Publicado: Vie Jun 06, 2014 3:06 pm
Aprovechando la Feria del Libro que éstos días se celebra en muchas ciudades, me he comprado "Memorias de un francotirador en Stalingrado", de Vasili Záitsev.
Como anteriormente os mencioné, Záitsev fue un ejemplo del orgullo que suponía para los soldados soviéticos lucir la telnyashka, y quería acercaros un pasaje directamente sacado del libro sobre éste hecho:
Como anteriormente os mencioné, Záitsev fue un ejemplo del orgullo que suponía para los soldados soviéticos lucir la telnyashka, y quería acercaros un pasaje directamente sacado del libro sobre éste hecho:
[...] Las franjas blanquiazules de la camiseta, o telniashka, siempre se han considerado símbolo de valor y coraje. El marinero que la viste destaca a la legua, no pasa desapercibido, ni siquiera en el mar embravecido o en medio de una multitud. Las franjas parecen moverse con vida propia, como si el marinero llevara el océano en el pecho.
Por supuesto, la camiseta de marinero no es más que algo externo, un mero objeto, pero basta ponérsela para sentir el impulso de erguir la espalda sacando pecho. A menos que uno sea un afeminado o un ser de naturaleza enfermiza, algo lo incita de inmediato a probar su fuerza, a echar unas flexiones o levantar mancuernas. La camiseta ejerce un efecto sobre la persona, y no por nada se dice que quienes visten la telniashka no conocen el miedo, le escupen a la muerte a la cara y jamás piden clemencia al enemigo.
Telniashka, telniashka...tuve la suerte de ponerme una por primera vez en otoño de 1937, en Vladivostok. [...] Durante cinco años, lucí la telniashka con orgullo. Me prepararon para combatir en mar abierto...aunque finalmente me destinaron a luchar en tierra firme. Como no podía deshacerme sin más de la telniashka, me la dejé puesta bajo el nuevo uniforme.