Publicado: Mar Dic 05, 2006 10:30 am
Hola a todos
Una de las cuestiones más importantes de la Segunda Guerra Mundial en Europa, fue sin duda la ofensiva alemana sobre la Unión Soviética. El 22 de Junio del 1941, las casi 200 divisiones de las fuerzas del Eje se dividen en tres grupos de ejército llamados Norte, Centro y Sur.
Pero ¿qué ocurrió para que Alemania entrase en guerra con la URSS?, ¿qué ocurrió realmente para que Hitler y sus generales tomaran tal decisión?; ¿Se infravaloraba al ejército soviético?
La segunda pregunta planteada es consecuencia directa de la primera. Alemania se iba vinculando más y más con la Unión Soviética, en cuanto la guerra con Gran Bretaña fuese persistiendo; pues los EEUU se iba involucrando en la guerra con la ayuda que prestaba a esta segunda, a medida que se iba rearmando. Además la postura soviética respecto a intereses Europeos, era una amenaza para Alemania pues sería literalmente rodeada por la espalda mientras continuaba "su guerra contra el capitalismo". Ante esto último, Hitler y sus generales empezaron a preparar su plan de ataque contra la URSS.
Sobre la tercera cuestión, durante el invierno del 1939-1940, la Unión Soviética inició una campaña para anexionarse Finlandia, valiéndose de la excusa de que un gobierno legítimo (pro-soviético) había pedido su intervención. De todos nos es conocido, que la Unión Soviética no pudo pasar de una victoria por puntos, si como se tratase de un combate de boxeo; es decir, Finlandia había dado reverses militares a los Soviéticos…, pero era demasiado pequeña como para poder ganar la guerra por si misma. Y por parte de la Unión Soviética, sus tropas de invasión estaban castigadas, cansadas y desmoralizadas ante los finlandeses…, pero podía llevar treinta veces más fuerzas contra la "insolente Finlandia", pero el conflicto se internacionalizaba en exceso y todo esto era complicarse para el futuro. En 1940, la URSS no estaba preparada para una guerra y había que pararla…, se firma un armisticio. Militarmente, los analistas alemanes informan al OKW: "En el ejército soviético se observó: La tropa se contenta con poco aunque están mal alineadas pues la divisiones las componen desde campesinos hasta militares profesionales, formando unidades demasiado hetrogéneas. Desde el punto de vista del armamento descompensado no existen divisiones acorazadas, aunque toda división posee un batallón de carros de combate. Recursos materiales y humanos: enormes. Todo ello indica que el ejército soviético no es un enemigo a tener en cuenta, ante nuestras fuerzas armadas".
LA AMENAZA PARA ALEMANIA. Conversaciones entre Adolf Hitler y Molotov (Vjaceslav Skrjabin). (Fuente: Paul Schmidt)
El 12 de noviembre del 1940, en la estación de Anbalt, Ribbentrop fue a recibir a Molotov, acompañado del comisario del pueblo adjunto para Asuntos Exteriores, Dekanosov, se extendía una larga alfombra roja ante el tren presidencial a la llegada de Molotov se oyeron los hurras de la compañía que rendía honores. El presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo, rodeado y seguido por sus colegas, avanzaba a pequeños pasos hacia el grupo de diplomáticos.
Llevaba un sombrero flexible y un abrigo gris. Apaciblemente solícito, apretó lentamente las manos oficiales que se tendían hacia él, sin prisa.
Se tocó la llamada a la tropa cuando el tren que conducía a la delegación soviética entró el 12 de noviembre por la mañana en la estación de Anhalt, más decorada con follaje y flores que con banderas con la hoz y el martillo.
En la Wilhelmstrasse, Molotov tuvo con su colega alemán una conversación preliminar. Horas más tarde era recibido por Hitler, quien le dedicó también todo el día siguiente. El 14 de noviembre por la mañana tomaba de nuevo el tren para Moscú.
De estos contactos, que marcaban uno de los momentos cruciales más importantes del segundo conflicto mundial, sólo se posee la versión alemana, obra del famoso intérprete Paul Schmidt.
Habiendo ganado prácticamente Alemania la guerra, convenía proceder al reparto del Mundo, y con este fin, recomendaba orientar el avance de las cuatro potencias totalitarias hacia el sur. Alemania e Italia se habían reservado África, Japón contaba con dominar el Sureste de Asia.
Quedaba por tanto, entre el Caspio y Singapur, una vasta zona de territorios que podían ser adjudicados sin objeción a la Unión Soviética, garantizando de este modo su libre salida al golfo Pérsico y al océano indico.
Como puede verse, von Ribbentrop proponía a su interlocutor un sistema que preveía cuatro empujes paralelos, y, como las paralelas sólo se juntan en el infinito, un acuerdo de esta clase prevendría todo riesgo de fricción, incluso de enfrentamiento, entre Japón y la Unión Soviética en Extremo Oriente, o entre la Unión Soviética y Alemania en el Bósforo y en Oriente medio.
El mismo testigo describe a Molotov como: Inteligente rostro de jugador de ajedrez, este ruso de estatura media, un poco achaparrado, cuyos ojos vivos se agitan tras sus anticuados quevedos, no dejaba de recordarme a mi profesor de matemáticas. No era sólo por su aspecto. Hasta en sus argumentos y su forma de expresarse, Molotov tenía un algo de precisión aritmética y de lógica irrefutable. En sus matemáticas diplomáticas no había motivo de florituras, y se volvía frecuentemente con aire de reproche hacia Ribbentrop y hacia Hitler, cuando éstos se perdían en generalidades y en fórmulas vagas.
Adolf Hitler comprendió desde el principio que frente al viejo bolchevique que era Vjaceslav Skrjabin. de excelente extracción burguesa rusa, sus acostumbrados procedimientos de intimidación no tendrían éxito; por algo sus camaradas del Partido Comunista le habían apodado el martillo (Molotov).
Es lo que observó, en el curso de aquellas tres largas y difíciles sesiones, el intérprete Paul Schmidt; acribillado a preguntas precisas por su interlocutor soviético, el Führer se contuvo.
Al terminar con las generalidades sobre la delimitación de las zonas de influencia y la exclusión de Estados Unídos de los asuntos europeos, africanos y asiáticos, se vio que era imposible un acuerdo germano-soviético.
1.ú) El Gobierno soviético consideraba su deber solucionar definitivamente la cuestión Finlandesa: "Nada de guerra en Finlandia exclamó Hitler -;es necesaria la paz en Finlandia a causa del níquel y de la madera; un conflicto en el Báltico podría tener consecuencias imprevisibles en las relaciones germano-soviéticas".
2.ú) La desagradable garantía dada a Rumania, ¿era válida también contra la Unión Soviética? Sin duda alguna, replicó Hitler, Y añadió, como su embajador en Moscú: "Esta cuestión no puede extremarse en lo que a su país respecta. Han pactado un acuerdo con Rumania hace poco tiempo".
3.°) En estas condiciones, continuó imperturbable Molotov, ¿aceptaría Alemania que la Unión Soviética ofreciera a Bulgaria una garantía semejante, seguida del envío de un importante contingente militar? Hitler respondió a esta pregunta con otra: ¿había solicitado Bulgaria esa, garantía, como lo hiciera Rumania? Ante la respuesta negativa de su huésped, declaró que tenía que consultar con Mussolini antes de adoptar una postura.
4.°) Se abordó por último la cuestión de los estrechos. Molotov, refiriéndose a la garantía contra un ataque en el mar Negro, no se contentaba con el papel que pudiera otorgarle una eventual revisión de los acuerdos de Montreux. Aparte de la seguridad que, a este respecto, le ofrecía el acantonamiento de fuerzas soviéticas en Bulgaria, reclamaba el derecho a establecer bases terrestres y navales en la región del Bósforo y de los Dardanelos. Hitler rehusó aceptarlo.
A los medios de comunicación, tanto Berlín como Moscú emitían partes de que Alemania y la URSS seguían más unidas que nunca y que el pacto del 1939, seguía más vigente que nunca.
El propio general Jold, mano derecha en el OKH de Hitler, reconoce no haber visto a Hitler tan exaltado. Según Goering, Hitler había visto claramente la maniobra de la URSS, para invadir a Alemania, si ésta última no lo hacía primero.
En mi humilde opinión, es ahí cuando empieza la guerra.
Un saludo a todos.
Una de las cuestiones más importantes de la Segunda Guerra Mundial en Europa, fue sin duda la ofensiva alemana sobre la Unión Soviética. El 22 de Junio del 1941, las casi 200 divisiones de las fuerzas del Eje se dividen en tres grupos de ejército llamados Norte, Centro y Sur.
Pero ¿qué ocurrió para que Alemania entrase en guerra con la URSS?, ¿qué ocurrió realmente para que Hitler y sus generales tomaran tal decisión?; ¿Se infravaloraba al ejército soviético?
La segunda pregunta planteada es consecuencia directa de la primera. Alemania se iba vinculando más y más con la Unión Soviética, en cuanto la guerra con Gran Bretaña fuese persistiendo; pues los EEUU se iba involucrando en la guerra con la ayuda que prestaba a esta segunda, a medida que se iba rearmando. Además la postura soviética respecto a intereses Europeos, era una amenaza para Alemania pues sería literalmente rodeada por la espalda mientras continuaba "su guerra contra el capitalismo". Ante esto último, Hitler y sus generales empezaron a preparar su plan de ataque contra la URSS.
Sobre la tercera cuestión, durante el invierno del 1939-1940, la Unión Soviética inició una campaña para anexionarse Finlandia, valiéndose de la excusa de que un gobierno legítimo (pro-soviético) había pedido su intervención. De todos nos es conocido, que la Unión Soviética no pudo pasar de una victoria por puntos, si como se tratase de un combate de boxeo; es decir, Finlandia había dado reverses militares a los Soviéticos…, pero era demasiado pequeña como para poder ganar la guerra por si misma. Y por parte de la Unión Soviética, sus tropas de invasión estaban castigadas, cansadas y desmoralizadas ante los finlandeses…, pero podía llevar treinta veces más fuerzas contra la "insolente Finlandia", pero el conflicto se internacionalizaba en exceso y todo esto era complicarse para el futuro. En 1940, la URSS no estaba preparada para una guerra y había que pararla…, se firma un armisticio. Militarmente, los analistas alemanes informan al OKW: "En el ejército soviético se observó: La tropa se contenta con poco aunque están mal alineadas pues la divisiones las componen desde campesinos hasta militares profesionales, formando unidades demasiado hetrogéneas. Desde el punto de vista del armamento descompensado no existen divisiones acorazadas, aunque toda división posee un batallón de carros de combate. Recursos materiales y humanos: enormes. Todo ello indica que el ejército soviético no es un enemigo a tener en cuenta, ante nuestras fuerzas armadas".
LA AMENAZA PARA ALEMANIA. Conversaciones entre Adolf Hitler y Molotov (Vjaceslav Skrjabin). (Fuente: Paul Schmidt)
El 12 de noviembre del 1940, en la estación de Anbalt, Ribbentrop fue a recibir a Molotov, acompañado del comisario del pueblo adjunto para Asuntos Exteriores, Dekanosov, se extendía una larga alfombra roja ante el tren presidencial a la llegada de Molotov se oyeron los hurras de la compañía que rendía honores. El presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo, rodeado y seguido por sus colegas, avanzaba a pequeños pasos hacia el grupo de diplomáticos.
Llevaba un sombrero flexible y un abrigo gris. Apaciblemente solícito, apretó lentamente las manos oficiales que se tendían hacia él, sin prisa.
Se tocó la llamada a la tropa cuando el tren que conducía a la delegación soviética entró el 12 de noviembre por la mañana en la estación de Anhalt, más decorada con follaje y flores que con banderas con la hoz y el martillo.
En la Wilhelmstrasse, Molotov tuvo con su colega alemán una conversación preliminar. Horas más tarde era recibido por Hitler, quien le dedicó también todo el día siguiente. El 14 de noviembre por la mañana tomaba de nuevo el tren para Moscú.
De estos contactos, que marcaban uno de los momentos cruciales más importantes del segundo conflicto mundial, sólo se posee la versión alemana, obra del famoso intérprete Paul Schmidt.
Habiendo ganado prácticamente Alemania la guerra, convenía proceder al reparto del Mundo, y con este fin, recomendaba orientar el avance de las cuatro potencias totalitarias hacia el sur. Alemania e Italia se habían reservado África, Japón contaba con dominar el Sureste de Asia.
Quedaba por tanto, entre el Caspio y Singapur, una vasta zona de territorios que podían ser adjudicados sin objeción a la Unión Soviética, garantizando de este modo su libre salida al golfo Pérsico y al océano indico.
Como puede verse, von Ribbentrop proponía a su interlocutor un sistema que preveía cuatro empujes paralelos, y, como las paralelas sólo se juntan en el infinito, un acuerdo de esta clase prevendría todo riesgo de fricción, incluso de enfrentamiento, entre Japón y la Unión Soviética en Extremo Oriente, o entre la Unión Soviética y Alemania en el Bósforo y en Oriente medio.
El mismo testigo describe a Molotov como: Inteligente rostro de jugador de ajedrez, este ruso de estatura media, un poco achaparrado, cuyos ojos vivos se agitan tras sus anticuados quevedos, no dejaba de recordarme a mi profesor de matemáticas. No era sólo por su aspecto. Hasta en sus argumentos y su forma de expresarse, Molotov tenía un algo de precisión aritmética y de lógica irrefutable. En sus matemáticas diplomáticas no había motivo de florituras, y se volvía frecuentemente con aire de reproche hacia Ribbentrop y hacia Hitler, cuando éstos se perdían en generalidades y en fórmulas vagas.
Adolf Hitler comprendió desde el principio que frente al viejo bolchevique que era Vjaceslav Skrjabin. de excelente extracción burguesa rusa, sus acostumbrados procedimientos de intimidación no tendrían éxito; por algo sus camaradas del Partido Comunista le habían apodado el martillo (Molotov).
Es lo que observó, en el curso de aquellas tres largas y difíciles sesiones, el intérprete Paul Schmidt; acribillado a preguntas precisas por su interlocutor soviético, el Führer se contuvo.
Al terminar con las generalidades sobre la delimitación de las zonas de influencia y la exclusión de Estados Unídos de los asuntos europeos, africanos y asiáticos, se vio que era imposible un acuerdo germano-soviético.
1.ú) El Gobierno soviético consideraba su deber solucionar definitivamente la cuestión Finlandesa: "Nada de guerra en Finlandia exclamó Hitler -;es necesaria la paz en Finlandia a causa del níquel y de la madera; un conflicto en el Báltico podría tener consecuencias imprevisibles en las relaciones germano-soviéticas".
2.ú) La desagradable garantía dada a Rumania, ¿era válida también contra la Unión Soviética? Sin duda alguna, replicó Hitler, Y añadió, como su embajador en Moscú: "Esta cuestión no puede extremarse en lo que a su país respecta. Han pactado un acuerdo con Rumania hace poco tiempo".
3.°) En estas condiciones, continuó imperturbable Molotov, ¿aceptaría Alemania que la Unión Soviética ofreciera a Bulgaria una garantía semejante, seguida del envío de un importante contingente militar? Hitler respondió a esta pregunta con otra: ¿había solicitado Bulgaria esa, garantía, como lo hiciera Rumania? Ante la respuesta negativa de su huésped, declaró que tenía que consultar con Mussolini antes de adoptar una postura.
4.°) Se abordó por último la cuestión de los estrechos. Molotov, refiriéndose a la garantía contra un ataque en el mar Negro, no se contentaba con el papel que pudiera otorgarle una eventual revisión de los acuerdos de Montreux. Aparte de la seguridad que, a este respecto, le ofrecía el acantonamiento de fuerzas soviéticas en Bulgaria, reclamaba el derecho a establecer bases terrestres y navales en la región del Bósforo y de los Dardanelos. Hitler rehusó aceptarlo.
A los medios de comunicación, tanto Berlín como Moscú emitían partes de que Alemania y la URSS seguían más unidas que nunca y que el pacto del 1939, seguía más vigente que nunca.
El propio general Jold, mano derecha en el OKH de Hitler, reconoce no haber visto a Hitler tan exaltado. Según Goering, Hitler había visto claramente la maniobra de la URSS, para invadir a Alemania, si ésta última no lo hacía primero.
En mi humilde opinión, es ahí cuando empieza la guerra.
Un saludo a todos.