Publicado: Dom Nov 04, 2007 5:36 am
Imperial War Museum, Duxford
Una síntesis acerca de este museo y la historia del lugar:
En dicha localidad a 90 minutos de Londres en autobús, se sitúa el aeródromo del que toma su nombre y que comenzó su operación en 1917 como base de entrenamiento de la incipiente aviación militar británica, concretamente del Royal Flying Corps, cuerpo que, junto al Royal Naval Air Service, fundaron la famosa Royal Air Force, también conocida como la RAF, convirtiéndose en la primera fuerza Aérea del mundo independiente de las otras armas, el Ejército de Tierra y la Armada.
La RAF ocupa un lugar muy especial en el corazón de los británicos. Aunque ganado a lo largo de su dilatada historia, donde se forjó esta especial relación, fue en los duros días de la Segunda Guerra Mundial, y que Winston Churchill, inmortalizó con la frase "Nunca tantos, han debido tanto a tan pocos" (1) en reconocimiento al sacrificio que realizaron sus tripulaciones frente a la Luftwaffe , en su intento de conseguir la supremacía aérea, tan indispensable para llevar a cabo los planes de invasión de las islas. Este "cariño" que siente los británicos por su fuerza aérea, unido a un exquisito gusto por conservar su patrimonio histórico, permite que sobrevivan aeródromos como el que hoy conocemos.
(1) Un ingenioso piloto dijo que seguramente el P.M. se refería a las deudas de los pilotos en las cantinas de sus aeródromos.
Fundada la RAF, Duxford se pasó a ser una de sus bases de entrenamiento, hasta que en 1924, cambió su papel para trasformarse en una base de caza, tarea que desempeñó durante los 37 años siguientes.
Entre sus integrantes ilustres encontramos a:
Sir Frank Whittle que en 1936 volaba en esta base como miembro del "Cambridge University Air Squadrom", con el grado de teniente de vuelo, y al que se le reconoce el mérito de ser la primera persona en desarrollar una turbina de gas como planta motriz para aviones, lo que hoy en día conocemos por motor a reacción y que culminó con el diseño del primer caza a reacción aliado, el Gloster Meteor, coetáneo del famoso Me-262.
Sir Douglas Bader, héroe aliado de la segunda guerra mundial, ejemplo de determinación y valor, as de la aviación de caza a pesar de volar con dos prótesis por piernas, al haberlas perdido en accidente, también de aviación.
Entre las peculiaridades históricas encontramos que fue uno de las unidades basadas aquí, concretamente le Escuadrón 19, el primero en recibir el legendario Supermarine Spitfire, en 1938, que junto al no menos famoso caza, Hawker Hurricane, soportaron el peso de la "Batalla de Inglaterra".
Paradójicamente, los habitantes de Duxford disfrutaron del extraño privilegio de poder contemplar la evolución sobre sus cabezas de aviones "enemigos", sin la necesidad de tener que correr siempre buscando refugio, como se veían obligados el resto de sus conciudadanos, debido a que Duxford fue base del Air Fighting Development Unit, unidad que restauraba a condiciones de vuelo, para su posterior evaluación, aviones capturados al enemigo.
En 1943 llegaron los norteamericanos, que se hicieron cargo de la base, convirtiéndola en la Base 357, estacionando el 78 Grupo de Caza, encuadrado en la no menos famosa Octava Fuerza Aerea. Operando Republics P47 Thundervolts en un principio, y P51 Mustang a partir de 1944, se adjudicaron el primer derribo de un caza a reacción Me262, uno de los 697 derribos con que contó la unidad. El 1 de diciembre de 1945 devolvieron oficialmente el mando de la base a la RAF.
Tras la segunda Guerra Mundial, Duxford tuvo que acometer reformas para adaptarse a la era del jet, sustituyendo la pista de planchas de acero perforado, que dejaron los norteamericanos, por otra de hormigón, apropiada para la operación de los mismos.
En 1961 se realizó el último vuelo operativo de la RAF, ya que la base se había revelado poco adecuada en el diseño del mapa estratégico mundial, estando su situación demasiado al interior y al sur para el papel que la RAF tenía encomendado frente a la amenaza del hipotético enemigo que constituían los paises integrantes del "Pacto de Varsovia", lo que redundaba en mayores costes operativos y una menor eficacia en la defensa.
Hasta 1977,el futuro de la base fue incierto, abandonada por sus antiguos moradores, llegó incluso a ser proyecto de prisión, pero al final la unión del Imperial War Museum, que buscaba una base para el almacenamiento y restauración de elementos "demasiado" grandes para su sede en Londres, las autoridades del Condado de Cambridgeshire y la Duxford Aviation Society, compraron la abandonada base dándole una nueva oportunidad de supervivencia.
Bien, ahora entramos:
Rumbo al hangar Nú 2 se encuentra este B-17, que está en condiciones de vuelo. Su propietaria a experimentado dificultades para mantenerlo, dado el encarecimiento de la póliza de seguro por los ataques terroristas.
Más adelante un P-40, también en vuelo:
El Hangar Nú 2 está dedicado a cazas, pero en una parte de él se realizan trabajos de mantenimiento y restauración:
A continuación, en la pista, un legendario Spitfire. Este ejemplar tiene además una romántica historia de post-guerra: su dueño y restaurador no alcanzó a volarlo, ya que murió en un accidente automovilístico; su esposa, entonces, obtuvo la licencia especial para ella poder hacerlo, en tributo a su marido. Cambió de un Cessna a un…Spitfire!!
Me permití poner fotos tamaño grandecito, acogiendo una sugerencia de favorecer a los amigos modelistas. Si les produce alguna molestia, les reclaman a ellos.
Y hasta acá llegamos por el momento, van a cerrar el museo, volveremos mañana.
Salu-2
Una síntesis acerca de este museo y la historia del lugar:
En dicha localidad a 90 minutos de Londres en autobús, se sitúa el aeródromo del que toma su nombre y que comenzó su operación en 1917 como base de entrenamiento de la incipiente aviación militar británica, concretamente del Royal Flying Corps, cuerpo que, junto al Royal Naval Air Service, fundaron la famosa Royal Air Force, también conocida como la RAF, convirtiéndose en la primera fuerza Aérea del mundo independiente de las otras armas, el Ejército de Tierra y la Armada.
La RAF ocupa un lugar muy especial en el corazón de los británicos. Aunque ganado a lo largo de su dilatada historia, donde se forjó esta especial relación, fue en los duros días de la Segunda Guerra Mundial, y que Winston Churchill, inmortalizó con la frase "Nunca tantos, han debido tanto a tan pocos" (1) en reconocimiento al sacrificio que realizaron sus tripulaciones frente a la Luftwaffe , en su intento de conseguir la supremacía aérea, tan indispensable para llevar a cabo los planes de invasión de las islas. Este "cariño" que siente los británicos por su fuerza aérea, unido a un exquisito gusto por conservar su patrimonio histórico, permite que sobrevivan aeródromos como el que hoy conocemos.
(1) Un ingenioso piloto dijo que seguramente el P.M. se refería a las deudas de los pilotos en las cantinas de sus aeródromos.
Fundada la RAF, Duxford se pasó a ser una de sus bases de entrenamiento, hasta que en 1924, cambió su papel para trasformarse en una base de caza, tarea que desempeñó durante los 37 años siguientes.
Entre sus integrantes ilustres encontramos a:
Sir Frank Whittle que en 1936 volaba en esta base como miembro del "Cambridge University Air Squadrom", con el grado de teniente de vuelo, y al que se le reconoce el mérito de ser la primera persona en desarrollar una turbina de gas como planta motriz para aviones, lo que hoy en día conocemos por motor a reacción y que culminó con el diseño del primer caza a reacción aliado, el Gloster Meteor, coetáneo del famoso Me-262.
Sir Douglas Bader, héroe aliado de la segunda guerra mundial, ejemplo de determinación y valor, as de la aviación de caza a pesar de volar con dos prótesis por piernas, al haberlas perdido en accidente, también de aviación.
Entre las peculiaridades históricas encontramos que fue uno de las unidades basadas aquí, concretamente le Escuadrón 19, el primero en recibir el legendario Supermarine Spitfire, en 1938, que junto al no menos famoso caza, Hawker Hurricane, soportaron el peso de la "Batalla de Inglaterra".
Paradójicamente, los habitantes de Duxford disfrutaron del extraño privilegio de poder contemplar la evolución sobre sus cabezas de aviones "enemigos", sin la necesidad de tener que correr siempre buscando refugio, como se veían obligados el resto de sus conciudadanos, debido a que Duxford fue base del Air Fighting Development Unit, unidad que restauraba a condiciones de vuelo, para su posterior evaluación, aviones capturados al enemigo.
En 1943 llegaron los norteamericanos, que se hicieron cargo de la base, convirtiéndola en la Base 357, estacionando el 78 Grupo de Caza, encuadrado en la no menos famosa Octava Fuerza Aerea. Operando Republics P47 Thundervolts en un principio, y P51 Mustang a partir de 1944, se adjudicaron el primer derribo de un caza a reacción Me262, uno de los 697 derribos con que contó la unidad. El 1 de diciembre de 1945 devolvieron oficialmente el mando de la base a la RAF.
Tras la segunda Guerra Mundial, Duxford tuvo que acometer reformas para adaptarse a la era del jet, sustituyendo la pista de planchas de acero perforado, que dejaron los norteamericanos, por otra de hormigón, apropiada para la operación de los mismos.
En 1961 se realizó el último vuelo operativo de la RAF, ya que la base se había revelado poco adecuada en el diseño del mapa estratégico mundial, estando su situación demasiado al interior y al sur para el papel que la RAF tenía encomendado frente a la amenaza del hipotético enemigo que constituían los paises integrantes del "Pacto de Varsovia", lo que redundaba en mayores costes operativos y una menor eficacia en la defensa.
Hasta 1977,el futuro de la base fue incierto, abandonada por sus antiguos moradores, llegó incluso a ser proyecto de prisión, pero al final la unión del Imperial War Museum, que buscaba una base para el almacenamiento y restauración de elementos "demasiado" grandes para su sede en Londres, las autoridades del Condado de Cambridgeshire y la Duxford Aviation Society, compraron la abandonada base dándole una nueva oportunidad de supervivencia.
Bien, ahora entramos:
Rumbo al hangar Nú 2 se encuentra este B-17, que está en condiciones de vuelo. Su propietaria a experimentado dificultades para mantenerlo, dado el encarecimiento de la póliza de seguro por los ataques terroristas.
Más adelante un P-40, también en vuelo:
El Hangar Nú 2 está dedicado a cazas, pero en una parte de él se realizan trabajos de mantenimiento y restauración:
A continuación, en la pista, un legendario Spitfire. Este ejemplar tiene además una romántica historia de post-guerra: su dueño y restaurador no alcanzó a volarlo, ya que murió en un accidente automovilístico; su esposa, entonces, obtuvo la licencia especial para ella poder hacerlo, en tributo a su marido. Cambió de un Cessna a un…Spitfire!!
Me permití poner fotos tamaño grandecito, acogiendo una sugerencia de favorecer a los amigos modelistas. Si les produce alguna molestia, les reclaman a ellos.
Y hasta acá llegamos por el momento, van a cerrar el museo, volveremos mañana.
Salu-2