Publicado: Jue Feb 07, 2013 12:13 am
por Fallschirmjäger
Hola.
Después de tener un tiempo abandonado este hilo, paso a aportar algunas citaciones más.
Un saludo.


Sargento Paul L. Bolden.
Ejército de los Estados Unidos.

Fecha de acción: 23 de diciembre de 1944.
Lugar: Petit-Coo, Bélgica.
Citación: Voluntariamente atacó una formidable posición enemiga en Petit-Coo, Bélgica, el 23 de diciembre de 1944, cuando su compañía fue inmovilizada por un extremadamente duro fuego de armas automáticas y cortas procedente de una casa a 200 metros al frente. Munición de mortero y tanques golpeaban duramente a la unidad, cuando el sargento Bolden y un camarada, por propia iniciativa, se movieron hacia adelante por medio de una lluvia de balas, con el objetivo de eliminar el poder de fuego cada vez mayor de la posición alemana. Arrastrándose adelante para acercarse a lo que ellos sabían era una bastamente armada superior fuerza enemiga, ambos alcanzaron la casa y tomaron posiciones de asalto; el sargento Bolden debajo de una ventana y su compañero a través de la calle desde donde podría proporcionar fuego de cobertura. En rápida sucesión, el sargento Bolden arrojó una granada de fragmentación y otra de fósforo blanco dentro de la edificación; y entonces, consciente de que se enfrentaba a una tremenda desventaja, se precipitó hacia la puerta, la abrió repentinamente y disparó a 35 soldados de las SS que estaban tratando de reorganizarse después de los estragos causadospor las granadas. Veinte alemanes murieron bajo el fuego de su sub-ametralladora antes de ser herido en el hombro, pecho y estómago por parte de una explosión que mató a su compañero que se hallaba en la calle. Se retiró de la casa, esperando que los alemanes sobrevivientes salieran y se rindieran. Cuando nadie apareció en la puerta, reunió su menguada fuerza que le quedaba, superando el extremo dolor que sufría y audazmente volviendo de nuevo a la casa, disparando a su paso. Había matado a los restantes 15 soldados enemigos cuando su munición se acabó. El heroico avance del sargento Bolden contra grandes desventajas, su audaz asalto, magnífico despliegue de coraje al volver a entrar en el edificio donde había sido gravemente herido, abrió el camino para su compañía y aseguró el éxito de su misión.


Teniente Cecil H. Bolton.
Ejército de los Estados Unidos.

Fecha de acción: 2 de noviembre de 1944.
Lugar: rio Mark, Holanda.
Citación: Como líder del pelotón de armas de la Compañía E, Regimiento de Infantería 413, en la noche del 2 de noviembre de 1944, luchó valientemente en una batalla campal que siguió al cruce del río Mark en Holanda. Cuando dos ametralladoras inmovilizaron a su compañía, trató de eliminar, con fuego de mortero, aquel rasante fuego que estaba infligiendo serias bajas e impidiendo el avance de la compañía desde un área sacudida por fuego de artillería. A la luz de la luna fue imposible para él localizar con precisión las posiciones camufladas del enemigo; pero continuó dirigiendo el fuego hasta que resultó gravemente herido en las piernas y perdiendo el conocimiento por un proyectil alemán. Cuando recuperó la conciencia, instruyó a su unidad y luego se arrastró hasta las posiciones del pelotón de rifle delantero. Tomando control de un equipo de bazuca de dos hombres para su misión voluntaria, avanzó a lo largo de un canal, con el agua congelada hasta el pecho, en dirección a una ametralladora enemiga. Mientras el equipo de bazuca lo cubría, se acercó en solitario a menos de 15 metros del emplazamiento hostil ubicado en una casa. Recorrió la distancia restante y mató a los dos artilleros con granadas de mano. Volviendo con sus hombres, los guió a través de intenso fuego sobre terreno abierto para asaltar la segunda ametralladora alemana. Un francotirador enemigo que trató de bloquear el camino fue eliminado, y el trío siguió adelante. Cuando fueron descubiertos por la cuadrilla de una ametralladora y siendo sometidos a fuego directo, el teniente Bolton mató a uno de los tres artilleros con fuego de carabina, y sus dos compañeros dispararon a los otros. Haciendo caso omiso de sus heridas, dirigió al equipo bazuca hacia una pieza de artillería de 88mm que estaba teniendo graves efectos en las filas estadounidenses; se aproximó una vez más a través del canal de agua helada hasta que vagamente podía distinguir la silueta del arma. Bajo su dirección de fuego, los dos soldados pusieron fuera de servicio el arma enemiga con cohetes. En el camino de vuelta a sus propias líneas, fue herido nuevamente. Para evitar que sus hombres estén sometidos más tiempo a fuego mortal, rehusó la ayuda y les ordenó regresar a un lugar seguro, arrastrándose dolorosamente detrás de ellos hasta que llegó a sus líneas, donde se desplomó. Los heroicos asaltos del teniente Bolton haciendo frente a despiadado fuego, su liderazgo inspirador, y constante agresividad incluso a través del sufrimiento de sus serias heridas, contribuyeron en gran medida a superar la fuerte resistencia enemiga y hacer posible a su batallón alcanzar su objetivo.


Soldado Robert D. Booker.
Ejército de los Estados Unidos.

Fecha de acción: 9 de abril de 1943.
Lugar: cerca de Fondouk, Túnez.
Citación: Por notoria valentía e intrepidez a riesgo de su vida y por encima y más allá del llamado del deber en acción. El 9 de abril de 1943, en las proximidades de Fondouk, Túnez; el soldado Booker, mientras su unidad se encontraba en acción contra el enemigo, transportó una ametralladora ligera y una caja de munición por más de 200 metros de terreno abierto. Continuó avanzando a pesar del hecho de que dos ametralladoras y muchos morteros enemigos lo tenían como un objetivo individual. A pesar de que la artillería enemiga también comenzó a dirigir su fuego hacia él, al alcanzar su objetivo inmediatamente comenzó a disparar. Después de ser herido, silenció una ametralladora enemiga y comenzaba a disparar contra la otra cuando recibió una segunda herida mortal. Con sus últimas fuerzas animó a los miembros de su escuadra y dirigió su fuego. El soldado Booker actuó sin tener en cuenta su propia seguridad. Su iniciativa y coraje contra insuperables adversidades son un ejemplo del más alto nivel de auto sacrificio y fidelidad al deber.


Subteniente George Boyce Jr.
Ejército de los Estados Unidos.

Fecha de acción: 23 de julio de 1944.
Lugar: cerca de Afua, Nueva Guinea.
Citación: Por valentía e intrepidez a riesgo de su propia vida y por encima y más allá del llamado del deber cerca de Afua, Nueva Guinea, el 23 de julio de 1944. La tropa del subteniente Boyce, después de haber recibido la orden de socorrer otra unidad que se hallaba rodeada por fuerzas enemigas superiores, se puso en marcha y al establecer contacto con el enemigo, los dos pelotones líderes desplegaron y formaron una línea de fuego. El subteniente Boyce recibió la orden de atacar con su pelotón y hacer el esfuerzo principal sobre el ala derecha de la tropa. Lanzó su ataque, pero después de un corto avance encontró tan intenso fuego de rifle, ametralladora y mortero, que el avance de su pelotón se detuvo temporalmente. Una depresión poco profunda ofrecía una ruta de avance, por lo que el subteniente Boyce incitó a su escuadra a seguir esta ruta con el fin de aproximarse al enemigo. Siendo prontamente encarado por una descarga de granadas de mano, una de ellas cayó entre él y los hombres que le seguían. Dandose cuenta de inmediato que la explosión podría matar o herir a varios de sus hombres, rápidamente se abalanzó encima de la granada, mitigando la explosión con su propio cuerpo. Así, deliberadamente sacrificó su vida para salvar la de sus hombres; este oficial ejemplifica las más altas tradiciones de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.


Sargento Herschel F. Briles.
Ejército de los Estados Unidos.

Fecha de acción: 20 de noviembre de 1944.
Lugar: cerca de Scherpenseel, Alemania.
Citación: Lideraba un pelotón de destructores de tanques a través de una pendiente expuesta cerca de Scherpenseel, Alemania, el 20 de noviembre de 1944, cuando cayó bajo un intenso fuego de artillería enemiga. Uno de los vehículos recibió un impacto directo, matando a un hombre e hiriendo seriamente a otros dos, poniendo a su vez al vehículo destructor en llamas. Con un compañero, el sargento Briles dejó la cobertura de su propio blindado y corrió a través de un terreno cubierto por el fuego de artillería y armas cortas, con el fin de rescatar a los hombres que se hallaban en el destructor destrozado. Sin dudarlo, ingresó en la torreta en llamas, sacó a los heridos y luego apagó el fuego. Desde una posición que asumió a la mañana siguiente, observó a infantería enemiga que avanzaban. Con su ametralladora vertió tal fuego mortal a las filas enemigas, que una bolsa entera de 55 alemanes se rindió, despejando el camino para la unión entre unidades norteamericanas que habían sido detenidas durante dos días. Más tarde ese mismo día, cuando otro de sus destructores fue golpeado por un tanque enemigo oculto, volvió a desprotegerse para dar asistencia. Con la ayuda de otro soldado, evacuó dos heridos bajo concentrado fuego y, regresando al vehículo en llamas, desafió a la muerte al apagar las llamas. Por iniciativa heroica y total despego de su seguridad personal, el sargento Briles fue en gran parte responsable de causar muchas bajas enemigas, forzando la rendición de 55 alemanes, haciendo posible la recuperación de nuestros vehículos y salvando las vidas de los camaradas heridos.


Capitan Maurice L. Britt.
Ejército de los Estados Unidos.

Fecha de acción: 10 de noviembre de 1943.
Lugar: norte de Mignano, Italia.
Citación: Por notoria valentía e intrepidez a riesgo de su propia vida y por encima y más allá del llamado del deber. Desdeñando granadas de mano enemigas y fuego de pistolas y ametralladoras, el entonces teniente Britt inspiró y lideró a un puñado de sus hombres para repeler un duro contraataque de aproximadamente 100 alemanes llevado a cabo contra las posiciones de su compañía al norte de Mignano, Italia, la mañana del 10 de noviembre de 1943. Durante el intenso tiroteo, la cantimplora y binoculares del teniente Britt fueron destruidos; una bala le atravesó el costado, su pecho, cara y manos fueron cubiertas con heridas de granada. A pesar de sus heridas, por las cuales se negó a aceptar atención médica hasta que el comandante de su batallón le ordenó hacerlo después de la batalla, personalmente mató a cinco e hirió a un número desconocido de alemanes. Acabó con un equipo de ametralladora enemiga, disparó 5 cargadores de carabina y una cantidad indeterminada de munición de fusiles M1 y lanzó 32 granadas de fragmentación. Sus acciones audaces y agresivas, obviando totalmente la superioridad numérica del enemigo, dio como resultado la captura de cuatro alemanes, dos de ellos heridos, y permitió escapar a varios norteamericanos capturados. El coraje inmutable y destreza en armas del teniente Britt fueron en gran medida responsables de repeler un contraataque alemán que, si hubiera tenido éxito, podría haber aislado su batallón y destruido su compañía.


Soldado de primera clase Leonard C. Brostrom.
Ejército de los Estados Unidos.

Fecha de acción: 28 de octubre de 1944.
Lugar: cerca de Dagami, Leyte, Islas Filipinas.
Citación: Era un fusilero con un pelotón de asalto que se topó con una fuerte resistencia cerca de Dagami, Leyte, Islas Filipinas, el 28 de octubre de 1944. Desde fortines, trincheras y agujeros de araña, tan bien camuflados que solo podían ser detectados a no más de 20 metros, el enemigo vertió fuego de rifle y ametralladora, causando muchas bajas en el pelotón. Al darse cuenta de que un fortín principal en el centro del sector fortificado tendría que ser eliminado si la compañía quería avanzar, el soldado de primera clase Brostrom, sin orden y dejando totalmente de lado su propia seguridad, se adelantó para atacar el fortín con granadas. De inmediato se convirtió en el blanco principal de todos los fusileros en el área; mientras corría hacia la parte trasera del fortín, lanzó granadas a través de la entrada. Seis soldados enemigos dejaron su trinchera para realizar una carga de bayoneta contra el heroico norteamericano, pero el soldado Brostrom mató a uno y repelió a los otros con fuego de rifle. Como lanzó más granadas desde su posición totalmente expuesta, fue herido varias veces en el abdomen y cayó al suelo. A pesar de sufrir un dolor intenso y rápido debilitamiento por la pérdida de sangre, lentamente se puso de pie y una vez más lanzó sus mortales granadas sobre el fortín. Cuando colapsó, el enemigo comenzó a huir de la fortificación, siendo eliminados por los fusileros del pelotón norteamericano. El soldado de primera clase Brostrom murió mientras era transportado desde el campo de batalla, pero su intrepidez y decidida voluntad de auto sacrificio en el ataque de un solo hombre contra abrumadoras desventajas, permitió a su compañía reorganizarse en aquella situación y aniquilar a la posición enemiga entera.


Capitán Bobbie E. Brown Jr.
Ejército de los Estados Unidos.

Fecha de acción: 8 de octubre de 1944.
Lugar: colina Crucifijo, Aachen, Alemania.
Citación: Él comandaba la compañía C del Regimiento de Infantería 18º, el 8 de octubre de 1944, cuando, con el pelotón Ranger del 1º Batallón, atacó la colina Crucifijo, un punto clave en la defensa enemiga de Aachen, Alemania. A medida que el pelotón de rifle líder asaltó el primero de muchos fortines que impedían el paso sobre la colina, concentrado fuego desde un emplazamiento flanqueado hizo presencia. Una intensa barrera de artillería cayó sobre las tropas estadounidenses que habían sido inmovilizados en una posición expuesta. Viendo que los fortines debían ser neutralizados para evitar la masacre de sus hombres, el capitán Brown consiguió una carga explosiva y empezó a avanzar en solitario hacia el primer fortín, a unos 100 metros de distancia. Acostado en el suelo mientras las balas enemigas volaban a su alrededor, se arrastró y luego corrió hacia la apertura de la fortificación, metiendo su explosivo dentro y saltando hacia atrás mientras el fortín y sus ocupantes eran volados. Se reincorporó al pelotón de asalto, tomó otra carga explosiva y lideró el camino hacia el próximo fortín bajo continuo fuego de mortero, armas cortas y automáticas. Nuevamente se adelantó y colocó su carga en la fortificación enemiga, destrozándola. Luego descubrió que el fuego desde un tercer fortín estaba deteniendo a su compañía, de modo que volvió donde sus hombres, se hizo de otra carga y comenzó a arrastrarse hacia el emplazamiento hostil. Con heroica valentía hizo caso omiso del fuego enemigo y se abrió camino haciendo frente a las balas enviadas desde el fortín. Finalmente alcanzando su objetivo se levantó y metió el explosivo, silenciando al enemigo. Fue herido por un proyectil de mortero pero rehusó atención médica y, a pesar de concentrado fuego hostil, se movió rápidamente entre sus tropas exhortando e instruyéndoles en someter a la fuerte oposición. Más tarde, dándose cuenta de la necesidad de información sobre la actividad enemiga más allá de la colina, el capitán Brown salió solo para reconocer el terreno. Observó las posibles vías de aproximación del enemigo y varias veces deliberadamente atrajo el fuego enemigo para localizar emplazamientos de armas. Dos veces más, en esta misión autoimpuesta, fue herido, pero tuvo éxito en la obtención de información que llevó a la destrucción de varias armas enemigas y permitió a su compañía rechazar dos poderosos contraataques con grandes pérdidas. Sólo cuando la posición de la compañía C fue completamente asegurada, se permitió recibir tratamiento de sus tres heridas. Por su indomable coraje, audaz liderazgo y habilidad excepcional como soldado, el capitán Brown contribuyó en gran medida a la toma de la colina Crucifijo, un eslabón vital en la línea norteamericana que rodeaba Aachen.


Teniente Francis Burke.
Ejército de los Estados Unidos.

Fecha de acción: 17 de abril de 1945.
Lugar: Nuremberg, Alemania.
Citación: Luchó con extrema valentía en las calles de la devastada Nuremberg, Alemania, donde el 1º Batallón, 15º Regimiento de Infantería, estaba involucrado en la erradicación de fanáticos defensores de la ciudadela del nazismo. Como oficial del batallón de transporte, se había adelantado para seleccionar un sitio de agrupación de vehículos, cuando, en un deseo de realizar más que sus deberes asignados y participar en la lucha, avanzó más allá de la línea de avanzada. Detectando un grupo de alrededor de unos diez alemanes haciendo los preparativos para un contraataque local, corrió de regreso donde una cercana compañía norteamericana, tomó una ametralladora ligera con munición, y audazmente abrió fuego contra esta fuerza superior, la cual desplegó y contestó el fuego con armas automáticas, rifles y lanzacohetes. Desde otro ángulo, una ametralladora alemana trató de sacarlo de su emplazamiento, pero el teniente Burke mató a sus operadores y expulsó a los supervivientes de la unidad que había atacado a un principio. Dirigiendo su atención a los soldados de infantería enemigos que se hallaban en edificios en ruinas, cogió un rifle y cruzó más de 100 metros a través de un intenso fuego y atacó a los alemanes desde la cobertura de un tanque abandonado. Un francotirador cercano le disparó desde un sótano a sólo 20 metros de distancia, pero el teniente Burke eliminó a este adversario corriendo directamente a la ventana del sótano, disparando un cargador lleno y luego descendiendo a través de la oscurecida abertura para completar el trabajo. Se retiró de la lucha sólo lo suficiente para reemplazar su atascado rifle y tomar algunas granadas, entonces volvió a atacar a los alemanes. Dándose cuenta que sus disparos eran ineficaces, quitó los seguros de dos granadas y, sosteniendo una en cada mano, corrió hacia la edificación en poder del enemigo, lanzando sus cargas justo cuando el enemigo lanzó una granada sobre él. En la triple explosión los alemanes fueron eliminados y el teniente Burke fue aturdido, pero emergió de la lluvia de escombros que lo envolvió, recuperó su rifle y se dirigió a eliminar a tres alemanes más, topándose con la contra carga de un fusilero, al que derribó con tres disparos tranquilamente ejecutados. Entonces se retiró hacia las líneas estadounidenses, ayudando ahí a un pelotón en una furiosa lucha de 30 minutos contra formidables fuerzas hostiles. Este grupo enemigo fue rechazado, y el intrépido guerrero se trasladó donde otro grupo amigo que luchaba contra el poder de una unidad alemana dotada con un arma de 20-mm. En cuatro horas de heroica acción, el teniente Burke en solitario mató a once e hirió a tres soldados enemigos, teniendo un rol destacado en la lucha que dio como resultado un adicional de 29 enemigos muertos o heridos. Su extraordinaria valentía y soberbia habilidad de lucha fueron una inspiración para sus compañeros, y su misión enteramente voluntaria en territorio extremadamente peligroso aceleró la caída de Nuremberg, en el sector de su batallón.


Sargento primero Elmer J. Burr.
Ejército de los Estados Unidos.

Fecha de acción: 24 de diciembre de 1942.
Lugar: Buna, Nueva Guinea.
Citación: Por visible valentía e intrepidez en acción y por encima y más allá del llamado del deber. Durante un ataque cerca de Buna, Nueva Guinea, el 24 de diciembre de 1942, el sargento primero Burr vio una granada enemiga cerca de su comandante de compañía. Instantáneamente y con heroico auto sacrificio se arrojó sobre la granada, mitigando la explosión con su cuerpo. El sargento primero Burr así dio su vida para salvar la de su comandante.


FUENTE:
Ibídem.