Publicado: Mar Abr 08, 2008 7:58 pm
Recogido del mar para volver a pilotar
En los cielos veraniegos sobre el canal de la mancha los pilotos alemanes y británicos enfrentados en combate descubrían a menudo en una forma especial de peligro. Si se veían obligados a saltar en paracaídas desde sus aviones alcanzados por fuego enemigo había una gran posibilidad de que descendieran sobre las aguas fría y agitadas del canal de mancha . Ambos bandos perdieron numerosos hombres en el canal de la mancha. Pero al inicio de la batalla los alemanes con su característica meticulosidad demostraron estar mucho mejor preparados para salvar a sus aviadores.
Los alemanes tenia una flota de balsas salvavidas ancladas a 2 o 3 kilometros de la costa francesa , cada balsa estaba equipada con mantas un botiquín de primeros auxilios y raciones para que el piloto estuviese en buenas condiciones asta que una embarcación amiga lo recogiera. Para los que caían mar adentro, los cazas de la Luftwaffe llevaban un bote inflabe. Y cada piloto fluoresceína un tinte verde brillante que al contacto con el agua producía una mancha fácilmente visible para los hidroaviones de rescate Heinkel-59.
Al principio los británicos actuaron deforma mas improvisada. Tenían que confiar en que pasase un barco, un avión o una patrulla de pequeñas embarcaciones costeras. En caso contrario los pilotos ingleses solo contaban con su chaleco salvavidas Mae West y con la esperanza de que uno de sus compañeros de su escuadrón lo avistaran y lo comunicase a la costa. En junio y julio desaparecieron tantos pilotos británicos que finalmente se asignaron aviones especiales de observación para la localización de hombres. Las tareas de búsqueda mejoraron notablemente cuando la RAF empezó a utilizar cohetes de señales y emulando a los alemanes tintes fluorescentes. Los resultados fueron muy positivos ; aun que los derribos se intensificaban a medida que los combates se incrementaban y ya muy pocos hombre perecían en el mar.
Un piloto británico que destruyo un bombardero enemigo antes de lanzarse en paracaídas llega a la costa en bote de remos aun con su chaleco salvavidas.
Un británico curioso observa desde una balsa que a llegado a las costa británicas arrastrada por las corrientes del canal de la Mancha .
Continua

En los cielos veraniegos sobre el canal de la mancha los pilotos alemanes y británicos enfrentados en combate descubrían a menudo en una forma especial de peligro. Si se veían obligados a saltar en paracaídas desde sus aviones alcanzados por fuego enemigo había una gran posibilidad de que descendieran sobre las aguas fría y agitadas del canal de mancha . Ambos bandos perdieron numerosos hombres en el canal de la mancha. Pero al inicio de la batalla los alemanes con su característica meticulosidad demostraron estar mucho mejor preparados para salvar a sus aviadores.
Los alemanes tenia una flota de balsas salvavidas ancladas a 2 o 3 kilometros de la costa francesa , cada balsa estaba equipada con mantas un botiquín de primeros auxilios y raciones para que el piloto estuviese en buenas condiciones asta que una embarcación amiga lo recogiera. Para los que caían mar adentro, los cazas de la Luftwaffe llevaban un bote inflabe. Y cada piloto fluoresceína un tinte verde brillante que al contacto con el agua producía una mancha fácilmente visible para los hidroaviones de rescate Heinkel-59.
Al principio los británicos actuaron deforma mas improvisada. Tenían que confiar en que pasase un barco, un avión o una patrulla de pequeñas embarcaciones costeras. En caso contrario los pilotos ingleses solo contaban con su chaleco salvavidas Mae West y con la esperanza de que uno de sus compañeros de su escuadrón lo avistaran y lo comunicase a la costa. En junio y julio desaparecieron tantos pilotos británicos que finalmente se asignaron aviones especiales de observación para la localización de hombres. Las tareas de búsqueda mejoraron notablemente cuando la RAF empezó a utilizar cohetes de señales y emulando a los alemanes tintes fluorescentes. Los resultados fueron muy positivos ; aun que los derribos se intensificaban a medida que los combates se incrementaban y ya muy pocos hombre perecían en el mar.
Un piloto británico que destruyo un bombardero enemigo antes de lanzarse en paracaídas llega a la costa en bote de remos aun con su chaleco salvavidas.
Un británico curioso observa desde una balsa que a llegado a las costa británicas arrastrada por las corrientes del canal de la Mancha .
Continua