Publicado: Sab May 17, 2008 6:28 pm
Un pequeño tren que transportaba soldados, descarrilados por los partisanos al mando de LU. Ushakov, yace abandonado cerca de Pilotiza (Checoslovaquia), en 1944. La falta de daños en las vías indica que los ingenieros de los Deutsches Reichsbanh han rellenado el agüero y repuesto las vías, pero que decidieron que no era practico recuperar el material rodante, probablemente por no tener un grúa fuerte para cargar el material. Solo en Bielorrusia entre agosto y noviembre de 1943, los partisanos cortaron las líneas férreas 200,000 veces, destruyeron o hicieron descarrilar 1,014 trenes y destruyeron o dañaron 72 puentes. Un desgaste semejante tenía que causar inevitablemente un efecto grave sobre los suministros lógicos de la wehrmacht al frente. Desgraciadamente para los alemanes no había una verdadera alternativa al transporte de suministro por ferrocarril. La Luftwaffe no podía transportar por aire todo lo que se necesitaba y el sistema de carreteras era demasiado malo para soportar el gran volumen de tráfico necesario.
El furgón de cola de un tren se tambalea al borde de un puente volado en oeste de Rusia. En las aguas abajo están los restos del tren. Los partisanos que hicieron este sabotaje unieron una carga aun detonador de presión o usaron una mina antitanque para que los explosivos detonaran al pasar el tren por el puente. Los puentes eran los objetivos preferidos de los sabotajes partisanos y, por ello, estaban guardados y vigilados. De ahí que las cargas que destruyeron este puente tenia que haber estado disimuladas con habilidades.
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