Publicado: Mar Ene 30, 2007 11:55 am
Lo lamentable es la alegría con la que algunos regímenes se lanzan a la "ingeniería social", intentando construir un "hombre nuevo" con un planteamiento supuestamente cientifista. Algunos experimentos se basan en la "eugenesia", otros en la "educación" (uso comillas por no manchar esas palabras con como se usaron). La mayor parte de esos experimentos suelen pasar por la ruptura del vínculo familiar, ya que la familia se suele ver como una institución conservadora y enemiga del objetivo del programa.
De científicos no tienen nada, porque un experimento científico debiera tener en cuenta los resultados anteriores, y si algo se sabe es que la desintegración del vínculo maternoinfantil y familiar suele ser catastrófica para el desarrollo de los niños (hoy se ha comprobado que la atención durante los primeros meses de vida es crucial para el desarrollo del cerebro).
Y no nos engañemos por esas películas de bonitas (y limpias) salas con cuidadoras limpiando a los niños. Incluso hoy ingresar en una institución a un lactante es condenarlo a sufrir enfermedades de todo tipo y suele traer aparejado un trastorno del desarrollo. Las "casas cuna" (léase hospicios) de los cuarenta ya no eran las del XVIII (donde fallecían casi todos los niños que entraban), pero en una época sin vacunas ni antibióticos la morbilidad y mortalidad era aterradora. Pero todos esos niños muertos o lisiados por deshidratación, poliomielitis, sarampión, etcétera, no están aquí para recordárnoslo.
Y ni entro en la ética de los experimentos sociales, para quien crea una organización industrial destinada al homicidio es una minucia. Justicia.
Saludos
De científicos no tienen nada, porque un experimento científico debiera tener en cuenta los resultados anteriores, y si algo se sabe es que la desintegración del vínculo maternoinfantil y familiar suele ser catastrófica para el desarrollo de los niños (hoy se ha comprobado que la atención durante los primeros meses de vida es crucial para el desarrollo del cerebro).
Y no nos engañemos por esas películas de bonitas (y limpias) salas con cuidadoras limpiando a los niños. Incluso hoy ingresar en una institución a un lactante es condenarlo a sufrir enfermedades de todo tipo y suele traer aparejado un trastorno del desarrollo. Las "casas cuna" (léase hospicios) de los cuarenta ya no eran las del XVIII (donde fallecían casi todos los niños que entraban), pero en una época sin vacunas ni antibióticos la morbilidad y mortalidad era aterradora. Pero todos esos niños muertos o lisiados por deshidratación, poliomielitis, sarampión, etcétera, no están aquí para recordárnoslo.
Y ni entro en la ética de los experimentos sociales, para quien crea una organización industrial destinada al homicidio es una minucia. Justicia.
Saludos