Publicado: Dom Ago 26, 2007 2:32 pm
por Kurt_Steiner
En sus primeros meses de existencia, la resistencia alemana careció del apoyo del estamento militar. Sin embargo, a partir de 1937 algunos oficiales de alto rango comenzaron a involucrarse con la resistencia, por su repulsa al nazismo. El primero que lo hizo fue el coronel Hans Oster, del Abwehr (el servicio de inteligencia militar), que se incorporó rápidamente debido a motivos morales. Oster aprovechó su situación en el servicio para informar a los aliados sobre los planes de Hitler y para advertir a aquellas personas en peligro de ser detenidas por la Gestapo. Una vez se hubo unido a la resistencia, Oster se convirtió en un íntimo amigo de Goerdeler y Gisevius y se dedicó a crear una célula de la resistencia en la Wermacht, usando el Abwehr como centro de sus actividades. El comandante en jefe del Abwehr, el almirante Wilhelm Canaris, también anti-nazi, procuró proteger sus actividades y nombró a Oster como su segundo en la agencia, puesto desde el cual Oster pudo contactar con los enemigos del régimen y convertirlos en agentes del Abwehr. Los más importantes de estos fueron Hans Von Dohnany, el abogado católico Joseph Mueller y el pastor protestante Dietrich Bonhoeffer. Cabe señalar que peso a esto, el Abwehr no era una organización anti-Nazi, pues el 95% de sus agentes eran leales a Hitler. Pero el restante 5% -más de cien agentes- incluía a practicamente toda la cúpula del Abwehr. Tras Oster más oficiales se sumaron a la resistencia. General George Thomas, jefe de la seción económicad el ejécito; general Erich Hoeppner , comandante de una división panzer; general Erwin Von Witzleben, comandante del distrito militar de Berlin; general Friedrich Olbricht, comandante de una división de infantería; generales Stulpnagel y Brockdorf, y el general Hening Von Treskow, que llegó a la resistencia a través de su amistad con Fabian Von Schlabrendorff. Treskow había apoyado a Hitler cuando llegó al poder, pero pronto se dio cuenta de la verdadera naturaleza del regimen hitleriano y se convirtió enanti-anzi ha raiz de las persecuciones contra los judíos.

Otra importante incorporción, en 1938 fue la del generaloberst Ludwig Beck, jefe del estado mayor desde 1930 a 1938. Beck, con simpatías derechistas, había apoyado a Hitler cuando llegó al poder pues creyó que era el único medio posible de liberarse de la humillación de Versalles. Pero los actos violentos del régimen, igual que con von Treskow, le habían abierto los ojos. Cuando descubrió que los planes de Hitler iban a conducir a una guerra general, comenzó a oponerse al nazismo. Un humanista convencido, pese a que creía en la necesidad de un ejército fuerte, contemplaba una guerra, incluso con final victorioso, como una "catástrofe nacional", y mantenía que el ejército sólo podía tener un papel: el de defender Alemania en caso de un ataque. Su amistad con Goerdeler le llevaría a descubrir la resistencia contra Hitler y, pronto, a convertirse en uno de sus líderes. Una vez conoció las intenciones del Führer, Beck se propuso luchar contra el desde el ejército, intentando convencer a sus camaradas y amigos para dimitir en caso de guerra. Pero fracasó, pues ninguno de ellos tenía el suficiente valor para hacerlo. Así pues, Beck fue el único que dimitió, tras decir a sus comandantes que la obediencia militar no es lo más importante y que sus límites se encuentran en la conciencia y la responsabilidad de cada soldado. Leal a su país, a su conciencia y a sus amigos, filósofo y estratega, el único defecto de Beck radicaba en sus dudas y su incapacidad para actuar con rapidez. En 1938, con Beck como líder de la resistencia, que no cesaba de crecer, se prepararon para su primer intento de eliminar a Hitler y su regimen.