Publicado: Vie Mar 28, 2008 2:11 pm
por Domper
Aspectos que habían quedado pendientes:

Leo Szilard: era un físico de origen húngaro refugiado en Inglaterra. En 1934 patentó la "reacción en cadena": un emitiría neutrones, que chocarían con otros átomos, que emitirían más, y… Intentó ceder la patente al British War Office que no consideró necesario el secreto en este campo (olé) pero en 1936 el Almirantazgo aceptó el "regalo". En 1938 Otto Hahn (Nobel de Física de 1944) escribió a Lisa Meitner, física alemana judía que había cambiado de aires (huyendo a Suecia) que había encontrado trazas de Bario tras bombardear Uranio con neutrones, y que no quería hacer el ridículo, y tal vez Meitner podría plantear alguna hipótesis para que Hahn no quedase en ridículo. Meitner y su sobrino Frich elucubraron el concepto de "fisión". Frich se lo sugirió a su maestro el danés Niels Bohr (Nobel de Física de 1922), a punto de viajar a Estados Unidos. Bohr al ver la nota de Frich quedó tan impresionado que hizo poner una pizarra en el camarote del barco, y durante el viaje desarrolló el concepto.

Bohr sugirió algo en un congreso al que acudió (no quería revelar el experimento de Hahn sin su permiso) y la concurrencia quedó asombrada. Lo interesante era si el proceso liberaría energía, y la concurrencia empezó a elucubrar en las pizarras, hasta que Teller (el padre de la bomba de Hidrógeno) recordó al personal que había dos periodistas en la sala.

Todo esto llegó a oídos de Szilard, por entonces subempleado, sin un duro, y temiendo que los alemanes se les adelantasen. Al saber que el Uranio era el elemento necesario para su "reacción en cadena" se puso en contacto con Fermi (físico italiano, Nobel de Física de 1928, cuya esposa era judía por lo que también prefirió cambiar de aires) a través de Isaac Rabí (Nobel de Física de 1944, pocos sucesos han tenido tantos premios Nobel implicados, y aún quedan más). Fermi no reyó que la reacción fuese posible, admitió como mucho un 10% de posibilidades, pero Rabí (de origen polaco, otro que prefería el clima norteamericano) le dijo "el diez por ciento no es una posibilidad remota si podemos morir por ello".

Mientras Bohr descubrió que el Uranio natural era una mezcla de U235 y U238 y que los dos isótopos no eran iguales, y Szilard empezó a investigar por su cuenta tras sablear 2.000$ a un amigo. En 1939 fisionó Uranio detectando que emitía neutrones, los necesarios para la reacción en cadena: la posibilidad ya no era de un 10%.

Varios físicos (Pregram, un decano de la Universidad de Columbia, y Fermi) intentaron convencer a los militares de las posibilidades explosivas del Uranio. No se sintieron muy impresionados que digamos, se rieron cuando Fermi sugirió que el Uranio serviría como fuente de energía para submarinos (se les ocurre cada disparate).

Entonces Szilard volvió a las andadas. Intentó convencer a un asesor técnico naval de la idoneidad de su sistema de reacción en cadena moderada con grafito, pero este le dijo que no había presupuesto. Visto que por la vía normal no había nada que rascar, Szilard consultó con un amigo (un político alemán refugiado) y este le sugirió puentear la burocracia, y le presentó a Sachs, un asesor de Roosevelt. La idea sería convencer a Einstein para que redactase una carta que Sachs llevaría a Roosevelt. Einstein entonces no estaba muy puesto en los avances, pero quedó impresionado. Dictó a Teller una carta que recibió Roosevelt el 11 de Noviembre de 1940. Roosevelt recibió a Sachs, y el 12 de Noviembre consiguió convencer a Roosevelt (tras aburrir con los aspectos técnicos, acertó al sugerir que los nazis podrían estar construyendo una superbomba). Al salir Sachs Roosevelt llamó a su asesor militar, el general Edwin "Pa" Watson, y le dio la documentación y con una frase selló el destino del Eje: "esto requiere atención, Pa".

No acabaron ahí las peripecias, se creó un comité que con un característico buen hacer (gracias un tal Coronel Adamson) consiguió que hasta el 20 de Febrero de 1940 no se concediesen 6.000$. En Noviembre de 1940 se asignó un sueldo a Szilard y se soltaron otros 40.000$ para un reactor nuclear. Curioso que se regateasen unos miles de dólares cuando el proyecto acabaría costando dos mil millones de dólares de la época. El presupuesto norteamericano para 1944 era algo superior a 1.000 millones de dólares. Equivaldría a unos 30.000 millones de dólares actuales, la mitad del presupuesto argentino para 2.008, o los gastos de toda la administración pública española excluyendo Sanidad y gastos sociales.

Siguen las peripecias, pero os remito al artículo que ha sido la fuente para muchos de estos datos: el inefable artículo de Luis Jar Torre en la Revista General de la Marina que puede consultarse aquí:
http://www.grijalvo.com/Batracius/Batracius_Proyecto_Manhattan_SUBPROYECTO_PEPE_GOTERA_.htm. No os lo perdáis.

Saludos y sigo