Publicado: Mar Sep 04, 2012 1:16 am
Hola.
Vuelvo a la carga, esta vez trayendo algunas citaciones para la Medalla de Honor que realmente son dignas de mención. A partir de ahora voy a presentar las citaciones para esta medalla en orden onomástico y empezando por el Ejército.
En estas citaciones podremos conocer algunas acciones que dejan pequeños a los mejores papeles bélicos interpretados por Stallone o Schwarzenegger. Verdaderamente en estos casos la ficción no supera a la realidad.
Soldado de primera clase Thomas E. Atkins.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 10 de marzo de 1945.
Lugar: sendero Villa Verde, Isla Luzon, Filipinas.
Citación: Luchó valientemente en el sendero Villa Verde, Luzon, Filipinas. Con dos compañeros, ocupó una posición ubicada en una colina, a las afueras del perímetro de defensa establecido por el 1º pelotón, sobre un alto cerro. Alrededor de las 3 am, dos compañías japonesas atacaron con rifles, ametralladoras, granadas, cargas de TNT y minas terrestres, hiriendo gravemente al Soldado de primera clase Atkins y matando a sus dos compañeros. A pesar del intenso fuego hostil y el dolor de su profunda herida, se mantuvo firme y respondió con fuego concentrado. Después de que el ataque fue repelido, se mantuvo en su posición precaria para rechazar cualquier nuevo ataque posterior, siguiendo esta acción en lugar de regresar a las líneas norteamericanas para tratamiento médico. Una ametralladora enemiga, establecida a un rango de 20 metros de su trinchera, vanamente trató de expulsarlo o silenciar su arma. Los japoneses, en repetidas ocasiones realizaron feroces ataques, pero durante cuatro horas, el Soldado Atkins determinadamente se mantuvo en su trinchera, soportando los envites de cada asalto y manteniendo fuego constante y exacto hasta que cada carga fue rechazada. A las 7 am, trece enemigos muertos yacían en frente de su posición; había disparado 400 rondas de municiones, todo lo que él y sus dos compañeros muertos poseían. Había usado tres rifles hasta que cada uno se había atascado, inutilizándolo para un futuro empleo. Se retiró durante una pausa para así conseguir un rifle y más municiones, siendo persuadido a quedarse y recibir tratamiento médico. Mientras esperaba, vio a un japonés dentro del perímetro y, haciéndose de un rifle cercano, lo abatió. Unos minutos más tarde, mientras estaba acostado en una litera, descubrió a un grupo enemigo moviéndose detrás de las líneas del pelotón. Se sentó a pesar de su severa herida, descargando concentrado fuego de rifle contra el grupo, obligándolos a retirarse. La soberbia valentía y audaz determinación del Soldado de primera clase Atkins para mantener su puesto contra la principal fuerza de los repetidos ataques enemigos, aunque estando dolorosamente herido, fueron factores importantes para permitir a sus camaradas el mantener sus líneas contra una fuerza enemiga numéricamente superior.
Teniente Vernon J. Baker
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 5 y 6 de abril de 1945.
Lugar: cerca de Viareggio, Italia.
Citación: Por extraordinario heroísmo en acción durante el 5 y 6 de abril de 1945, cerca de Viareggio, Italia. El por entonces Subteniente Baker demostró excepcional coraje y liderazgo al destruir instalaciones, equipo y personal enemigo durante el ataque de su compañía contra un fuertemente atrincherado enemigo, ubicado en un terreno montañoso. Cuando su compañía fue detenida por la concentración de fuego de varios emplazamientos de ametralladoras, el Teniente Baker se arrastró a una posición y la destruyó, matando a tres alemanes. Continuando hacia adelante, atacó un puesto de observación enemigo, matando a dos de sus ocupantes. Con la ayuda de uno de sus hombres, el Teniente Baker atacó a otros dos nidos de ametralladoras, matando o hiriendo a los cuatro soldados enemigos que ocupaban estas posiciones. A continuación, cubrió la evacuación del personal herido de su compañía mediante la ocupación de una posición expuesta y atrayendo el fuego enemigo. A la noche siguiente, el Teniente Baker, voluntariamente, lideró un batallón de avanzada a través de campos de minas enemigas y fuego concentrado, alcanzando el objetivo de la división. El espíritu de lucha y audaz liderazgo del Teniente Baker, fueron una inspiración para sus hombres y un ejemplo de las más altas tradiciones de las Fuerzas Armadas.
Sargento Thomas Baker Jr.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 19 junio-7 julio 1944.
Lugar: Saipán, Islas Marianas.
Citación: Por notoria valentía e intrepidez a riesgo de su vida y por encima y más allá del llamado del deber, en Saipán, Islas Marianas, 19 junio-7 julio de 1944. Cuando toda su compañía fue detenida por fuego de armas automáticas y de corto calibre desde posiciones enemigas fuertemente fortificadas, las cuales dominaban el punto de campo de visión de la compañía, el Sargento (entonces soldado) Baker, voluntariamente tomó una bazuca y arremetió en solitario a un rango menor a 100 metros del enemigo. A través de concentrado fuego de rifle y ametralladoras que fue dirigido hacia él, dejo fuera de servicio las posiciones fortificadas, permitiendo a su compañía asaltar la colina. Unos días más tarde, mientras su compañía avanzaba a través de campo abierto rodeado de obstáculos y lugares donde podía ocultarse el enemigo, el Sargento Baker, de nuevo voluntariamente, tomó una posición en la retaguardia para proteger a la compañía contra un ataque sorpresa, topándose con dos hoyos enemigos fuertemente fortificados, comandados por dos oficiales y diez soldados que habían sido sobrepasados. Sin tener en cuenta un número tan superior, inmediatamente atacó y mató a todos ellos. Quinientos metros más adelante, descubrió a seis enemigos que se habían escondido detrás de nuestras líneas, eliminándolos a todos. El 7 de julio de 1944, el perímetro, del cual el Sargento Baker era parte, fue atacado desde tres flancos por 3.000 a 5.000 japoneses. Durante las primeras etapas de este ataque, el Sargento Baker fue herido de gravedad, pero insistió en permanecer en la línea, disparando contra el enemigo a distancias a veces tan cercanas como cinco metros, hasta que su munición se agotó. Sin municiones y con su propia arma maltratada hasta la inutilidad por el combate cuerpo a cuerpo, fue cargado por un compañero alrededor de 50 metros hacia la retaguardia, siendo este mismo camarada herido. En este punto, el Sargento Baker se negó a ser trasladado más lejos, afirmando que prefería ser dejado para morir antes que arriesgar la vida de otro de sus amigos. Poco tiempo después, a petición suya, fue colocado en posición sentada contra un árbol pequeño. Otro camarada, el cual se retiraba, ofreció su ayuda para evacuarlo. El Sargento Baker se negó, insistiendo que debía ser dejado solo, pidiendo la pistola de un soldado con sus restantes ocho municiones. Cuando fue visto con vida la última vez, el Sargento Baker estaba apoyado contra un árbol, pistola en mano, serenamente frente al enemigo. Más tarde, el cuerpo del Sargento Baker fue encontrado en la misma posición, con la pistola vacía, y ocho japoneses yaciendo muertos frente a él. Sus acciones estaban en concordancia con las más altas tradiciones del Ejército de los Estados Unidos.
Subteniente Thomas Barfoot.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 23 de mayo de 1944.
Lugar: cerca de Carano, Italia.
Citación: Por notoria valentía e intrepidez a riesgo de su vida y más allá del llamado del deber, el 23 de mayo de 1944, cerca de Carano, Italia. Con su pelotón fuertemente comprometido durante un asalto contra fuerzas bien atrincheradas, el Subteniente Barfoot (entonces Sargento) se alejó en solitario sobre el flanco izquierdo del enemigo. Se arrastró a la proximidad de un nido de ametralladora, e hizo un impacto directo sobre ella con una granada de mano, matando a dos e hiriendo a tres alemanes. Continuó a lo largo de la línea de defensa alemana, alcanzando otro emplazamiento de ametralladoras y, con su tommygun, mató a dos soldados y capturó a tres. Los miembros de otra ametralladora enemiga, entonces abandonaron su posición y se entregaron al Sargento Barfoot. Dejando a los prisioneros para que su escuadrón de apoyo los recogiera, procedió a limpiar las posiciones en el área próxima, capturando a más prisioneros, llevando su número total a diecisiete. Más tarde ese día, después de haber reorganizado a sus hombres y consolidado el recientemente capturado terreno, el enemigo lanzó un fiero contraataque blindado directamente hacia las posiciones de su pelotón. Asegurándose una bazuca, el Sargento Barfoot tomó una posición expuesta directamente en frente de tres tanques Pz.Kpfw.VI que avanzaban. A una distancia de 75 metros, su primer tiro destruyó las cadenas del tanque líder, incapacitándolo efectivamente, mientras que los otros dos cambiaron de rumbo hacia el flanco. Mientras la tripulación del tanque averiado desmontaba, el Sargento Barfoot mató a tres de ellos con su tommygun. Siguió hacia adelante, sobre terreno enemigo, y con una carga de demolición situada en la recámara, destruyó una pieza de artillería alemana recientemente abandonada. Mientras retornaba a la posición de su pelotón, el Sargento Barfoot, aunque muy fatigado por sus esfuerzos, asistió a dos de sus hombres gravemente heridos, conduciéndolos por una distancia de 1.700 metros, hacia una posición segura. El extraordinario heroísmo del Sargento Barfoot, su demostración de magnífico valor y determinación agresiva haciendo frente a fuego a quemarropa, son una fuente de inspiración permanente para sus camaradas soldados.
Teniente Raymond Beaudoin.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 6 de abril de 1945.
Lugar: Hamelin, Alemania.
Citación: Estaba liderando el 2º pelotón de la Compañía F sobre un terreno llano y abierto sobre Hamelin, Alemania, cuando el enemigo entró en acción con ametralladoras y armas automáticas, estableciendo una devastadora cortina de fuego, que obligó a su unidad a tenderse en el suelo. Mediante la rotación de los hombres en posiciones de fuego, hizo posible que su pelotón entero pudiera atrincherarse, desafiando todo, mientras que el mortífero fuego enemigo continuaba, animaba a sus hombres y distribuía las municiones. Entonces se atrincheró él mismo en la posición más avanzada, donde mantuvo un fuego constante, matando a seis soldados enemigos y dirigiendo a sus hombres para que infligieran grandes bajas en la fuerza enemiga numéricamente superior. A pesar de esas medidas defensivas, la posición del pelotón se volvió más precaria, debido a que el enemigo había traído poderosos refuerzos y se estaba preparando para un contraataque. Tres hombres, enviados de vuelta a intervalos para obtener municiones y refuerzos, fueron asesinados por fuego de francotiradores. Para aliviar a su unidad de la situación desesperada, el Teniente Beaudoin decidió hacer un ataque en solitario sobre el nido de francotirador enemigo más peligroso, a 90 metros del ala derecha, y con ello desviar la atención del soldado que intentara pasar la cortina de fuego enemiga y así conseguir ayuda. Arrastrándose sobre terreno completamente expuesto avanzó sin cesar, sin inmutarse por las ocho rondas de fuego de bazuca que arrojaban lodo y piedras sobre él, o por el fuego de rifles que había desgarrado su uniforme. A diez metros de la posición enemiga, se levantó y arremetió. A quemarropa, disparó y mató a dos ocupantes del nido. Un tercero, que trató de atacarlo con su bayoneta, fue vencido y muerto con la culata de su carabina, y el cuarto enemigo fue abatido por disparos de fusil del pelotón cuando este intentaba huir. Continuó su ataque corriendo hacia una trinchera, pero allí fue alcanzado y abatido por una ráfaga de ametralladora. Por su intrepidez, gran habilidad de lucha y suprema devoción a su responsabilidad por el bienestar de su pelotón, el Teniente Beaudoin, en solitario, completó una misión que permitió a un mensajero conseguir ayuda, lo cual salvó a la unidad afectada e hizo posible la decisiva derrota de las fuerzas alemanas.
Sargento primero Bernard P. Bell.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 18 de diciembre de 1944.
Lugar: Mittelwihr, Francia.
Citación: Por valiente lucha en Mittelwihr, Francia. En la mañana del 18 de diciembre de 1944, lideró un escuadrón contra una instalación escolar en manos de tropas enemigas. Mientras sus hombres lo cubrían, arremetió hacia el edificio, sorprendiendo a dos guardias en la puerta y tomándolos prisioneros sin hacer un solo disparo. Descubrió que otros alemanes estaban en el sótano y amenazándolos con granadas de mano, obligó a 26 en total a salir y entregarse. Su escuadrón entonces ocupó el edificio y se dispuso a defenderlo en contra de la acción de poderosas fuerzas enemigas. Al día siguiente, el enemigo descargó fuego de artillería y mortero sobre la posición, interrumpiendo las comunicaciones que el Sargento primero Bell en repetidas ocasiones reparó bajo un intenso fuego de armas cortas mientras cruzaba un terreno peligroso, para así mantener a su comandante de compañía informado sobre la situación de la escuadra. Durante el día, varios prisioneros fueron capturados y otros alemanes murieron cuando fuerzas hostiles fueron atraídas a la escuela por el sonido de las armas alemanas capturadas, las que fueron disparadas intencionalmente por nuestras fuerzas. Al amanecer del día siguiente, el enemigo se preparó para asaltar el edificio. Un tanque alemán disparó munición tras munición sobre la estructura, demoliendo parcialmente los pisos superiores. A pesar de este intenso fuego, el Sargento primero Bell subió al segundo piso y dirigió el fuego de artillería que obligó al tanque enemigo a retirarse. Entonces ajustó el fuego de mortero sobre las grandes fuerzas de soldados de infantería que intentaban llegar a la posición estadounidense y, cuando esta fuerza se quebró e intentó retirarse, dirigió fuego letal de ametralladora y rifles sobre sus desorganizadas formaciones. Pidiendo apoyo blindado para destruir a tropas alemanas escondidas detrás de una pared, sin vacilar se expuso a concentrado fuego de armas cortas para ubicarse junto a un tanque amigo e informarle a sus ocupantes donde perforar las paredes que protegían las entradas hacia la escuela. A continuación, preparó ametralladoras en los boquetes y acribilló a todas las tropas enemigas que intentaban cruzar el campo para acercarse a la escuela. Por su intrépido, audaz y agresivo liderazgo, el Sargento primero Bell permitió a su escuadra de ocho hombres hacer retroceder a aproximadamente 150 enemigos, matando al menos 87 y capturando 42. Personalmente él mató a más de 20 y capturó a 33 prisioneros.
Sargento segundo Stanley Bender.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 17 de agosto de 1944.
Lugar: cerca de La Lande, Francia.
Citación: Por notoria valentía e intrepidez a riesgo de su propia vida y por encima y más allá del llamado del deber. El 17 de agosto de 1944, cerca de La Lande, Francia, el Sargento segundo Bender se subió encima de un tanque inmovilizado en un esfuerzo por localizar el punto de origen de este fuego, haciendo frente a fulminante fuego de ametralladora que había detenido el avance de su compañía. A pesar de que las balas rebotaban en la torreta a sus pies, no obstante se mantuvo de pie a la vista del enemigo por más de dos minutos. Localizando las ametralladoras enemigas en una colina a 200 metros de distancia, ordenó a dos escuadrones que lo cubrieran. Conduciendo a sus hombres hasta una acequia, entre una intensa cortina de fuego de ametralladoras que cubrió 50 metros de su avance, fueron heridos cuatro de sus hombres. Mientras los alemanes lanzaron granadas de mano en la zanja, mantuvo su posición hasta que su escuadrón se encontró con él; entonces avanzó en solitario, en un acercamiento de amplio flanqueo, hacia la parte posterior de la colina. Se dirigió deliberadamente a una distancia de 40 metros de la primera ametralladora, sin cobertura y a la vista de los alemanes y bajo una lluvia de fuego tanto enemiga como amiga, y lo inutilizó con una sola ráfaga. Entonces hizo su camino a través del punto fuerte enemigo hacia la segunda ametralladora, a pesar del estallido de granadas de mano, ubicada a 25 metros de distancia, cuyo personal de dos hombres giró la ametralladora y disparó dos ráfagas sobre él, pero caminó tranquilamente a través del fuego y, alcanzando el borde del emplazamiento, los ahuyentó. Señalando a sus hombres para acometer contra los pozos de tirador, avanzó 35 metros para abatir a un infante enemigo, retornando para liderar a su escuadrón en la destrucción de las restantes ocho posiciones alemanas. Su audacia inspiró a tal punto sobre el resto de la compañía de asalto, que los hombres salieron fuera de sus posiciones gritando y chillando para vencer la barrera enemiga y despejar la ciudad, anulando dos cañones antitanque, matando a 37 alemanes y capturando a otros 26. Inició y lideró a la compañía de asalto en un ataque que barrió al enemigo, destruyendo una barricada, tomando una ciudad, asegurando intactos tres puentes sobre el río Maravenne y capturando un terreno que dominaba la zona.
Soldado de primera clase George Benjamin Jr.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 21 de diciembre de 1944.
Lugar: Leyte, Islas Filipinas.
Citación: Era un operador de radio avanzando en la retaguardia de su compañía, mientras su unidad estaba en lucha contra una posición japonesa bien defendida deteniendo el progreso de todo el batallón. Cuando un pelotón de fusileros, apoyando a un tanque ligero, mostró duda en su avance, voluntariamente y con total desprecio por su seguridad personal, el Soldado de primera clase Benjamin dejó su posición relativamente segura y corrió a través del terreno cubierto de disparos para alcanzar al tanque, gesticulando y gritando a los hombres del pelotón para que sigan. Cargando el voluminoso equipo de radio y armado sólo con una pistola, arriesgadamente atravesó el intenso fuego de ametralladora y rifles, alcanzando la posición enemiga donde mató a uno de los japoneses ubicado en una trinchera y continuando para aniquilar al personal de una ametralladora ligera. Haciendo caso omiso del terrible fuego ahora concentrado sobre él, continuó liderando el asalto, matando a otros dos enemigos y exhortando a los otros hombres para avanzar, hasta que cayó mortalmente herido. Después de ser evacuados a un puesto de ayuda, su primer pensamiento aun era el avance estadounidense. Dominando un gran dolor, llamó al oficial de operaciones del batallón para reportarle sobre la ubicación de las armas enemigas y una valiosa información táctica que había conseguido en su heroica carga. El coraje, devoción inquebrantable a la tarea en cuestión y liderazgo agresivo del Soldado de primera clase Benjamin, fueron una fuente de gran y duradera inspiración para sus camaradas, siendo en gran medida responsable del éxito de la misión del batallón.
Cabo Edward A. Bennett.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: febrero de 1945.
Lugar: Heckhuscheid, Alemania.
Citación: Estaba avanzando con la compañía B a través de campo abierto para asaltar Heckhuscheid, Alemania, justo después del anochecer, cuando cruel fuego enemigo de ametralladora disparada desde una casa en las afueras de la ciudad, inmovilizó al grupo y causó muchas bajas. El cabo Bennett comenzó a arrastrarse hasta el borde del campo en un esfuerzo por flanquear de la casa, persistiendo en esta maniobra incluso cuando las ametralladoras enemigas lo localizaron por la luz de los edificios en llamas, tratando de abatirlo cuando buscaba protección de algunos árboles. Alcanzando un área segura, sigilosamente se dirigió por una ruta hacia la parte trasera del edificio ocupado por los artilleros alemanes. Con su cuchillo de trinchera, mató a un centinela que hacía guardia ahí y luego cargó dentro de la casa en oscuras. En una furiosa lucha mano a mano, atacó con violencia una habitación que albergaba siete alemanes. Mató a tres con disparos de fusil, a otro lo golpeó hasta la muerte con la culata de su arma, y abatió a los otros tres con su pistola calibre 45. La audaz iniciativa, infalible capacidad de combate y extraordinaria gallardía del cabo Bennett, eliminaron el fuego enemigo que estaba diezmando a las filas de su compañía, e hicieron posible para los norteamericanos limpiar toda resistencia en la ciudad.
Sargento Maestre Vito R. Bertoldo.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 9-10 de enero de 1945.
Lugar: Hatten, Francia.
Citación: Luchó con valentía extrema mientras defendía dos puestos de mando contra el asalto de poderosas fuerzas blindadas y de infantería que habían invadido la principal línea de resistencia del batallón. Durante el avance de los soldados enemigos, dejó la protección del edificio que defendía y montó su arma de fuego en la calle, permaneciendo ahí por al menos doce horas conduciendo de vuelta los ataques, mientras se encontraba a la vista de sus adversarios y completamente expuesto a los 88mm, ametralladoras y fuego de armas cortas. Se replegó de nuevo hacia el interior del puesto de mando, ató su ametralladora a una mesa y cubrió el principal avance hacia el edificio disparando por una ventana, manteniéndose firme incluso cuando hacía frente a fuego de los 88mm disparados desde tanques a tan sólo 75 metros de distancia. El estallido de un proyectil lo arrojó por la habitación, pero volvió a su arma. Cuando dos camiones transportadores de personal enemigo, liderados por un tanque, se movieron hacia su posición, calmadamente esperó a que las tropas desmontaran y entonces, con el tanque disparándole directamente, se asomó a la ventana y acribilló a todo el grupo de más de 20 alemanes. Un tiempo después, fue ordenado el cambio del puesto de mando a otro edificio. El Sargento maestre Bertoldo voluntariamente permaneció detrás, cubriendo la retirada de sus compañeros y manteniendo su posición durante toda la noche. Por la mañana, trasladó su ametralladora a una construcción adyacente, utilizado como puesto de mando de otro batallón, y comenzó una defensa de aquella posición por todo un día de duración. Detuvo un fuerte ataque lanzado por un arma 88 mm autopropulsado, cubierto por un tanque y unos quince soldados de infantería. Poco después, otra arma de 88mm autopropulsada se movió hasta ubicarse a unos pocos metros de su posición y, poniendo su cañón casi dentro del edificio, disparó sobre la habitación, tumbándolo e hiriendo seriamente a otros. Un equipo de bazuca norteamericano puso al arma alemana en llamas, y el Sargento maestre Bertoldo regresó a su ametralladora, aturdido como estaba, matando a varios de la tropa enemiga en su intento de retirarse. Se decidió evacuar el puesto de mando bajo el amparo de la oscuridad, pero antes de que el plan pudiera ser puesto en ejecución, el enemigo comenzó un fuerte asalto apoyado por fuego de sus tanques y armas pesadas. Sin tener en cuenta la devastadora barrera de fuego, permaneció en su puesto y arrojó granadas de fósforo blanco sobre las tropas enemigas que avanzaban, hasta que estos se retiraron. Un tanque a menos de 50 metros de distancia, disparó a su bastión, destruyendo la ametralladora y lanzándolo a través del cuarto otra vez; pero una vez más volvió a la amarga lucha y, con un rifle, por sí solo cubrió la retirada de sus compañeros cuando el puesto fue finalmente abandonado. Con valentía e intrepidez inspiradora, el Sargento maestre Bertoldo resistió el ataque de fuerzas vastamente superiores por más de 48 horas, sin descanso o alivio, una y otra vez escapando de la muerte sólo por el margen más pequeño, mientras mataba al menos a 40 soldados enemigos y hería a muchos más durante su dura batalla contra las hordas enemigas.
FUENTE:
“Medal of Honor Recipients 1863–1994. Vol. 2: WWII to Somalia”. Autor conjunto. Ed. Facts on File.
Traducido del inglés por Fallschirmjäger.
Vuelvo a la carga, esta vez trayendo algunas citaciones para la Medalla de Honor que realmente son dignas de mención. A partir de ahora voy a presentar las citaciones para esta medalla en orden onomástico y empezando por el Ejército.
En estas citaciones podremos conocer algunas acciones que dejan pequeños a los mejores papeles bélicos interpretados por Stallone o Schwarzenegger. Verdaderamente en estos casos la ficción no supera a la realidad.
Soldado de primera clase Thomas E. Atkins.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 10 de marzo de 1945.
Lugar: sendero Villa Verde, Isla Luzon, Filipinas.
Citación: Luchó valientemente en el sendero Villa Verde, Luzon, Filipinas. Con dos compañeros, ocupó una posición ubicada en una colina, a las afueras del perímetro de defensa establecido por el 1º pelotón, sobre un alto cerro. Alrededor de las 3 am, dos compañías japonesas atacaron con rifles, ametralladoras, granadas, cargas de TNT y minas terrestres, hiriendo gravemente al Soldado de primera clase Atkins y matando a sus dos compañeros. A pesar del intenso fuego hostil y el dolor de su profunda herida, se mantuvo firme y respondió con fuego concentrado. Después de que el ataque fue repelido, se mantuvo en su posición precaria para rechazar cualquier nuevo ataque posterior, siguiendo esta acción en lugar de regresar a las líneas norteamericanas para tratamiento médico. Una ametralladora enemiga, establecida a un rango de 20 metros de su trinchera, vanamente trató de expulsarlo o silenciar su arma. Los japoneses, en repetidas ocasiones realizaron feroces ataques, pero durante cuatro horas, el Soldado Atkins determinadamente se mantuvo en su trinchera, soportando los envites de cada asalto y manteniendo fuego constante y exacto hasta que cada carga fue rechazada. A las 7 am, trece enemigos muertos yacían en frente de su posición; había disparado 400 rondas de municiones, todo lo que él y sus dos compañeros muertos poseían. Había usado tres rifles hasta que cada uno se había atascado, inutilizándolo para un futuro empleo. Se retiró durante una pausa para así conseguir un rifle y más municiones, siendo persuadido a quedarse y recibir tratamiento médico. Mientras esperaba, vio a un japonés dentro del perímetro y, haciéndose de un rifle cercano, lo abatió. Unos minutos más tarde, mientras estaba acostado en una litera, descubrió a un grupo enemigo moviéndose detrás de las líneas del pelotón. Se sentó a pesar de su severa herida, descargando concentrado fuego de rifle contra el grupo, obligándolos a retirarse. La soberbia valentía y audaz determinación del Soldado de primera clase Atkins para mantener su puesto contra la principal fuerza de los repetidos ataques enemigos, aunque estando dolorosamente herido, fueron factores importantes para permitir a sus camaradas el mantener sus líneas contra una fuerza enemiga numéricamente superior.
Teniente Vernon J. Baker
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 5 y 6 de abril de 1945.
Lugar: cerca de Viareggio, Italia.
Citación: Por extraordinario heroísmo en acción durante el 5 y 6 de abril de 1945, cerca de Viareggio, Italia. El por entonces Subteniente Baker demostró excepcional coraje y liderazgo al destruir instalaciones, equipo y personal enemigo durante el ataque de su compañía contra un fuertemente atrincherado enemigo, ubicado en un terreno montañoso. Cuando su compañía fue detenida por la concentración de fuego de varios emplazamientos de ametralladoras, el Teniente Baker se arrastró a una posición y la destruyó, matando a tres alemanes. Continuando hacia adelante, atacó un puesto de observación enemigo, matando a dos de sus ocupantes. Con la ayuda de uno de sus hombres, el Teniente Baker atacó a otros dos nidos de ametralladoras, matando o hiriendo a los cuatro soldados enemigos que ocupaban estas posiciones. A continuación, cubrió la evacuación del personal herido de su compañía mediante la ocupación de una posición expuesta y atrayendo el fuego enemigo. A la noche siguiente, el Teniente Baker, voluntariamente, lideró un batallón de avanzada a través de campos de minas enemigas y fuego concentrado, alcanzando el objetivo de la división. El espíritu de lucha y audaz liderazgo del Teniente Baker, fueron una inspiración para sus hombres y un ejemplo de las más altas tradiciones de las Fuerzas Armadas.
Sargento Thomas Baker Jr.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 19 junio-7 julio 1944.
Lugar: Saipán, Islas Marianas.
Citación: Por notoria valentía e intrepidez a riesgo de su vida y por encima y más allá del llamado del deber, en Saipán, Islas Marianas, 19 junio-7 julio de 1944. Cuando toda su compañía fue detenida por fuego de armas automáticas y de corto calibre desde posiciones enemigas fuertemente fortificadas, las cuales dominaban el punto de campo de visión de la compañía, el Sargento (entonces soldado) Baker, voluntariamente tomó una bazuca y arremetió en solitario a un rango menor a 100 metros del enemigo. A través de concentrado fuego de rifle y ametralladoras que fue dirigido hacia él, dejo fuera de servicio las posiciones fortificadas, permitiendo a su compañía asaltar la colina. Unos días más tarde, mientras su compañía avanzaba a través de campo abierto rodeado de obstáculos y lugares donde podía ocultarse el enemigo, el Sargento Baker, de nuevo voluntariamente, tomó una posición en la retaguardia para proteger a la compañía contra un ataque sorpresa, topándose con dos hoyos enemigos fuertemente fortificados, comandados por dos oficiales y diez soldados que habían sido sobrepasados. Sin tener en cuenta un número tan superior, inmediatamente atacó y mató a todos ellos. Quinientos metros más adelante, descubrió a seis enemigos que se habían escondido detrás de nuestras líneas, eliminándolos a todos. El 7 de julio de 1944, el perímetro, del cual el Sargento Baker era parte, fue atacado desde tres flancos por 3.000 a 5.000 japoneses. Durante las primeras etapas de este ataque, el Sargento Baker fue herido de gravedad, pero insistió en permanecer en la línea, disparando contra el enemigo a distancias a veces tan cercanas como cinco metros, hasta que su munición se agotó. Sin municiones y con su propia arma maltratada hasta la inutilidad por el combate cuerpo a cuerpo, fue cargado por un compañero alrededor de 50 metros hacia la retaguardia, siendo este mismo camarada herido. En este punto, el Sargento Baker se negó a ser trasladado más lejos, afirmando que prefería ser dejado para morir antes que arriesgar la vida de otro de sus amigos. Poco tiempo después, a petición suya, fue colocado en posición sentada contra un árbol pequeño. Otro camarada, el cual se retiraba, ofreció su ayuda para evacuarlo. El Sargento Baker se negó, insistiendo que debía ser dejado solo, pidiendo la pistola de un soldado con sus restantes ocho municiones. Cuando fue visto con vida la última vez, el Sargento Baker estaba apoyado contra un árbol, pistola en mano, serenamente frente al enemigo. Más tarde, el cuerpo del Sargento Baker fue encontrado en la misma posición, con la pistola vacía, y ocho japoneses yaciendo muertos frente a él. Sus acciones estaban en concordancia con las más altas tradiciones del Ejército de los Estados Unidos.
Subteniente Thomas Barfoot.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 23 de mayo de 1944.
Lugar: cerca de Carano, Italia.
Citación: Por notoria valentía e intrepidez a riesgo de su vida y más allá del llamado del deber, el 23 de mayo de 1944, cerca de Carano, Italia. Con su pelotón fuertemente comprometido durante un asalto contra fuerzas bien atrincheradas, el Subteniente Barfoot (entonces Sargento) se alejó en solitario sobre el flanco izquierdo del enemigo. Se arrastró a la proximidad de un nido de ametralladora, e hizo un impacto directo sobre ella con una granada de mano, matando a dos e hiriendo a tres alemanes. Continuó a lo largo de la línea de defensa alemana, alcanzando otro emplazamiento de ametralladoras y, con su tommygun, mató a dos soldados y capturó a tres. Los miembros de otra ametralladora enemiga, entonces abandonaron su posición y se entregaron al Sargento Barfoot. Dejando a los prisioneros para que su escuadrón de apoyo los recogiera, procedió a limpiar las posiciones en el área próxima, capturando a más prisioneros, llevando su número total a diecisiete. Más tarde ese día, después de haber reorganizado a sus hombres y consolidado el recientemente capturado terreno, el enemigo lanzó un fiero contraataque blindado directamente hacia las posiciones de su pelotón. Asegurándose una bazuca, el Sargento Barfoot tomó una posición expuesta directamente en frente de tres tanques Pz.Kpfw.VI que avanzaban. A una distancia de 75 metros, su primer tiro destruyó las cadenas del tanque líder, incapacitándolo efectivamente, mientras que los otros dos cambiaron de rumbo hacia el flanco. Mientras la tripulación del tanque averiado desmontaba, el Sargento Barfoot mató a tres de ellos con su tommygun. Siguió hacia adelante, sobre terreno enemigo, y con una carga de demolición situada en la recámara, destruyó una pieza de artillería alemana recientemente abandonada. Mientras retornaba a la posición de su pelotón, el Sargento Barfoot, aunque muy fatigado por sus esfuerzos, asistió a dos de sus hombres gravemente heridos, conduciéndolos por una distancia de 1.700 metros, hacia una posición segura. El extraordinario heroísmo del Sargento Barfoot, su demostración de magnífico valor y determinación agresiva haciendo frente a fuego a quemarropa, son una fuente de inspiración permanente para sus camaradas soldados.
Teniente Raymond Beaudoin.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 6 de abril de 1945.
Lugar: Hamelin, Alemania.
Citación: Estaba liderando el 2º pelotón de la Compañía F sobre un terreno llano y abierto sobre Hamelin, Alemania, cuando el enemigo entró en acción con ametralladoras y armas automáticas, estableciendo una devastadora cortina de fuego, que obligó a su unidad a tenderse en el suelo. Mediante la rotación de los hombres en posiciones de fuego, hizo posible que su pelotón entero pudiera atrincherarse, desafiando todo, mientras que el mortífero fuego enemigo continuaba, animaba a sus hombres y distribuía las municiones. Entonces se atrincheró él mismo en la posición más avanzada, donde mantuvo un fuego constante, matando a seis soldados enemigos y dirigiendo a sus hombres para que infligieran grandes bajas en la fuerza enemiga numéricamente superior. A pesar de esas medidas defensivas, la posición del pelotón se volvió más precaria, debido a que el enemigo había traído poderosos refuerzos y se estaba preparando para un contraataque. Tres hombres, enviados de vuelta a intervalos para obtener municiones y refuerzos, fueron asesinados por fuego de francotiradores. Para aliviar a su unidad de la situación desesperada, el Teniente Beaudoin decidió hacer un ataque en solitario sobre el nido de francotirador enemigo más peligroso, a 90 metros del ala derecha, y con ello desviar la atención del soldado que intentara pasar la cortina de fuego enemiga y así conseguir ayuda. Arrastrándose sobre terreno completamente expuesto avanzó sin cesar, sin inmutarse por las ocho rondas de fuego de bazuca que arrojaban lodo y piedras sobre él, o por el fuego de rifles que había desgarrado su uniforme. A diez metros de la posición enemiga, se levantó y arremetió. A quemarropa, disparó y mató a dos ocupantes del nido. Un tercero, que trató de atacarlo con su bayoneta, fue vencido y muerto con la culata de su carabina, y el cuarto enemigo fue abatido por disparos de fusil del pelotón cuando este intentaba huir. Continuó su ataque corriendo hacia una trinchera, pero allí fue alcanzado y abatido por una ráfaga de ametralladora. Por su intrepidez, gran habilidad de lucha y suprema devoción a su responsabilidad por el bienestar de su pelotón, el Teniente Beaudoin, en solitario, completó una misión que permitió a un mensajero conseguir ayuda, lo cual salvó a la unidad afectada e hizo posible la decisiva derrota de las fuerzas alemanas.
Sargento primero Bernard P. Bell.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 18 de diciembre de 1944.
Lugar: Mittelwihr, Francia.
Citación: Por valiente lucha en Mittelwihr, Francia. En la mañana del 18 de diciembre de 1944, lideró un escuadrón contra una instalación escolar en manos de tropas enemigas. Mientras sus hombres lo cubrían, arremetió hacia el edificio, sorprendiendo a dos guardias en la puerta y tomándolos prisioneros sin hacer un solo disparo. Descubrió que otros alemanes estaban en el sótano y amenazándolos con granadas de mano, obligó a 26 en total a salir y entregarse. Su escuadrón entonces ocupó el edificio y se dispuso a defenderlo en contra de la acción de poderosas fuerzas enemigas. Al día siguiente, el enemigo descargó fuego de artillería y mortero sobre la posición, interrumpiendo las comunicaciones que el Sargento primero Bell en repetidas ocasiones reparó bajo un intenso fuego de armas cortas mientras cruzaba un terreno peligroso, para así mantener a su comandante de compañía informado sobre la situación de la escuadra. Durante el día, varios prisioneros fueron capturados y otros alemanes murieron cuando fuerzas hostiles fueron atraídas a la escuela por el sonido de las armas alemanas capturadas, las que fueron disparadas intencionalmente por nuestras fuerzas. Al amanecer del día siguiente, el enemigo se preparó para asaltar el edificio. Un tanque alemán disparó munición tras munición sobre la estructura, demoliendo parcialmente los pisos superiores. A pesar de este intenso fuego, el Sargento primero Bell subió al segundo piso y dirigió el fuego de artillería que obligó al tanque enemigo a retirarse. Entonces ajustó el fuego de mortero sobre las grandes fuerzas de soldados de infantería que intentaban llegar a la posición estadounidense y, cuando esta fuerza se quebró e intentó retirarse, dirigió fuego letal de ametralladora y rifles sobre sus desorganizadas formaciones. Pidiendo apoyo blindado para destruir a tropas alemanas escondidas detrás de una pared, sin vacilar se expuso a concentrado fuego de armas cortas para ubicarse junto a un tanque amigo e informarle a sus ocupantes donde perforar las paredes que protegían las entradas hacia la escuela. A continuación, preparó ametralladoras en los boquetes y acribilló a todas las tropas enemigas que intentaban cruzar el campo para acercarse a la escuela. Por su intrépido, audaz y agresivo liderazgo, el Sargento primero Bell permitió a su escuadra de ocho hombres hacer retroceder a aproximadamente 150 enemigos, matando al menos 87 y capturando 42. Personalmente él mató a más de 20 y capturó a 33 prisioneros.
Sargento segundo Stanley Bender.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 17 de agosto de 1944.
Lugar: cerca de La Lande, Francia.
Citación: Por notoria valentía e intrepidez a riesgo de su propia vida y por encima y más allá del llamado del deber. El 17 de agosto de 1944, cerca de La Lande, Francia, el Sargento segundo Bender se subió encima de un tanque inmovilizado en un esfuerzo por localizar el punto de origen de este fuego, haciendo frente a fulminante fuego de ametralladora que había detenido el avance de su compañía. A pesar de que las balas rebotaban en la torreta a sus pies, no obstante se mantuvo de pie a la vista del enemigo por más de dos minutos. Localizando las ametralladoras enemigas en una colina a 200 metros de distancia, ordenó a dos escuadrones que lo cubrieran. Conduciendo a sus hombres hasta una acequia, entre una intensa cortina de fuego de ametralladoras que cubrió 50 metros de su avance, fueron heridos cuatro de sus hombres. Mientras los alemanes lanzaron granadas de mano en la zanja, mantuvo su posición hasta que su escuadrón se encontró con él; entonces avanzó en solitario, en un acercamiento de amplio flanqueo, hacia la parte posterior de la colina. Se dirigió deliberadamente a una distancia de 40 metros de la primera ametralladora, sin cobertura y a la vista de los alemanes y bajo una lluvia de fuego tanto enemiga como amiga, y lo inutilizó con una sola ráfaga. Entonces hizo su camino a través del punto fuerte enemigo hacia la segunda ametralladora, a pesar del estallido de granadas de mano, ubicada a 25 metros de distancia, cuyo personal de dos hombres giró la ametralladora y disparó dos ráfagas sobre él, pero caminó tranquilamente a través del fuego y, alcanzando el borde del emplazamiento, los ahuyentó. Señalando a sus hombres para acometer contra los pozos de tirador, avanzó 35 metros para abatir a un infante enemigo, retornando para liderar a su escuadrón en la destrucción de las restantes ocho posiciones alemanas. Su audacia inspiró a tal punto sobre el resto de la compañía de asalto, que los hombres salieron fuera de sus posiciones gritando y chillando para vencer la barrera enemiga y despejar la ciudad, anulando dos cañones antitanque, matando a 37 alemanes y capturando a otros 26. Inició y lideró a la compañía de asalto en un ataque que barrió al enemigo, destruyendo una barricada, tomando una ciudad, asegurando intactos tres puentes sobre el río Maravenne y capturando un terreno que dominaba la zona.
Soldado de primera clase George Benjamin Jr.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 21 de diciembre de 1944.
Lugar: Leyte, Islas Filipinas.
Citación: Era un operador de radio avanzando en la retaguardia de su compañía, mientras su unidad estaba en lucha contra una posición japonesa bien defendida deteniendo el progreso de todo el batallón. Cuando un pelotón de fusileros, apoyando a un tanque ligero, mostró duda en su avance, voluntariamente y con total desprecio por su seguridad personal, el Soldado de primera clase Benjamin dejó su posición relativamente segura y corrió a través del terreno cubierto de disparos para alcanzar al tanque, gesticulando y gritando a los hombres del pelotón para que sigan. Cargando el voluminoso equipo de radio y armado sólo con una pistola, arriesgadamente atravesó el intenso fuego de ametralladora y rifles, alcanzando la posición enemiga donde mató a uno de los japoneses ubicado en una trinchera y continuando para aniquilar al personal de una ametralladora ligera. Haciendo caso omiso del terrible fuego ahora concentrado sobre él, continuó liderando el asalto, matando a otros dos enemigos y exhortando a los otros hombres para avanzar, hasta que cayó mortalmente herido. Después de ser evacuados a un puesto de ayuda, su primer pensamiento aun era el avance estadounidense. Dominando un gran dolor, llamó al oficial de operaciones del batallón para reportarle sobre la ubicación de las armas enemigas y una valiosa información táctica que había conseguido en su heroica carga. El coraje, devoción inquebrantable a la tarea en cuestión y liderazgo agresivo del Soldado de primera clase Benjamin, fueron una fuente de gran y duradera inspiración para sus camaradas, siendo en gran medida responsable del éxito de la misión del batallón.
Cabo Edward A. Bennett.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: febrero de 1945.
Lugar: Heckhuscheid, Alemania.
Citación: Estaba avanzando con la compañía B a través de campo abierto para asaltar Heckhuscheid, Alemania, justo después del anochecer, cuando cruel fuego enemigo de ametralladora disparada desde una casa en las afueras de la ciudad, inmovilizó al grupo y causó muchas bajas. El cabo Bennett comenzó a arrastrarse hasta el borde del campo en un esfuerzo por flanquear de la casa, persistiendo en esta maniobra incluso cuando las ametralladoras enemigas lo localizaron por la luz de los edificios en llamas, tratando de abatirlo cuando buscaba protección de algunos árboles. Alcanzando un área segura, sigilosamente se dirigió por una ruta hacia la parte trasera del edificio ocupado por los artilleros alemanes. Con su cuchillo de trinchera, mató a un centinela que hacía guardia ahí y luego cargó dentro de la casa en oscuras. En una furiosa lucha mano a mano, atacó con violencia una habitación que albergaba siete alemanes. Mató a tres con disparos de fusil, a otro lo golpeó hasta la muerte con la culata de su arma, y abatió a los otros tres con su pistola calibre 45. La audaz iniciativa, infalible capacidad de combate y extraordinaria gallardía del cabo Bennett, eliminaron el fuego enemigo que estaba diezmando a las filas de su compañía, e hicieron posible para los norteamericanos limpiar toda resistencia en la ciudad.
Sargento Maestre Vito R. Bertoldo.
Ejército de los Estados Unidos.
Fecha de acción: 9-10 de enero de 1945.
Lugar: Hatten, Francia.
Citación: Luchó con valentía extrema mientras defendía dos puestos de mando contra el asalto de poderosas fuerzas blindadas y de infantería que habían invadido la principal línea de resistencia del batallón. Durante el avance de los soldados enemigos, dejó la protección del edificio que defendía y montó su arma de fuego en la calle, permaneciendo ahí por al menos doce horas conduciendo de vuelta los ataques, mientras se encontraba a la vista de sus adversarios y completamente expuesto a los 88mm, ametralladoras y fuego de armas cortas. Se replegó de nuevo hacia el interior del puesto de mando, ató su ametralladora a una mesa y cubrió el principal avance hacia el edificio disparando por una ventana, manteniéndose firme incluso cuando hacía frente a fuego de los 88mm disparados desde tanques a tan sólo 75 metros de distancia. El estallido de un proyectil lo arrojó por la habitación, pero volvió a su arma. Cuando dos camiones transportadores de personal enemigo, liderados por un tanque, se movieron hacia su posición, calmadamente esperó a que las tropas desmontaran y entonces, con el tanque disparándole directamente, se asomó a la ventana y acribilló a todo el grupo de más de 20 alemanes. Un tiempo después, fue ordenado el cambio del puesto de mando a otro edificio. El Sargento maestre Bertoldo voluntariamente permaneció detrás, cubriendo la retirada de sus compañeros y manteniendo su posición durante toda la noche. Por la mañana, trasladó su ametralladora a una construcción adyacente, utilizado como puesto de mando de otro batallón, y comenzó una defensa de aquella posición por todo un día de duración. Detuvo un fuerte ataque lanzado por un arma 88 mm autopropulsado, cubierto por un tanque y unos quince soldados de infantería. Poco después, otra arma de 88mm autopropulsada se movió hasta ubicarse a unos pocos metros de su posición y, poniendo su cañón casi dentro del edificio, disparó sobre la habitación, tumbándolo e hiriendo seriamente a otros. Un equipo de bazuca norteamericano puso al arma alemana en llamas, y el Sargento maestre Bertoldo regresó a su ametralladora, aturdido como estaba, matando a varios de la tropa enemiga en su intento de retirarse. Se decidió evacuar el puesto de mando bajo el amparo de la oscuridad, pero antes de que el plan pudiera ser puesto en ejecución, el enemigo comenzó un fuerte asalto apoyado por fuego de sus tanques y armas pesadas. Sin tener en cuenta la devastadora barrera de fuego, permaneció en su puesto y arrojó granadas de fósforo blanco sobre las tropas enemigas que avanzaban, hasta que estos se retiraron. Un tanque a menos de 50 metros de distancia, disparó a su bastión, destruyendo la ametralladora y lanzándolo a través del cuarto otra vez; pero una vez más volvió a la amarga lucha y, con un rifle, por sí solo cubrió la retirada de sus compañeros cuando el puesto fue finalmente abandonado. Con valentía e intrepidez inspiradora, el Sargento maestre Bertoldo resistió el ataque de fuerzas vastamente superiores por más de 48 horas, sin descanso o alivio, una y otra vez escapando de la muerte sólo por el margen más pequeño, mientras mataba al menos a 40 soldados enemigos y hería a muchos más durante su dura batalla contra las hordas enemigas.
FUENTE:
“Medal of Honor Recipients 1863–1994. Vol. 2: WWII to Somalia”. Autor conjunto. Ed. Facts on File.
Traducido del inglés por Fallschirmjäger.