Publicado: Lun Dic 01, 2008 1:05 am
por ParadiseLost
Hola a todos.
Sobre el texto que anunció el final del VI Ejército en Stalingrado, Beevor en su libro Stalingrado, aporta unos datos muy curiosos sobre el hecho, para que podáis comprobar como se gestó la noticia y como acabó publicada.

Aquí tenéis el texto de nuevo:
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El VI Ejército
Fiel a su juramento hasta el último aliento


Desde el Cuartel General del Führer, 3 de febrero. El Alto Mando de la Wehrmacht hace saber:

La batalla de Stalingrado ha terminado. Leal a su juramento de fidelidad, el 6ú ejército bajo el ejemplar mando del mariscal de campo Paulus ha sido aniquilado por la abrumadora superioridad del enemigo. Su destino es compartido por una división de la Luftwaffe, dos divisiones rumanas y un regimiento croata, que leales a la camaradería de armas con sus compañeros del Ejército alemán han cumplido con su deber hasta el último aliento.

No es momento aun de describir el desarrollo de las operaciones, que llevaron a ese desenlace. Pero uno cosa se puede decir: El sacrificio del VI Ejército no ha sido en vano. Como baluarte de nuestra misión histórica europea, soportaron durante muchas semanas el ataque de seis ejércitos soviéticos. Totalmente rodeado por el enemigo, resistió unido en las siguientes semanas a las luchas más cruentas y a las privaciones más duras por las poderosas fuerzas del enemigo. Con ello, concedió a la dirección alemana el tiempo necesario y la posibilidad de establecer contramedidas, de cuya ejecución dependía el destino de todo el Frente Oriental.
Enfrentado a esta tarea, el VI Ejército también resistió, cuando a pesar de la duración del cerco y del curso de la operación, la Luftwaffe a pesar extremo esfuerzo y de las enormes pérdidas fue incapaz de asegurar el aprovisionamiento aéreo necesario, y la posibilidad de socorro hasta que finalmente se desvaneció. La rendición solicitada dos veces por le enemigo fue rechazada con orgullo.

Bajo la bandera de la cruz gamada, que fue izada sobre las ruinas más altas de Stalingrado y visible desde muy lejos, se llevó a cabo la última batalla, y generales. oficiales, suboficiales y tropa lucharon hombro con hombro hasta la última bala. Murieron para que Alemania pueda vivir. Su ejemplo será recordado durante largo tiempo, a pesar de toda la falsa propaganda soviética. Las divisiones del VI Ejército están en proceso de formarse.


Cito a Beevor:
Presentar tal catástrofe al pueblo alemán era un reto al cual Goebbels se había entregado con frenética energía, utilizando todo su talento para la distorsión descarada. El régimen no había admitido que el VI Ejército estaba rodeada sino hasta el 16 de enero, ciando habló de que "¡nuestras tropas durante varias semanas han estado resistiendo ataques enemigos de todas partes!". Ahora optó por un enfoque totalmente opuesto, asegurando que no había sobrevivido ni un solo hombre.
Goebbels movilizó las estaciones de radio y prensa para que unieran al país en un duelo marcial. Sus instrucciones a los periódicos sobre como debían retratar la tragedia se divulgaron a raudales. Debían recordar que cada palabra sobre esta dramática lucha pasaría a la historia. La prensa debía siempre emplear la palabra bolchevique, no ruso. "Toda la propaganda alemana debe crear un mito a partir del heroísmo de Stalingrado que se convertirá en una de las posesiones más preciosas de la historia alemana." El comunicado de la Wehrmacht, en particular, debía ser redactado de modo "que conmueva los corazones de lo siglos venideros". tenía que equipararse con el discurso de Cesar a sus legiones, con la proclama de Federico el grande a sus generales antes de la batalla de Leuthen, y con la arenga de Napoleón a su guardia imperial.
El comunicado fue emitido como un anuncio especial en la radio veinticuatro horas después de la rendición de Strecker (...)
Las mentiras del régimen resultaron contraproducentes, especialmente la idea de que todos los miembros del VI ejército habían muerto. No se hizo ninguna referencia al anuncio de los 91.000 prisioneros ya proclamado por el gobierno soviético, un elemento de las noticias que había sido rápidamente difundido por todo el mundo. Inevitablemente, más personas de las habituales sintonizaron las emisiones extranjeras.


Saludos