Publicado: Vie Ago 31, 2007 2:17 pm
Es más que un simple rió. El Volga es una vía de comunicación vital de 3.700 kilómetros de largo. Es el rió más grande de Europa, y separa el Viejo Continente de Asia, dicen que refleja el alma de Rusia.
El verano de 1942, el Volga se convierte en el blanco de la gran ofensiva de Hitler en el sector sud del Frente Oriental.
El 6ú Ejército avanza hacía el Volga, el 23 de Agosto los alemanes llegan al margen del rió y a la ciudad, ya no volverán.

Eberhard Manthey, 71 División de Infantería.
" Que gran descanso, lo hemos conseguido. Aquí está el Volga y ahora conquistaremos la ciudad. "
Pero las ilusiones de una victoria fácil mueren en la batalla entre los edificios de Stalingrado.

Hans-Erdmann Schonbeck, 24 División Panzer.
" Aunque nos intentásemos creer que era imposible que no tomásemos la ciudad, nos asaltaba una duda - ¿ que está pasando aquí ? "
La guerra muestra su cara más cruel en esta ciudad industrial del Volga. La muerte se esconde detrás de todas las paredes, en cualquier momento.
Stalingrado se convierte en una tumba para mucha gente, hacía el final morirán 1.000 soldados alemanes cada día.

Erich Mithe, piloto de transporte.
" Había muchos que salían de las trincheras, salían a campo abierto y caminaban hacia los rusos, naturalmente les disparaban al verlos. Muchos quedaron destrozados. "
Una batalla desesperada en donde morirán 500.000 soldados soviéticos, han de defender Stalingrado cueste lo que cueste.

Garia Txotxolov, francotirador en Stalingrado.
" El jefe de la compañía nos dijo - Ni un paso atrás ¡! Al otro lado del Volga no tenemos donde ir.. resistid hasta la muerte ¡!
Todo un ejército quedará destruido por el hielo en Stalingrado.300.000 soldados alemanes quedarán rodeados, morirán 2/3.
Morirán en combate o morirán de frío y de hambre. Los supervivientes no se sacarán nunca las escenas de muerte de la cabeza.

Gerhard Münch, 71 División de Infantería.
" Había miles de soldados extendidos en la nieve sin enterrar, miles i miles, en medio de la carretera expuestos al viento. Se te rompe alguna cosa, como ya he dicho, se te destruye alguna cosa dentro que ya nunca recuperarás."
El bombardeo del Ejército Rojo pone fin a la reputación de invencibles de las fuerzas armadas alemanas. En la Navidad de 1942 combaten entre la vida y la muerte.
Mientras en Alemania las familias celebran la navidad a 3.000 kilómetros de distancia, en el Volga, se tiene de sobrevivir y evadir la realidad de esta guerra sanguinaria.

Heino Graf Vitzthum
" Cuando en aquella situación tan desesperada escuchábamos villancicos alemanes en las radios de la gente no hacia falta guardar las lágrimas.. estoy seguro que muchos hombres de la división de Stalingrado que ya no se acordaban de rezar lo volvieron a aprender."
La carta de este soldado alemán esta llena de desesperación.
" Ojalá se acabase esta matanza, la gente que está en Alemania no se puede imaginar lo que hemos soportado. Los litros de sangre que se han tirado aquí no se podrían justificar delante de Dios."
En Alemania, esta muerte agónica se tipifica como "muerte en combate".
Discurso de Goering el 30 de Enero de 1943.
"Y, hasta dentro de mil años todos los alemanes se aterrorizarán cuando digan la palabra Stalingrado, y recordarán, en cierta manera, Que Alemania provocó su propia caída."
Es un epitafio dedicado a los soldados alemanes atrapados en el "kessel".

Heinz Thomas, 16 División Panzer.
"Pensábamos, no puede ser que nos abandonen, sacrificarán un ejército entero. Todo y que eramos jóvenes encontrábamos inconcebible que pudiesen sacrificar a 300.000 soldados alemanes así por las buenas. No lo podíamos entender."
Para Hitler, lo que está en juego en Stalingrado no son las vidas humanas sino, por encima de todo, su prestigio personal. El 6º Ejército se quiere rendir pero Hitler se niega, se ha de tomar la ciudad que lleva el nombre de Stalin. Hitler sentencia a muerte a los soldados alemanes que se encuentran en el "kessel", la única manera de salir del infierno es en avión.
Los más afortunados escapan y empiezan una nueva vida. Una esperanza que sólo obtendrán un puñado de hombres.

Hans Rostewitz, 76 División de Infanteria.
" De repente un avión aterrizó y vino hacia nosotros, se paró a unos 10 metros de mí, se abrió la puerta y tiraron un par de cajas y unos sacos. Yo les quería explicar que tenia una herida de bala en la pierna pero había un hombre que sólo chillaba - Entrad ¡! Entrad ¡! - . nos metimos como pudimos; cerraron la puerta, el motor arrancó y el avión se preparó para despegar; noté que la pista estaba llena de agujeros pero antes de que me pudiese preocupar ya habíamos despegado. " Dicho esto se pone a llorar.
Se sacan a 40.000 soldados por aire. La batalla más sanguinaria y decisiva de la guerra acabará en una catástrofe y con el cautiverio de unos 100.000 soldados alemanes. Sólo volverán 6.000 a Alemania, y algunos tardarán 13 años en volver. Su destino ejemplifica la insensatez de la guerra.

El verano de 1942, el Volga se convierte en el blanco de la gran ofensiva de Hitler en el sector sud del Frente Oriental.
El 6ú Ejército avanza hacía el Volga, el 23 de Agosto los alemanes llegan al margen del rió y a la ciudad, ya no volverán.

Eberhard Manthey, 71 División de Infantería.
" Que gran descanso, lo hemos conseguido. Aquí está el Volga y ahora conquistaremos la ciudad. "
Pero las ilusiones de una victoria fácil mueren en la batalla entre los edificios de Stalingrado.

Hans-Erdmann Schonbeck, 24 División Panzer.
" Aunque nos intentásemos creer que era imposible que no tomásemos la ciudad, nos asaltaba una duda - ¿ que está pasando aquí ? "
La guerra muestra su cara más cruel en esta ciudad industrial del Volga. La muerte se esconde detrás de todas las paredes, en cualquier momento.
Stalingrado se convierte en una tumba para mucha gente, hacía el final morirán 1.000 soldados alemanes cada día.

Erich Mithe, piloto de transporte.
" Había muchos que salían de las trincheras, salían a campo abierto y caminaban hacia los rusos, naturalmente les disparaban al verlos. Muchos quedaron destrozados. "
Una batalla desesperada en donde morirán 500.000 soldados soviéticos, han de defender Stalingrado cueste lo que cueste.

Garia Txotxolov, francotirador en Stalingrado.
" El jefe de la compañía nos dijo - Ni un paso atrás ¡! Al otro lado del Volga no tenemos donde ir.. resistid hasta la muerte ¡!
Todo un ejército quedará destruido por el hielo en Stalingrado.300.000 soldados alemanes quedarán rodeados, morirán 2/3.
Morirán en combate o morirán de frío y de hambre. Los supervivientes no se sacarán nunca las escenas de muerte de la cabeza.

Gerhard Münch, 71 División de Infantería.
" Había miles de soldados extendidos en la nieve sin enterrar, miles i miles, en medio de la carretera expuestos al viento. Se te rompe alguna cosa, como ya he dicho, se te destruye alguna cosa dentro que ya nunca recuperarás."
El bombardeo del Ejército Rojo pone fin a la reputación de invencibles de las fuerzas armadas alemanas. En la Navidad de 1942 combaten entre la vida y la muerte.
Mientras en Alemania las familias celebran la navidad a 3.000 kilómetros de distancia, en el Volga, se tiene de sobrevivir y evadir la realidad de esta guerra sanguinaria.

Heino Graf Vitzthum
" Cuando en aquella situación tan desesperada escuchábamos villancicos alemanes en las radios de la gente no hacia falta guardar las lágrimas.. estoy seguro que muchos hombres de la división de Stalingrado que ya no se acordaban de rezar lo volvieron a aprender."
La carta de este soldado alemán esta llena de desesperación.
" Ojalá se acabase esta matanza, la gente que está en Alemania no se puede imaginar lo que hemos soportado. Los litros de sangre que se han tirado aquí no se podrían justificar delante de Dios."
En Alemania, esta muerte agónica se tipifica como "muerte en combate".
Discurso de Goering el 30 de Enero de 1943.
"Y, hasta dentro de mil años todos los alemanes se aterrorizarán cuando digan la palabra Stalingrado, y recordarán, en cierta manera, Que Alemania provocó su propia caída."
Es un epitafio dedicado a los soldados alemanes atrapados en el "kessel".

Heinz Thomas, 16 División Panzer.
"Pensábamos, no puede ser que nos abandonen, sacrificarán un ejército entero. Todo y que eramos jóvenes encontrábamos inconcebible que pudiesen sacrificar a 300.000 soldados alemanes así por las buenas. No lo podíamos entender."
Para Hitler, lo que está en juego en Stalingrado no son las vidas humanas sino, por encima de todo, su prestigio personal. El 6º Ejército se quiere rendir pero Hitler se niega, se ha de tomar la ciudad que lleva el nombre de Stalin. Hitler sentencia a muerte a los soldados alemanes que se encuentran en el "kessel", la única manera de salir del infierno es en avión.
Los más afortunados escapan y empiezan una nueva vida. Una esperanza que sólo obtendrán un puñado de hombres.

Hans Rostewitz, 76 División de Infanteria.
" De repente un avión aterrizó y vino hacia nosotros, se paró a unos 10 metros de mí, se abrió la puerta y tiraron un par de cajas y unos sacos. Yo les quería explicar que tenia una herida de bala en la pierna pero había un hombre que sólo chillaba - Entrad ¡! Entrad ¡! - . nos metimos como pudimos; cerraron la puerta, el motor arrancó y el avión se preparó para despegar; noté que la pista estaba llena de agujeros pero antes de que me pudiese preocupar ya habíamos despegado. " Dicho esto se pone a llorar.
Se sacan a 40.000 soldados por aire. La batalla más sanguinaria y decisiva de la guerra acabará en una catástrofe y con el cautiverio de unos 100.000 soldados alemanes. Sólo volverán 6.000 a Alemania, y algunos tardarán 13 años en volver. Su destino ejemplifica la insensatez de la guerra.
