes alemanes estaban convencidos de que la mejor opción era establecer la defensa en los bosques en lugar de en las ciudades, ya que así privaban a los americanos de sus dos armas más decisorias; el apoyo aéreo y la artillería. Aunque el tiempo otoñal hacía más complicado el apoyo aéreo, en un bosque cerrado esta tarea se dificultaba aún más por la confusión a la hora de diferenciar las posiciones amigas de las enemigas. La artillería americana, en acciones ofensivas, no era tan efectiva, ya que la mayoría de los proyectiles explotarían sobre los árboles, causando pocos daños a la infantería protegida en posiciones cubiertas; justo todo lo contrario que la artillería alemana, que podría beneficiarse contra tropas atacantes en descubierta del efecto metralla multiplicado por las astillas de los árboles.

Patrulla norteamericana avanzando en el bosque.
La 28ª División de Infantería empezó el ataque el 2 de Noviembre, pero los avances de los flancos progresaron poco desde un principio. El 109ú Rgto. se vio paralizado casi de inmediato ante la densidad del campo de minas situado en el frente de su avance y por los contraataques que procedían del bosque. En el flanco sur, el 110ú Rgto. se encontró con los bunkers de la Línea Schill en los alrededores de Raffelsbrand, y el avance se detuvo ante el intenso fuego alemán de ametralladora y la solidez de las defensas. Por su parte, el 112ú Rgto. no encontró demasiada oposición en un principio. El 2ú Batallón fue capaz de avanzar, con el apoyo de tanques, sobre la carretera Germeter-Vossenack en dirección a Schmidt. Una vez capturado Vossenack, el batallón ocupó posiciones defensivas, dejando una compañía en la población y otras dos en un semicírculo en los campos situados al este, bajo las colinas de Bergstein controladas por el enemigo. La disposición resultó ser un grave error, ya que dejaba a las tropas en posiciones expuestas sin otra protección que unas apresuradas trincheras que pronto se vieron inundadas por la lluvia. Otros dos batallones del 112ú Rgto., comandados por el coronel Carl Peterson, comenzaron a avanzar sobre Schmidt al día siguiente. La ruta que unía Vossenack y Schmidt no era más que un difícil sendero en el bosque, el sendero de Kall, lo que dificultaba considerablemente la marcha. Para el día 3 de Noviembre, el 3er Batallón del 112ú, seguido del 1er. Batallón, avanzaron hacia Schmidt ocupando Kommerscheidt.
En esos momentos, con la mayor parte del Alto Mando alemán reunido con Model, la respuesta de la Wehrmacht fue inusualmente rápida. A la vista de las noticias sobre los ataques sobre Schmidt en lugar de hacia Hurtgen, Model imaginó que los norteamericanos pretendían hacerse con el control de las presas, y había que evitarlo. Por desgracia para la 28ª Div. de Infantería, Model decidió poner en marcha a la 89ª Div. en el sector sur del ataque americano. Aunque la división estaba por debajo de su potencial nominal, había sido recientemente reforzada, y conocía el terreno a la perfección tras los combates de hacía un mes contra la 9ª de Infantería en los alrededores de Vossenack y Schmidt. La misión de la 89ª División debía ser la reconquista de Schmidt, y para ello podía contar con el apoyo de las mejores reservas móviles disponibles, la 116ª Div. Pánzer. La primera unidad blindada en incorporarse al combate fue el 116ú Batallón Acorazado de Reconocimiento; compuesto por unos 800 hombres y dotado con 11 SdKfz234, 53 SdKfz251 y 30 SdKfz250. El resto de la división se puso en marcha con el resto de sus efectivos, que aproximadamente eran un 85% de su composición nominal; 12.500 hombres y más de 50 carros. Por parte norteamericana, el apoyo blindado era corto o simplemente inexistente. El 3er. Batallón del 112ú tan solo pudo disponer de tres tanques, pero el sendero de Kall por el que debían llegar los refuerzos quedó impracticable al sufrir averías mecánicas otros blindados.

El Sendero de Kall, estrecho y casi impracticable para los blindados, plagado de restos de tanques.
El contraataque alemán comenzó por la mañana del 4 de Noviembre. En un principio, el precipitado ataque de los granaderos de la 116ª Panzer contra Vossenack logró ser repelido, pero el 2ú Batallón del 112ú de Infantería hubo de sufrir durante todo el día el constante martilleo de la artillería divisional alemana, además de los lanzacohetes del Granatenwerfer Batallion 628 del Cuerpo de Artillería 766 y la Sturmgeschutz Brigade 394. Scmidt, encontrándose en un nudo de carreteras, era todavía más susceptible de ser el centro de un ataque. Éste llegó por tres de sus lados, con elementos de la 89ª Div. de Infantería apoyados por la Sturmgeschutz Brigade 341; la situación para las tropas norteamericanas que defendían la población era preocupante, teniendo que pelear en una proporción de 3 a 1. Las únicas defensas antitanque, además de algunas minas, consistía en bazookas, que se mostraron inefectivos contra los Stugs alemanes. Para el medidía, la infantería alemana había tomado las partes norte y oeste de Schmidt, y las últimas defensas norteamericanas en el sur acabaron siendo arrolladas por la tarde, con la llegada de nueve Panzer IV pertenecientes al 2ú Batallón del 16ú Rgto. Pánzer. Con el punto álgido de la batalla a su favor, los pánzer y cañones de asalto alemanes prosiguieron avanzando más allá de Schmidt, en dirección a Kommerscheidt. En esta localidad, la infantería contaba con el apoyo de tres Sherman, que pronto se hicieron valer poniendo fuera de combate siete PIV en combates a corta distancia. Los restantes cinco pánzer se retiraron hacia las afueras de la población, y por el momento el ataque cesó.

Mapa del Sendero de Kall.
El general Cota ordenó al coronel Peterson que contraatacara y reconquistara Schmidt, una orden a todas luces poco realista a la vista de las circunstancias. Aún después de haber detenido a los tanques alemanes, el 1er. Batallón del 112 se encontraba totalmente expuesto en Kommerscheidt, conectado con el resto de la división únicamente por el sendero boscoso de Kall. El 116ú Batallón Pánzer realizó varios intentos de cortar esa vía de unión, comenzando los ataques el 4 de Noviembre, cambiando de manos el sendero varias veces ese día y el siguiente. Al batallón blindado se le unió el 1056ú Regto. de Granaderos, perteneciente a la 89ª División, y la combinación de fuerzas logró capturar el molino de Mestrenger, desde el que se dominaba el único puente que cruzaba el río Kall y dominaba el sendero. En un nuevo intento de volver a tomar Schmidt, Cota formó con el 3er. Batallón del 110ú de Infantería la Task Force Ripple, la cual avanzó sobre el sendero hasta establecer una línea defensiva justo detrás de Kommerscheidt el 6 de Noviembre. El Sendero de Kall (ya podríamos nombrarle así, con mayúsculas dado su protagonismo), se había convertido a esas alturas de los combates en una confusa tierra de nadie, con posiciones alemanas y americanas entremezcladas en el bosque, haciendo casi imposible cualquier ataque coherente por parte americana y convirtiendo cada pequeña posición defensiva alemana en un fortín inexpugnable. Entre tanto, en Vossenack, continuaban los asaltos alemanes, que se alargaron durante todo el día 5, trabajando el terreno en este lugar a favor de los americanos dada la dificultad alemana para agrupar y hacer avanzar a tropas numerosas. Sin embargo, la constante presión de los granaderos alemanes de la 116ú Pánzer, y los continuos bombardeos, estuvieron a punto de lograr una retirada general de las tres compañías que defendían la población, pero finalmente dicha retirada fue desestimada al informar el regimiento que sus tropas en Vossenack se encontraban en excelentes condiciones de combate.

Un M10 atravesando una de las pocas pistas útiles en el Bosque de Hurtgen.
La 116ª Pánzer recibió la orden de realizar un nuevo ataque general sobre Vossenack para las 04:00 del 6 de Noviembre, utilizando dos batallones de Panzergrenadier pertenecientes a los Regimientos 60ú y 156ú, en dos direcciones de ataque distintas y simultáneas, desde el sureste y el noreste. El ataque tuvo que retrasarse varias horas por dificultades de agrupamiento, pero finalmente dio comienzo con un bombardeo artillero de 30 minutos sobre las posiciones de los exhaustos defensores de Vossenack. Aquel bombardeo fue la gota que colmó el vaso de la fatiga, y los rumores de que tropas alemanas habían roto las líneas en varios puntos comenzaron a extenderse, y el caos y el pánico se desataron entre los norteamericanos. Pelotón tras pelotón comenzó una huida general que nadie pudo detener, causando la retirada de dos compañías hasta Germeter, en la retaguardia. El avance alemán sobre Vossenack comenzó al mediodía, con dos compañías del 2ú Batallón del 156ú Rgto. Panzergrenadier, que se hicieron con el control de casi toda la población tras durísimos combates que se extendieron hasta la medianoche. El 7 de Noviembre, los norteamericanos contraatacaron con el 146ú Batallón de Ingenieros sobre el resto de los granaderos alemanes de la 116ª Pánzer, en la parte oriental de Vossenack, y para el final del día la mayor parte de la ciudad había vuelto a ser controlada por las tropas americanas, pero a costa de un número muy elevado de bajas. Sólo el 2ú Batallón del 112ú Rgto. hubo de recibir 515 reemplazos de refuerzo para el 8 de Noviembre. Las graves pérdidas sufridas por la 28ª División, hicieron necesaria la incorporación del 12ú Rgto. de Infantería (perteneciente a la 4ª División) para sustituir en sus posiciones al baqueteado 109ú Rgto., para así contar con una unidad de refresco en previsión de futures ataques sobre Hurtgen desde posiciones más al norte. Por su parte, el 2ú Batallón del 109 fue enviado a Vossenack para ocupar las posiciones abandonas por el 2ú Batallón del 112ú Rgto.

Eisenhower y el general Cota, comandante de la 28ª Div. de Infantería. El rostro de Ike parece reflejar la preocupación ante la actuación de Cota.
El 6 de Noviembre, la 89ª Div. de Infantería alemana comenzó a organizar un nuevo contraataque sobre Kommerscheidt con el apoyo de tanques, mientras el 116 Batallón Pánzer junto al 1056 de Granaderos penetraban las líneas de retaguardia americanas en el Sendero de Kall. El ataque comenzó al amanecer del 7 de Noviembre desde dos direcciones, y después de cuatro horas de combates las tropas alemanas lograron expulsar a los norteamericanos de la población. Mientras tanto, la 28ª División de Infantería USA agrupó a toda prisa un nuevo grupo de combate bajo la supervisión del jefe de la división, el general George Davis, pero para cuando las fuerzas alcanzaron el Sendero de Kall, Kommerscheidt ya había caido en manos alemanas. Más tarde, las defensas que quedaban al este de Kall se retiraron, después de que el general Cota recibiera el necesario permiso del 1er. Ejército. La situación en la división era tan preocupante que se hizo necesaria una reunión para analizar la situación, reunión a la que acudieron Eisenhower, Bradley, Hodges, Gerow y el propio Cota. Las pérdidas de la 28ª División se elevaban a 6.184 hombres, acumulando sólo el 112ú Rgto. un total de 2.093 bajas y 544 afectados de fatiga de combate y pie de trinchera. Por parte alemana, las bajas durante esta fase de los combates en el Bosque de Hurtgen alcanzaban los 2.900 hombres; precisando la 116ª Div. Pánzer de 1.800 reemplazos para cubrir sus pérdidas, y 490 el 1055ú Rgto. Panzergrenadier. Las cifras en su conjunto dan fe de la violencia de los combates que se desarrollaron en la zona.

Monumento en memoria a los caidos en el Bosque de Hurtgen. Fue erigido en Vossenack en Noviembre de 2004, conmemorando el 60ú aniversario de los combates.
Los motivos para esta debacle aliada son variados. Para comenzar, el plan de ataque había obligado a la 28ª Div. de Infantería USA a dispersarse en tres diferentes y descoordinados objetivos que dejaban aislados a sus regimientos. Con dos de ellos detenidos por las defensas alemanas en los flancos, el 112ú Rgto. quedó expuesto al ataque de dos divisiones alemanas. Los aislados batallones del 112ú, principalmente debido a las dificultades del terreno, quedaron a merced de los ataques alemanes uno tras otro, sin posibilidad de apoyo mutuo. El despliegue del 2ú Batallón del 112ú en Vossenack fue muy deficiente, y la aislada ubicación de Kommerscheidt, tan sólo comunicado a través del Sendero de Kall, lo convertían en una posición en extremo vulnerable. La decisión de posponer la Operación Queen del 5 de Noviembre al 16 por el mal tiempo, condenó a la 28ª División, ya que el retraso permitía al 7ú Ejército Alemán lanzar todas sus reservas sobre el Bosque de Hurtgen, incluyendo un considerable número de piezas de artillería que fueron vitales para el ataque a las posiciones americanas en Kommerscheidt y Vossenack, así como la utilización de la reserva operacional del 7ú Ejército: la 116ª División Pánzer.
Continuará...
Saludos.
Fuentes.
Texto: The Siegfried Line 1944-45. Battles in the German Frontier. Osprey Publishing.
Imágenes: The Siegfried Line 1944-45. Battles in the German Frontier. Osprey Publishing; www.history.army.mil ; www.wikipedia.org
La captura de Aquisgrán había consolidado las posiciones de los Ejércitos USA 1ú y 9ú, y preparado el terreno para una ofensiva hacia el Rhin. En una reunión mantenida el 18 de Octubre de 1944 entre Bradley, Montgomery y Eisenhower, éste insistió en que no se debía dar respiro al ejército alemán, y planteó la necesidad de una amplia ofensiva en dirección al Ruhr previa al asalto sobre el Rhin. En base a ello, Bradley debía utilizar su 12ú Grupo de Ejércitos al completo con el objetivo de situar una cabeza de puente sobre el Rhin al sur de Colonia. El plan, conocido como Operación Queen, se iniciaría con el 1er. Ejército de Hodges, situando en el centro del ataque al VII Cuerpo de Collins. Lo que después se convertiría en el punto débil del plan fue una operación planificada como secundaria, el ataque que debería dirigirse sobre las poblaciones situadas en un área conocida como Hurtgenwald, el Bosque de Hurtgen.
La necesidad de este ataque secundario venía dada por su importancia a la hora de abrir un camino hacia el cruce de carreteras de Duren, proporcionando al 1er. Ejército una vía de maniobra más allá del Corredor de Stolberg, además de socavar las defensas alemanas en el área de Monschau y amenazar su retaguardia. Sin embargo, tanto Hodges como Collins no estaban a gusto con el plan, ya que suponía exponer sus flancos a posibles contraataques alemanes desde más allá del bosque, aunque la naturaleza del terreno no ayudara demasiado a tales maniobras enemigas. La 9ª Div. de Infantería ya había realizado algunos ataques sobre la zona occidental del bosque, pero se habían detenidos al encontrarse con las defensas establecidas en las colinas que controlaban la carretera que discurría desde Hurtgen hacia Kleinhau y Grosshau, y que daba acceso al valle del Ruhr en Duren. Los planes eran emplear unos pocos días en este ataque, ya que se pensaba que las débiles defensas alemanas no serían mucho más que unas pocas unidades de infantería, agotadas y cortas de suministros, pertenecientes a la 275ª Div. de Infantería; no mucho más de 3.300 hombres. La operación sobre el Bosque de Hurtgen se programó para el 2 de Noviembre, tres días antes del ataque principal de la Operación Queen, para que una vez logrado el éxito se lanzara otro ataque hacia la población de Hurtgen y después, hacia el norte, en dirección a Duren. El ataque sobre el sector se asignó a la 28ª Div. de Infantería del V Cuerpo de Gerow.

Los combates en el Bosque de Hurtgen, del 2 al 9 de Noviembre de 1944.
Los tres regimientos de la 28ª cubrían un frente de casi cinco kilómetros de largo, y a cada uno de ellos se le asignó un objetivo. El situado más al norte, el 109ú Rgto., debería atacar en dirección a Hurtgen, para así asegurar el ataque principal posterior. El 112 Rgto., situado en el centro, debía realizar un movimiento doble, por un lado hacia Vossenack, y por otro hacia el sureste para capturar Schmidt. Por su parte, el 110ú Rgto. tendría que atacar al este de Lammersdorf, para asegurar los caminos por los que deberían desplegarse los posibles refuerzos para el 112ú en Schmidt. El plan había subestimado el potencial defensivo que el terreno daba a las tropas alemanas, así como la dificultad de conducir de manera apropiada las operaciones de infantería en dicho terreno de bosque montañoso. Mientras tanto, los alemanes preparaban sus defensas en el Bosque de Hurtgen en previsión de un ataque norteamericano que podría producirse en cualquier momento. El 22 de Octubre, el 5ú Ejército Pánzer fue desplegado para cubrir el flanco izquierdo del 7ú Ejército, desde Geilenkirchen a Duren, incluyendo el extremo occidental del Bosque de Hurtgen. Este movimiento creaba ciertos problemas tácticos, ya que los límites entre ambas fuerzas discurrían por el bosque, entre los Cuerpos de Ejército 81ú y 74ú. En consecuencia, el 2 de Noviembre, los responsables de ambos ejércitos se reunieron con Model en el Castillo de Schlenderhan con el fin de anticipar posibles movimientos como respuesta a un ataque americano sobre los límites de los mencionados Cuerpos de Ejército en el Bosque de Hurtgen. Por una de esas extrañas concidencias, el esperado ataque norteamericano se produjo durante la reunión, lo que posibilitó la buena coordinación de las defensas alemanas.

Vista del Bosque de Hurtgen en dirección al Sendero de Kall.
El punto de vista alemán sobre el Bosque de Hurtgen era sensiblemente diferente del norteamericano. Los generales alemanes habían anticipado que el ataque principal americano sería hacia el norte, con el fin de alcanzar la línea de colinas y la carretera que unía Hurtgen con Kleinhau y Grosshau, para así tener una vía abierta hacia Duren, por lo que las defensas que se encontraría la 28ª Div. serían mayores de las esperadas. Los alemanes también habían tenido en cuenta los pequeños embalses situados en el bosque, que se conectaban con la presa de Schwammenauel, la cual regulaba el flujo de agua a las llanuras alrededor de Duren a lo largo del Ruhr. Si los norteamericanos avanzaban sobre el río sin controlar las presas, la Wehrmacht podría abrirlas e inundar la llanura del Ruhr. Este aspecto no había sido tenido en cuenta por Hodges y el 1er. Ejército, y acabaría jugando un papel decisivo en los prolongados combates en el Bosque de Hurtgen.
Por otra parte, la perspectiva táctica de los alemanes también había cambiado desde los anteriores combates. Con la experiencia adquirida contra las Divisiones 89ª y 9ª, los comandantes alemanes estaban convencidos de que la mejor opción era establecer la defensa en los bosques en lugar de en las ciudades, ya que así privaban a los americanos de sus dos armas más decisorias; el apoyo aéreo y la artillería. Aunque el tiempo otoñal hacía más complicado el apoyo aéreo, en un bosque cerrado esta tarea se dificultaba aún más por la confusión a la hora de diferenciar las posiciones amigas de las enemigas. La artillería americana, en acciones ofensivas, no era tan efectiva, ya que la mayoría de los proyectiles explotarían sobre los árboles, causando pocos daños a la infantería protegida en posiciones cubiertas; justo todo lo contrario que la artillería alemana, que podría beneficiarse contra tropas atacantes en descubierta del efecto metralla multiplicado por las astillas de los árboles.

Patrulla norteamericana avanzando en el bosque.
La 28ª División de Infantería empezó el ataque el 2 de Noviembre, pero los avances de los flancos progresaron poco desde un principio. El 109ú Rgto. se vio paralizado casi de inmediato ante la densidad del campo de minas situado en el frente de su avance y por los contraataques que procedían del bosque. En el flanco sur, el 110ú Rgto. se encontró con los bunkers de la Línea Schill en los alrededores de Raffelsbrand, y el avance se detuvo ante el intenso fuego alemán de ametralladora y la solidez de las defensas. Por su parte, el 112ú Rgto. no encontró demasiada oposición en un principio. El 2ú Batallón fue capaz de avanzar, con el apoyo de tanques, sobre la carretera Germeter-Vossenack en dirección a Schmidt. Una vez capturado Vossenack, el batallón ocupó posiciones defensivas, dejando una compañía en la población y otras dos en un semicírculo en los campos situados al este, bajo las colinas de Bergstein controladas por el enemigo. La disposición resultó ser un grave error, ya que dejaba a las tropas en posiciones expuestas sin otra protección que unas apresuradas trincheras que pronto se vieron inundadas por la lluvia. Otros dos batallones del 112ú Rgto., comandados por el coronel Carl Peterson, comenzaron a avanzar sobre Schmidt al día siguiente. La ruta que unía Vossenack y Schmidt no era más que un difícil sendero en el bosque, el sendero de Kall, lo que dificultaba considerablemente la marcha. Para el día 3 de Noviembre, el 3er Batallón del 112ú, seguido del 1er. Batallón, avanzaron hacia Schmidt ocupando Kommerscheidt.
En esos momentos, con la mayor parte del Alto Mando alemán reunido con Model, la respuesta de la Wehrmacht fue inusualmente rápida. A la vista de las noticias sobre los ataques sobre Schmidt en lugar de hacia Hurtgen, Model imaginó que los norteamericanos pretendían hacerse con el control de las presas, y había que evitarlo. Por desgracia para la 28ª Div. de Infantería, Model decidió poner en marcha a la 89ª Div. en el sector sur del ataque americano. Aunque la división estaba por debajo de su potencial nominal, había sido recientemente reforzada, y conocía el terreno a la perfección tras los combates de hacía un mes contra la 9ª de Infantería en los alrededores de Vossenack y Schmidt. La misión de la 89ª División debía ser la reconquista de Schmidt, y para ello podía contar con el apoyo de las mejores reservas móviles disponibles, la 116ª Div. Pánzer. La primera unidad blindada en incorporarse al combate fue el 116ú Batallón Acorazado de Reconocimiento; compuesto por unos 800 hombres y dotado con 11 SdKfz234, 53 SdKfz251 y 30 SdKfz250. El resto de la división se puso en marcha con el resto de sus efectivos, que aproximadamente eran un 85% de su composición nominal; 12.500 hombres y más de 50 carros. Por parte norteamericana, el apoyo blindado era corto o simplemente inexistente. El 3er. Batallón del 112ú tan solo pudo disponer de tres tanques, pero el sendero de Kall por el que debían llegar los refuerzos quedó impracticable al sufrir averías mecánicas otros blindados.

El Sendero de Kall, estrecho y casi impracticable para los blindados, plagado de restos de tanques.
El contraataque alemán comenzó por la mañana del 4 de Noviembre. En un principio, el precipitado ataque de los granaderos de la 116ª Panzer contra Vossenack logró ser repelido, pero el 2ú Batallón del 112ú de Infantería hubo de sufrir durante todo el día el constante martilleo de la artillería divisional alemana, además de los lanzacohetes del Granatenwerfer Batallion 628 del Cuerpo de Artillería 766 y la Sturmgeschutz Brigade 394. Scmidt, encontrándose en un nudo de carreteras, era todavía más susceptible de ser el centro de un ataque. Éste llegó por tres de sus lados, con elementos de la 89ª Div. de Infantería apoyados por la Sturmgeschutz Brigade 341; la situación para las tropas norteamericanas que defendían la población era preocupante, teniendo que pelear en una proporción de 3 a 1. Las únicas defensas antitanque, además de algunas minas, consistía en bazookas, que se mostraron inefectivos contra los Stugs alemanes. Para el medidía, la infantería alemana había tomado las partes norte y oeste de Schmidt, y las últimas defensas norteamericanas en el sur acabaron siendo arrolladas por la tarde, con la llegada de nueve Panzer IV pertenecientes al 2ú Batallón del 16ú Rgto. Pánzer. Con el punto álgido de la batalla a su favor, los pánzer y cañones de asalto alemanes prosiguieron avanzando más allá de Schmidt, en dirección a Kommerscheidt. En esta localidad, la infantería contaba con el apoyo de tres Sherman, que pronto se hicieron valer poniendo fuera de combate siete PIV en combates a corta distancia. Los restantes cinco pánzer se retiraron hacia las afueras de la población, y por el momento el ataque cesó.

Mapa del Sendero de Kall.
El general Cota ordenó al coronel Peterson que contraatacara y reconquistara Schmidt, una orden a todas luces poco realista a la vista de las circunstancias. Aún después de haber detenido a los tanques alemanes, el 1er. Batallón del 112 se encontraba totalmente expuesto en Kommerscheidt, conectado con el resto de la división únicamente por el sendero boscoso de Kall. El 116ú Batallón Pánzer realizó varios intentos de cortar esa vía de unión, comenzando los ataques el 4 de Noviembre, cambiando de manos el sendero varias veces ese día y el siguiente. Al batallón blindado se le unió el 1056ú Regto. de Granaderos, perteneciente a la 89ª División, y la combinación de fuerzas logró capturar el molino de Mestrenger, desde el que se dominaba el único puente que cruzaba el río Kall y dominaba el sendero. En un nuevo intento de volver a tomar Schmidt, Cota formó con el 3er. Batallón del 110ú de Infantería la Task Force Ripple, la cual avanzó sobre el sendero hasta establecer una línea defensiva justo detrás de Kommerscheidt el 6 de Noviembre. El Sendero de Kall (ya podríamos nombrarle así, con mayúsculas dado su protagonismo), se había convertido a esas alturas de los combates en una confusa tierra de nadie, con posiciones alemanas y americanas entremezcladas en el bosque, haciendo casi imposible cualquier ataque coherente por parte americana y convirtiendo cada pequeña posición defensiva alemana en un fortín inexpugnable. Entre tanto, en Vossenack, continuaban los asaltos alemanes, que se alargaron durante todo el día 5, trabajando el terreno en este lugar a favor de los americanos dada la dificultad alemana para agrupar y hacer avanzar a tropas numerosas. Sin embargo, la constante presión de los granaderos alemanes de la 116ú Pánzer, y los continuos bombardeos, estuvieron a punto de lograr una retirada general de las tres compañías que defendían la población, pero finalmente dicha retirada fue desestimada al informar el regimiento que sus tropas en Vossenack se encontraban en excelentes condiciones de combate.

Un M10 atravesando una de las pocas pistas útiles en el Bosque de Hurtgen.
La 116ª Pánzer recibió la orden de realizar un nuevo ataque general sobre Vossenack para las 04:00 del 6 de Noviembre, utilizando dos batallones de Panzergrenadier pertenecientes a los Regimientos 60ú y 156ú, en dos direcciones de ataque distintas y simultáneas, desde el sureste y el noreste. El ataque tuvo que retrasarse varias horas por dificultades de agrupamiento, pero finalmente dio comienzo con un bombardeo artillero de 30 minutos sobre las posiciones de los exhaustos defensores de Vossenack. Aquel bombardeo fue la gota que colmó el vaso de la fatiga, y los rumores de que tropas alemanas habían roto las líneas en varios puntos comenzaron a extenderse, y el caos y el pánico se desataron entre los norteamericanos. Pelotón tras pelotón comenzó una huida general que nadie pudo detener, causando la retirada de dos compañías hasta Germeter, en la retaguardia. El avance alemán sobre Vossenack comenzó al mediodía, con dos compañías del 2ú Batallón del 156ú Rgto. Panzergrenadier, que se hicieron con el control de casi toda la población tras durísimos combates que se extendieron hasta la medianoche. El 7 de Noviembre, los norteamericanos contraatacaron con el 146ú Batallón de Ingenieros sobre el resto de los granaderos alemanes de la 116ª Pánzer, en la parte oriental de Vossenack, y para el final del día la mayor parte de la ciudad había vuelto a ser controlada por las tropas americanas, pero a costa de un número muy elevado de bajas. Sólo el 2ú Batallón del 112ú Rgto. hubo de recibir 515 reemplazos de refuerzo para el 8 de Noviembre. Las graves pérdidas sufridas por la 28ª División, hicieron necesaria la incorporación del 12ú Rgto. de Infantería (perteneciente a la 4ª División) para sustituir en sus posiciones al baqueteado 109ú Rgto., para así contar con una unidad de refresco en previsión de futures ataques sobre Hurtgen desde posiciones más al norte. Por su parte, el 2ú Batallón del 109 fue enviado a Vossenack para ocupar las posiciones abandonas por el 2ú Batallón del 112ú Rgto.

Eisenhower y el general Cota, comandante de la 28ª Div. de Infantería. El rostro de Ike parece reflejar la preocupación ante la actuación de Cota.
El 6 de Noviembre, la 89ª Div. de Infantería alemana comenzó a organizar un nuevo contraataque sobre Kommerscheidt con el apoyo de tanques, mientras el 116 Batallón Pánzer junto al 1056 de Granaderos penetraban las líneas de retaguardia americanas en el Sendero de Kall. El ataque comenzó al amanecer del 7 de Noviembre desde dos direcciones, y después de cuatro horas de combates las tropas alemanas lograron expulsar a los norteamericanos de la población. Mientras tanto, la 28ª División de Infantería USA agrupó a toda prisa un nuevo grupo de combate bajo la supervisión del jefe de la división, el general George Davis, pero para cuando las fuerzas alcanzaron el Sendero de Kall, Kommerscheidt ya había caido en manos alemanas. Más tarde, las defensas que quedaban al este de Kall se retiraron, después de que el general Cota recibiera el necesario permiso del 1er. Ejército. La situación en la división era tan preocupante que se hizo necesaria una reunión para analizar la situación, reunión a la que acudieron Eisenhower, Bradley, Hodges, Gerow y el propio Cota. Las pérdidas de la 28ª División se elevaban a 6.184 hombres, acumulando sólo el 112ú Rgto. un total de 2.093 bajas y 544 afectados de fatiga de combate y pie de trinchera. Por parte alemana, las bajas durante esta fase de los combates en el Bosque de Hurtgen alcanzaban los 2.900 hombres; precisando la 116ª Div. Pánzer de 1.800 reemplazos para cubrir sus pérdidas, y 490 el 1055ú Rgto. Panzergrenadier. Las cifras en su conjunto dan fe de la violencia de los combates que se desarrollaron en la zona.

Monumento en memoria a los caidos en el Bosque de Hurtgen. Fue erigido en Vossenack en Noviembre de 2004, conmemorando el 60ú aniversario de los combates.
Los motivos para esta debacle aliada son variados. Para comenzar, el plan de ataque había obligado a la 28ª Div. de Infantería USA a dispersarse en tres diferentes y descoordinados objetivos que dejaban aislados a sus regimientos. Con dos de ellos detenidos por las defensas alemanas en los flancos, el 112ú Rgto. quedó expuesto al ataque de dos divisiones alemanas. Los aislados batallones del 112ú, principalmente debido a las dificultades del terreno, quedaron a merced de los ataques alemanes uno tras otro, sin posibilidad de apoyo mutuo. El despliegue del 2ú Batallón del 112ú en Vossenack fue muy deficiente, y la aislada ubicación de Kommerscheidt, tan sólo comunicado a través del Sendero de Kall, lo convertían en una posición en extremo vulnerable. La decisión de posponer la Operación Queen del 5 de Noviembre al 16 por el mal tiempo, condenó a la 28ª División, ya que el retraso permitía al 7ú Ejército Alemán lanzar todas sus reservas sobre el Bosque de Hurtgen, incluyendo un considerable número de piezas de artillería que fueron vitales para el ataque a las posiciones americanas en Kommerscheidt y Vossenack, así como la utilización de la reserva operacional del 7ú Ejército: la 116ª División Pánzer.
Continuará...
Saludos.
Fuentes.
Texto: The Siegfried Line 1944-45. Battles in the German Frontier. Osprey Publishing.
Imágenes: The Siegfried Line 1944-45. Battles in the German Frontier. Osprey Publishing; www.history.army.mil ; www.wikipedia.org