Publicado: Dom Nov 04, 2012 7:29 pm
Es posible aunque difícil de verificar históricamente que Hitler entrara en contacto con las tesis ariosóficas en su juventud pasada en Viena. Al parecer fue en esa época cuando leyó y coleccionó Ostara, la revista editada por Jörg Lanz. Incluso, en 1909 se desplazó a su domicilio para adquirir números atrasados. Según explicó el propio Lanz en los años 50, quedó impresionado por el aspecto desastrado del joven Hitler y no solo le regaló los números que pedía, sino que también lo obsequió con dos coronas (posteriormente le acusaría de haberse apropiado y corrompió su idea, además de ser de "material racial inferior").
Hitler volvería a entrar en contacto con medios ocultistas al relacionarse con el DAP, el partido fundado por Drexler e impulsado por la Sociedad Thule. Por entonces (en el otoño de 1919) Hitler colaboraba con el Departamento de Información del Ejército. Este departamento se cuidaba de evitar la infiltración comunista en el ejército. Por esta razón, sus agentes recibieron cursos de oratoria; Hitler ganó fama en ellos por su capacidad retórica y fue seleccionado para convertirse en instructor. Entonces cobró conciencia de su talento y su vocación política. En septiembre de 1919, Hitler fue encargado de informar sobre el DAP y asistió a uno de sus actos públicos. Hitler recibió órdenes de sus superiores de ingresar en el partido y le fueron proporcionados fondos para fomentar su crecimiento. Así se inició su carrera política.
Eventualmente se haría con el control del DAP, lo rebautizaría como NSDAP y cortaría lazos con la sociedad Thule, que cinco años después sería disuelta, antes incluso de que Hitler llegara al poder. Sin embargo, Hitler no dudaría en utilizar ideas y fundamentos de la sociedad para construir su doctrina y edificar su liderazgo. Procedente de la sosciedad Thule surgieron ideólogos y jerarcas del nazismo. Incluso el diario del movimiento nazi, el Völkischer Beobachter, originalmente fue propiedad de von Sebottendorff. En cuanto a esta sociedad..
Pese a su posible deuda ideológica y a su clara deuda política, Hitler negó cualquier vínculo con medios ocultistas y en Mi lucha omitió toda referencia positiva a estos círculos. Afirmó que los miembros de las sociedades ariosóficas eran los mayores cobardes que se pueda imaginar. Por ello los ariosofistas fueron perseguidos y la Sociedad Teosófica de Alemania clausurada. Incluso persiguió a los grupos neopaganos Ásatrú cuando se negaron a jurar lealtad al nazismo en sus ritos religiosos y prohibió otras muchas organizaciones místicas. Lanz, el editor de Ostara, fue acusado de "falsificar el pensamiento racial por medio de una doctrina secreta" y la Gestapo disolvió su Nueva Orden Templaria, mientras que al fundador de Thule, von Sebottendorff, se le impidió reconstruir esta sociedad en 1933 (disuelta en 1925 por falta de apoyos), cuando Hitler llegó al poder.
¿Hasta qué punto fue relevante la influencia de los delirios ariosóficos en el hitlerismo? El máximo experto en el tema, Goodrick-Clarke, considera que los aspectos esenciales del ariosofismo se reflejan en la ideología hitleriana: una dictadura de los alemanes rubios y de ojos azules sobre todas las razas inferiores, la creencia en la existencia de una conspiración diabólica secular contra los germanos y la espera apocalíptica del milenio pangermánico que realizaría la supremacía aria universal.
(continuará...)
Hitler volvería a entrar en contacto con medios ocultistas al relacionarse con el DAP, el partido fundado por Drexler e impulsado por la Sociedad Thule. Por entonces (en el otoño de 1919) Hitler colaboraba con el Departamento de Información del Ejército. Este departamento se cuidaba de evitar la infiltración comunista en el ejército. Por esta razón, sus agentes recibieron cursos de oratoria; Hitler ganó fama en ellos por su capacidad retórica y fue seleccionado para convertirse en instructor. Entonces cobró conciencia de su talento y su vocación política. En septiembre de 1919, Hitler fue encargado de informar sobre el DAP y asistió a uno de sus actos públicos. Hitler recibió órdenes de sus superiores de ingresar en el partido y le fueron proporcionados fondos para fomentar su crecimiento. Así se inició su carrera política.
Eventualmente se haría con el control del DAP, lo rebautizaría como NSDAP y cortaría lazos con la sociedad Thule, que cinco años después sería disuelta, antes incluso de que Hitler llegara al poder. Sin embargo, Hitler no dudaría en utilizar ideas y fundamentos de la sociedad para construir su doctrina y edificar su liderazgo. Procedente de la sosciedad Thule surgieron ideólogos y jerarcas del nazismo. Incluso el diario del movimiento nazi, el Völkischer Beobachter, originalmente fue propiedad de von Sebottendorff. En cuanto a esta sociedad..
Pese a su posible deuda ideológica y a su clara deuda política, Hitler negó cualquier vínculo con medios ocultistas y en Mi lucha omitió toda referencia positiva a estos círculos. Afirmó que los miembros de las sociedades ariosóficas eran los mayores cobardes que se pueda imaginar. Por ello los ariosofistas fueron perseguidos y la Sociedad Teosófica de Alemania clausurada. Incluso persiguió a los grupos neopaganos Ásatrú cuando se negaron a jurar lealtad al nazismo en sus ritos religiosos y prohibió otras muchas organizaciones místicas. Lanz, el editor de Ostara, fue acusado de "falsificar el pensamiento racial por medio de una doctrina secreta" y la Gestapo disolvió su Nueva Orden Templaria, mientras que al fundador de Thule, von Sebottendorff, se le impidió reconstruir esta sociedad en 1933 (disuelta en 1925 por falta de apoyos), cuando Hitler llegó al poder.
¿Hasta qué punto fue relevante la influencia de los delirios ariosóficos en el hitlerismo? El máximo experto en el tema, Goodrick-Clarke, considera que los aspectos esenciales del ariosofismo se reflejan en la ideología hitleriana: una dictadura de los alemanes rubios y de ojos azules sobre todas las razas inferiores, la creencia en la existencia de una conspiración diabólica secular contra los germanos y la espera apocalíptica del milenio pangermánico que realizaría la supremacía aria universal.
(continuará...)