Publicado: Lun Nov 05, 2007 1:06 am
por jacbass1
Buen trabajo, e interesante. Solo me gustaria explicar algunas cosas, bajo mi punto de vista.

Sin embargo, en la recién estallada II Guerra Mundial mantuvo, al menos desde un punto de vista formal, un exquisito neutralismo entre los beligerantes, tal como había hecho Benedicto XV en la contienda anterior.


Como Estado independiente, el Vaticano era susceptible de invasion, y como ya dije antes, deberiamos de mirar a Pio XII mas como un diplomatico, con discurso basado en la biblia, que como un religioso.
En su enciclica "Summi Pontificatus" del 20/10/1939 decia:

-El primero de estos dos errores, en la actualidad enormemente extendido por desgracia, consiste en el olvido de aquella ley de mutua solidaridad y caridad humana impuesta por el origen común y por la igualdad de la naturaleza racional en todos los hombres, sea cual fuere el pueblo a que pertenecen,…
-El que considera el Estado como fin al que hay que dirigirlo todo y al que hay que subordinarlo todo, no puede dejar de dañar y de impedir la auténtica y estable prosperidad de las naciones. Esto sucede lo mismo en el supuesto de que esta soberanía ilimitada se atribuya al Estado como mandatario de la nación, del pueblo o de una clase social, que en el supuesto de que el Estado se apropie por sí mismo esa soberanía, como dueño absoluto y totalmente independiente….
-Porque, si el Estado se atribuye y apropia las iniciativas privadas, estas iniciativas -que se rigen por múltiples normas peculiares y propias, que garantizan la segura consecución del fin que les es propio- pueden recibir daño, con detrimento del mismo bien público, por quedar arrancadas de su recta ordenación natural, que es la actividad privada responsable..

¿Qué hombre sensato, prudente, en esta grave situación, negará al Estado unos derechos más amplios que los ordinarios, que respondan a la situación y con los que se pueda atender a las necesidades del pueblo? Sin embargo, el orden moral establecido por Dios exige que se determine con todo cuidado, según la norma del bien común, la licitud o ilicitud de las medidas que aconsejen los tiempos como también la verdadera necesidad de estas medidas.

La concepción que atribuye al Estado un poder casi infinito, no sólo es, venerables hermanos, un error pernicioso para la vida interna de las naciones y para el logro armónico de una prosperidad creciente, sino que es además dañosa para las mutuas relaciones internacionales, porque rompe la unidad que vincula entre sí a todos los Estados, despoja al derecho de gentes de todo firme valor, abre camino a la violación de los derechos ajenos y hace muy difícil la inteligencia y la convivencia pacífica.

Mientras os escribimos, venerables hermanos, esta nuestra primera encíclica nos parece, por muchas causas, que una hora de tinieblas está cayendo sobre la humanidad, hora en que las tormentas de una violenta discordia derraman la copa sangrienta de innumerables dolores y lutos. ¿Es acaso necesario que os declaremos que nuestro corazón de Padre, lleno de amor compasivo, está al lado de todos sus hijos, y de modo especial al lado de los atribulados y perseguidos? Porque, aunque los pueblos arrastrados por el trágico torbellino de la guerra hasta ahora sólo sufren tal vez los comienzos de los dolores , sin embargo, reina ya en innumerables familias la muerte y la desolación, el lamento y la miseria. La sangre de tantos hombres, incluso de no combatientes, que han perecido levanta un fúnebre llanto, sobre todo desde una amada nación, Polonia, que por su tenaz fidelidad a la Iglesia y por sus méritos en la defensa de la civilización cristiana, escritos con caracteres indelebles en los fastos de la historia, tiene derecho a la compasión humana y fraterna de todo el mundo, y, confiando en la Virgen Madre de Dios, Auxilium Christianorum, espera el día deseado en que pueda salir salva de la tormenta presente, de acuerdo con los principios, de una paz solida y justa.."

Esto es un estracto de, quizas, lo mas significativo. Y efectivamente se le puede calificar de algo timorato, pero personalmente, creo que pensaba quizas mas en su apuesta por la neutralidad, que por su desaparicion como estado independiente, gracias a lo cual pudo efectuar muchas acciones para salvar a muchas personas de su exterminio, aunque desgraciadamente, no a todas.
Lo que si es cierto, es que la relaciones con el III Reich fueron correctamente tensas, pues aunque la Santa Sede reconocia al gobierno legalmente constituido en Alemania por el pueblo aleman, siempre critico y denuncio al nazismo como doctrina totalitaria. Como siempre, la iglesia se pegaba al poder legitimamente constituido, y el III Reich, aunque nos cueste, lo era.
Tambien fue obra de Pio XII el envio de una carta a Hitler en marzo de 1939, instandole a desistir de la violencia como medio politico. Apoyo al nuncio de Berna (Suiza) para acercar posturas entre Francia e Italia. Esta iniciativas iban dirigidas a reunir en una misma mesa en abril de ese año a Francia, Inglaterra, Alemania, Italia y Polonia, empresa en la que fracaso ( a los hechos me remito).
Tambien le debemos al papa Pio XII, que Roma no fuera castigada por la guerra, quien mantuvo contactos directos a dos bandas con Mousolini y Roosevelt. Mousolini no quizo cooperar con el Vaticano en la preservacion de esta ciudad, aunque los amercianos le garantizaron que el Vaticano no seria tocado. A pesar de sus esfuerzos, el 19 de julio Roma fue bombardeada por primera vez, pero gracias a que un mes despues se destituia a Mousolini y el gobierno presidido por el mariscal Badoglio volvia a situar sobre Roma un paraguas protector. Pero los alemanes pronto liberaron al Duce, y lo restituyeron en el poder, obligando a Pio XII a redoblar sus esfuerzos por salvaguardar la ciudad eterna (y al Vaticano en su interior). Los esfuerzos de la Santa Sede por un lado con el III Reich y por otro con los gobiernos aliados de Gran Bretala y USA, dio sus frutos, cuando sin firma de acuerdo y sin ningun tipo de compromiso escrito, las tropas alemanas retiraron todos sus efectivos de Roma, quedando la ciudad eterna bajo el estatus de "ciudad abierta". Segun el embajador del Reich en Roma, Weizsacker "los esfuerzos de Pio XII lograron inspirar en mabas partesuna suerte de respeto reverencial hacia Roma".



Las actividades anti-comunistas del papa Pío XII se volvieron más fuertes después de la guerra.

Este hecho es comprensible, cuando el Varicano se mostro imparcial durante la guerra, aunque los catolicos habian sido duramente perseguidos durante la Revolucion en 1917, y se radicalizo despues de la guerra. Durante la IIGM, una vez que Rusia ocupo POlonia, Lituania, Letonia y Estonia, sometio a una dura persecucion a los catolicos. A pesar de ello, la Santa Sede se limito a presentar actividades humanitarias e intensas medidas diplomaticas, pues sobre la gran incertidumbre de la situacion belica, quizo mantener su dificil neutralidad. Alemania, en 1941, presiono a Pio XII fuertemente a que declarase la guerra santa contra la URSS, a lo que el papa se nego al igual que habia aceptado el gobierno del III Reich. Este posicionamiento del papa, hizo a Stalin suspender la persecucion de los catolicos hasta el final de la guerra, no se si por razones de interes (necesitaba soldados de todo tipo y religion) o por reconocimento de la religion catolica. Pero esta tregua finalizo con la guerra, y la iglesia catolica volvio a ser perseguida en la URSS tras la IIGM.
No quiero extenderme mas, pero si me gustaria que la diplomacia en tiempos de guerra debe de ser tarea mas que dificil, imposible en muchos casos. A Pio XII podemos achacarle todos los males que la iglesia catolica, como tal, tiene, y que ha perdurado durante siglos. Pero como diplomatico, creo que desempeño un papel importante y que evito muchas muertes, aunque dificilmente podia evitar otras. Aparte de textos que no vieron la luz, y por lo tanto pueden ser ficticios, queda una labor de mediacion ante gobiernos totalitarios para, por lo menos, intentar salvar la vida de una parte de la poblacion, la que siempre habia sido castigada por la represion, pero se le olvido proteger a otra parte de la poblacion, que hasta el momento se habia mantenido algo oculta. Ni defiendo ni critico, pero si comprendo el esfuerzo realizado por un "diplomatico catolico" como pienso que fue Pio XII.

Pío también fue el vocero para instar a la clemencia y al perdón de todas las personas que participaron en la guerra, incluyendo a los criminales de guerra.


En esta reflexion, debemos de entender que el cristiano perdona siempre a sus verdugos, por lo que no podemos criticar que, aunque no suene rechinante, pida perdon incluso para los verdugos. Pero, como siempre digo, la Iglesia puede pedir conforme a sus creencias, tan respetables como otras, que los demas aplicaremos las leyes que tengamos que aplicar.

En fin, este tema puede tener muchas visiones y forma de tratarlo, por ello lo considero apasionante y por eso...


Seguimos en el frente....