Publicado: Mar Abr 07, 2009 2:30 am
por ParadiseLost
Hola a todos.
He creído interesante dejaros aquí un par de ejemplos de los interrogatorios a los que fueron sometidos los acusados del atentado contra Hitler del 20 de julio de 1944.

El juez Roland Freisler se encargó de llevar a cabo los interrogatorios del Volksgerichthof, y como podréis leer, no tuvo piedad de los acusados, humillándolos en todo momento.
Freisler, se encargó personalmnete de sentenciar a muerte a más de 4.000 personas, entre los que se hallan los que participaron en el fallido atentado contra Hitler. Durante e ljuicio, los acusados, iban en todo momento custodiados por dos policías, como si de criminales se tratase, y los abogados defensores debían estar a una distancia de cinco metros, y no se les permitía hablar con sus clientes durante el juicio. Así era la justicia que impartía Freisler.

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Imagen: Captura del documental El caso Valkiria
Roland Freisler en el centro.

Os dejo dos extractos que he extraído del juicio, el de Josef Wirmer, y el de von Leonrod, muy interesante este último.


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Imagen: Captura del documental El caso Valkiria
El acusado Josef Wirmer.

- Juez Freisler: Josef Wirmer.
- Juez Freisler: Pertenece usted a la orquesta negra. Sí se le nota. Está claro, no podía ser de otro modo.
Es curioso. Muy importante habrá sido el oficio de abogado que ejerce para no haberse hecho soldado a la edad que tocaba. Hubo que obligarle a cumplir el servicio militar.
- Josef Wirmer: Así es.
- Juez Freisler: Su comportamiento habla por sí solo. Esperó usted hasta que le obligaron a alistarse. Menudo pájaro.
- Josef Wirmer: Sr. Presidente...
- Juez Freisler: Sí, sí, menudo pájaro. Y luego, ¿dónde se alistó? ¿En Armamento Químico? Y no tenía ni idea de Química. ¿No habría preferido empuñar un arma? No se le ocurrió esa idea tan tonta, por supuesto. Me ha confirmado usted que es un conspirador. Ya está. Y se presenta aquí sin avergonzarse de ello. Hemos acabado con usted, Wirmer. No le hemos convocado aquí para interrogarle, sino para juzgarle con los traidores al gran imperio nacional socialista alemán, y por ende a nuestro pueblo alemán, como le corresponde. ¿Es un conspirador?
- Josef Wirmer: Lo fui.
- Juez Freisler: ¿Y lo sigue siendo?
- Josef Wirmer: Sí, pero...
- Juez Freisler: ¿Y cuando se unió por primera vez a la conspiración? ¿Cuándo se unió a ella?
- Josef Wirmer: En el año 40.
- Juez Freisler: Ya. Y en tan poco tiempo ha hecho muchas cosas. Esto es un escándalo sin igual. Es un conspirador. Y además es un conspirador en más de un frente. ¿Es usted de la KV?
- Josef Wirmer: En efecto.
- Juez Freisler: Sí, encima es síndico de la KV.


Y este segundo extracto, en el que a Freisler, se le ocurrió la gran idea de confrontar las versiones de un acusado con su confesor religioso, para así poder condenar a los dos. Primero es interrogado el acusado, el barón Ludwig von Leonrod.

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Imagen: Captura del documental El caso Valkiria
Ludwig von Leonrod en el interrogatorio.

- Juez Freisler: Ha sido usted acusado por el fiscal general del Reich del terrible crimen de haber participado en la conspiración del 20 de julio de este año. ¿Tuvo algo que ver con ella?
- Von Leonrod: Me enteré de los planes en diciembre del 43 a través del Teniente Coronel Conde de Stauffenberg.
- Juez Freisler: Así que se enteró de esos planes en diciembre del 43 a través del Conde de Stauffenberg. ¿prestó usted juramento de fidelidad a nuestro Führer?
- Von Leonrod: En la religión católica rige el principio de que si el juramento que se ha prestado es erróneo y contraviene la conciencia es mejor no cumplirlo, porque al final uno sólo responde ante Dios.
- Juez Freisler: Ya. ¿Y qué le dijo a su confesor?
- Von Leonrod: Le pregunté a mi confesor si era pecado saber que se preparaba un atentado contra un personaje que...
- Juez Freisler: ¿Qué?
- Von Leonrod: ... que conducía a su pueblo... a la desgracia bajo su total responsabilidad. Y no es pecado.
- Juez Freisler: ¿Su confesor le dijo que no es pecado?

Durante los interrogatorios y bajo tortura, von Leonrod reveló el nombre de su confesor. Freisler utilizaría al capellán para sentenciar a muerte a von Leonrod. Su nombre era Hermann Wehrle.

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Imagen: Captura del documental El caso Valkiria
Hermann Wehrle.

- Juez Freisler: ¿Tenía usted conocimiento de que había en marcha ciertos planes para atentar contra el Führer? Si los tenía sería usted cómplice.
- Hermann Wehrle: ¿Puedo mencionar algo respecto a este caso? He venido hasta aquí, a Berlín. He acudido a esta sala. Me han recordado una conversación que mantuve hace un año y nueve meses en la que no he vuelto a pensar hasta ahora. Llevo un viaje en tren de doce horas a mis espaldas, en ayunas. Las circunstancias en las que concurro a este foro no resultan mentalmente tranquilizadoras.
- Juez Freisler: Ya.
- Hermann Wehrle: Sabía perfectamente que el contenido de la conversación con Leonrod le perjudicaría desde cualquier perspectiva.
- Juez Freisler: ¿A qué se refiere?
- Hermann Wehrle: Le dije entonces lo mismo que digo ahora, que esas cosas están prohibidas.
- Juez Freisler: ¿Sí?
- Hermann Wehrle: Sí, a eso me refiero.
- Juez Freisler: Ya, ya.
- Hermann Wehrle: Sí, a eso me refiero. Entonces me preguntó cuál debería ser su postura personal en el caso de que ese personaje dañino llevara al pueblo a una tragedia.
- Juez Freisler: ¡Llevara al pueblo a una tragedia!
- Hermann Wehrle: Sí, y le dije que en primer lugar que se podía aplicar la tradición de los tiranicidios, pero en segundo lugar había que contemplar que está terminantemente prohibido provocar un cambio de la coyuntura existente a través de la violencia.
- Juez Freisler: Vaya, seguro que no todos los días, acuden fieles a confesarse con preguntas como esa.
- Hermann Wehrle: No.
- Juez Freisler: Nunca le había pasado antes. Y si nos remitimos a la relación paterno-filial que encierra el acto de confesión, podría derivarse que el padre confesor es el responsable indirecto.
- Hermann Wehrle: Yo nunca pensé que el señor barón cuando me contó eso en la confesión.
- Juez Freisler: Ya.
- Hermann Wehrle: Y segundo, desde entonces apenas he vuelto a ver al señor barón. Creo que sólo dos veces.
- Juez Freisler: Ya, y una vez que confiesa, usted finge no saber nada...
- Hermann Wehrle: Puedo decirle, que lo otro lo descarté, que lo que a mí me presentaron fue un simple asunto de conciencia.
- Juez Freisler: Sí.
- Hermann Wehrle: Y como sacerdote le digo que no puedo vulnerar el secreto de confesión. Por ese motivo, cuando el barón acudió a confesarse, fui capaz de absolverle sin más.
- Juez Freisler: Si usted fue capaz de absolverle por ese motivo, no es difícil intuir cuál es la conclusión lógica.
- Hermann Wehrle: Por favor, eso es...
- Juez Freisler: No.
- Hermann Wehrle: No se puede...
- Juez Freisler: No, no.

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- Juez Freisler: Por favor, acompáñenle allí (a Hermann Wehrle) y usted colóquese otra vez en su sitio (a von Leonrod).

- Juez Freisler: Acaba de oír lo que dice el testigo de su defensa. Su sacerdote confesor, el testigo, nos ha dicho algo que confirma su presentación. Usted no quería confesarse, lo que quería era preguntar. ¿Empleó usted la palabra “tiranicidio” o fue su testigo quién sacó a colación el problema de los tiranicidios?
- Von Leonrod: La palabra que empleó el capellán cuando se lo pregunté fue tiranicidio. Después de que yo le preguntase si...
- Juez Freisler: ¿Sí?
- Von Leonrod: Si saber que iba a haber un atentado era pecado. Entonces el capellán me dijo que era distinto si se trataba de tiranicidio.
- Juez Freisler: ¿Ah, ¿sí?
- Von Leonrod: Primero reflexionó sobre mi pregunta....
- Juez Freisler: Sí.
- Von Leonrod: Luego me dijo el sermón y terminó con su conclusión. El capellán me despidió con cuatro frases. Me dijo que como confesor no veía ningún motivo, que a su juicio no era pecado...
- Juez Freisler: Sí.
- Von Leonrod: Pero me desaconsejó involucrarme.
- Juez Freisler: Ya.
- Von Leonrod: Nos dice que le dio la absolución, pero también nos dice que en temas como este no puede dar la absolución. De lo cual se desprende forzosamente una conclusión lógica, que usted no quiere manifestar, pero que es lógica. Pregúntele por qué.

Von Leonrod fue condenado a muerte por el Volksgerichthof, y después de su ejecución Hermann Wehrle fue llamado a testificar, acusado también de traición, por haber ocultado todo lo que sabía sobre la conjura. Podemos ver en el interrogatorio, como Wehrle intenta distraer a Freisler en sus acusaciones.

- Hermann Wehrle: ¿Es pecado saber que se planea algo contra el gobernante de un Estado que tiene todo el poder en sus manos y que sólo emplea ese poder para llevar a su pueblo a la miseria? Entonces yo le dije a Leonrod: "Señor barón, dígame, ¿hay algo positivo tras ello?". O dije: "Detrás hay algo positivo".
- Juez Freisler: Detrás hay algo positivo.
- Juez Freisler: En el fondo es más o menos lo mismo.
- Hermann Wehrle: No, depende de la respuesta.
- Juez Freisler: Ya, pero eso viene ahora.
- Hermann Wehrle: No, la respuesta de esa pregunta no viene al caso. Sólo tengo que decir que en un primer momento me asusté un poco
- Juez Freisler: No le he oído.
- Hermann Wehrle: Me asusté.
- Juez Freisler: En un primer momento se asustó.
- Hermann Wehrle: Estuve pensando quién podría ser. Me dije que podría ser el Duce, que entonces estaba en Alemania, porque tenía que ser alguien que fuera accesible.
- Juez Freisler: Sí.
- Hermann Wehrle: Que estuviese en Alemania. Luego me vino a la cabeza que podría se el Führer.
- Juez Freisler: Sí.
- Hermann Wehrle: Pero había dos cosas que no encajaban. Primero que llevase al pueblo a la miseria era para mí una interpretación nueva. Y segundo, no podía imaginarme que un oficial que le debe todo al Führer me plantease esa pregunta.
- Juez Freisler: Hable más alto.
- Hermann Wehrle: No podía imaginármelo.
- Juez Freisler: Bien.
- Hermann Wehrle: Entonces descarté esa idea, la descarté, y Leonrod me dijo que, en su opinión, se trataba de una información puramente teórica.
- Juez Freisler: Está usted convencido de que la complicidad en un asesinato político no es pecado y que por lo tanto no requiere confesión. Pero como sacerdote también está obligado a confesar aquello que le parezca grave. ¿Le confesó a su obispo o a su confesor esa conversación con Leonrod?
- Hermann Wehrle: No.
- Juez Freisler: No. ¿Por qué no? Porque le pareció que el conocimiento de los datos que le reveló Leonrod no suponía en modo alguno una carga para su conciencia. Y tras haber sido condenado a muerte, Leonrod realizó una petición de clemencia y yo la incluí en el proceso principal con su consentimiento. Se presentó ante el fiscal general del Reich, en el tribunal popular de Berlín. Petición de clemencia 22-8-44. "Solicito que a l ahora de llevar a cabo el cumplimiento de la sentencia a la que me han condenado, se tenga en cuenta que no estaría hoy ante el tribunal popular, o lo que es lo mismo, que nunca habría participado en los preparativos del 20 de julio en los que me involucré a través de Stauffenberg y que he confesado hoy, si mi confesor me hubiera aconsejado de otra manera. De lo contrario." Las últimas palabras de Leonrod, es decir, su petición de clemencia, hablan en su contra. El consejo que usted mismo le dio habla en su contra. Y no se confesó, aunque sabía que se estaba preparando un atentado contra el Führer. Se trataba del propio Führer, tal y como acaba de declarar como testigo.

No se sabe en que circusntancias von Leonrod dicto esa petición que sirvió para condenar a muerte a Herman Wehrlr, simplemente por guardar el secreto de confesión.

Fuente: Extracto del documental: El caso valkiria

Saludos