Publicado: Mar Nov 06, 2012 11:38 pm
por Kurt_Steiner
La derrota del Eje no supuso el fin de las visiones ocultistas del nazismo. Al contrario, e hitlerismo, continuó alimentando tesis singulares. Las dos obras de más impacto en este sentido fueron El retorno de los brujos(1960), de Louis Pauwels y Jacques Bergier, y Hitler: la conspiración de las tinieblas (1972) de Trevor Ravenscroft.

El retorno de los brujos es una voluminosa obra sobre esoterismo cuya segunda parte analiza el trasfondo esotérico del nazismo y señala su supuesta vinculación con la Sociedad Vril, con sede en Berlín, una sociedad seudocientífica y esotérica surgida durante el período de la Alemania nazi. Gran parte de sus actividades han sido objeto de numerosas especulaciones, incluyendo la propia existencia de la sociedad. Vril es una sustancia nombrada en la novela de ciencia-ficción The Coming Race, del autor Edward Bulwer-Lytton. Varios lectores teosofistas creyeron que era un relato verídico sobre la existencia de una raza superior que habitaba en las profundidades de la Tierra y que utilizaba una energía llamada "Vril": “una enorme energía de la cual solo utilizamos una ínfima parte en la vida ordinaria’ según los autores; quien llegase a ser propietario del Vril se convertiría en dueño del mundo. Para los autores, la Sociedad del Vril quería entrar en contacto con el “Maestro del mundo’ —oculto en algún lugar de Oriente— y establecer una alianza para dominar el planeta.

En su libro Pauwels y Bergier afirmaban que la sociedad Vril era una comunidad secreta de ocultistas que surgió en Berlín antes del ascenso de los nazis. De hecho, la sociedad Vril era una especie de círculo interno de la sociedad Thule. También afirmaban que se encontraba en estrecho contacto con la sociedad inglesa conocida como Orden Hermética del Amanecer Dorado (una fraternidad de magia ceremonial y ocultismo, fundada en Londres en 1888 por William Wynn Westcott y Samuel MacGregor Mathers). La información sobre la Sociedad Vril ocupa una décima parte del libro, mientras que el resto detalla otras especulaciones esotéricas, pero los autores no aclaran si los hechos que relatan son verídicos o ficticios.

Ravenscroft, en su Hitler: la conspiración de las tinieblas (The Spear of Destiny) afirma escribir a partir del testimonio de un judío que conoció a Hitler en sus años vieneses. La revelación sustancial de la obra es que Hitler se habría apoderado de la Santa Lanza (con la que el centurión romano Longino hirió el cuerpo de Cristo en la cruz) expuesta en el museo Hofburg de Viena, convencido de que esta tenía poderes sobrenaturales, y la habría utilizado como talismán. Hitler se habría hecho con esta “lanza del destino’ tras anexionar Austria al Tercer Reich y su posesión “inauguró un reino satánico de terror y carnicería sangrienta que superaría en salvajismo y crueldad a todas las anteriores épocas de tiranía”.

En resumen: leyendas y fantasías en torno al esoterismo nazi, más o menos variadas...