Publicado: Mié Jun 30, 2010 2:41 pm
Pues estoy volviendo a jugar a esto y con la idea en la cabeza de cambiar las cosas, osease, de lograr una historia alternativa. Y, la verdad, el entuerto que ha salido es muy curioso.
Juego con Alemania y mi plan es no entrar en guerra con las potencias petrolíferas: Reino Unido y Estados Unidos. Para ello procuro orientar todo mi comercio hacia ellos (no es una garantía, pero sí una ayudita). Me rearmo -como para no hacerlo en un mundo tan amenazado- y me dedico a investigar tanto en armamentos como en la industria que te permite convertir el carbón en petróleo (por si las moscas). Me anexiono Austria e invado Checoslovaquia, creando Eslovaquia. Francia me declara un embargo comercial, pero la rabieta se le pasa tras unos turnos de tensión. En todo esto, Italia me pide la alianza y la acepto para que los ingleses y/o los franceses se lo piensen dos veces antes de atacarme.
Armado hasta los dientes y logrando avances tecnológicos, me quedo parado. No ataco a Polonia. Antes o después tiene que saltar la liebre. La partida transcurre así algo aburrida hasta que la URSS ataca a Finlandia. Esperaba que esta fuese mi oportunidad para entrar en guerra y expandirme sin que se molesten las potencias petrolíferas, pero resulta que estas no hacen nada y permiten que la URSS se anexione Finlandia. Toda una decepción.
Así continúo hasta que a Italia le da por atacar a Egipto. Como somos aliados, me solicita la intervención. Yo me lo pienso dos veces. Si digo que sí podría ampliar mi nivel de victoria por Alianza y por Ideología, pero entraría en guerra con el Reino Unido. Si digo que no, Italia caerá y bajará dichos niveles de victoria. Opto por una jugada rastrera y digo que no para, acto seguido, ofrecer mi alianza al Reino Unido que la acepta. He traicionado a mi aliado y, de ser esto una realidad, tendría a todos los fascistas del mundo odiándome a muerte... Pero ahora puedo expandirme por Italia. Estoy en la Alianza que más ptos tiene y, al subir en ptos por nación (he conquistado toda la península itálica), resulta que también he logrado subir los ptos por Ideología.
Así que ahora pertenezco a la coalición más potente, soy la 4ª potencia y mi ideología es la 2ª. No está mal porque, además, tengo salida al Mediterráneo, no me falta el petróleo y he ganado unas cuantas regiones con sus recursos. Ello, supongo, evitará una guerra contra los EUA. Además, como Francia no está aliada al Reino Unido, tengo tranquilidad por ahí. Uno de los riesgos de esta estrategia era que Francia se hiciera fuerte. Como la URSS ha subido en ptos, es muy posible que la futura guerra sea contra ella. Con un poco de suerte atacará a Polonia y podré transitar sin problemas. Y, si no, lo haré desde Königsberg, pues la URSS ocupó también los Países Bálticos. Es de suponer que los británicos la acosarían en Finlandia e, incluso, desde Persia si la invaden unos u otros. Luego, según la actitud de los EUA y del Japón, ya vería qué hacer para limitar al Reino Unido. En cualquier caso pienso que el horizonte está despejado para que Alemania sobreviva como 3ª potencia. Lo difícil será ir más allá. De momento tengo más opciones que en un escenario histórico y estoy más adelantado tecnológicamente que mis rivales europeos. Ahora tengo que construir una flota mediterránea...

Juego con Alemania y mi plan es no entrar en guerra con las potencias petrolíferas: Reino Unido y Estados Unidos. Para ello procuro orientar todo mi comercio hacia ellos (no es una garantía, pero sí una ayudita). Me rearmo -como para no hacerlo en un mundo tan amenazado- y me dedico a investigar tanto en armamentos como en la industria que te permite convertir el carbón en petróleo (por si las moscas). Me anexiono Austria e invado Checoslovaquia, creando Eslovaquia. Francia me declara un embargo comercial, pero la rabieta se le pasa tras unos turnos de tensión. En todo esto, Italia me pide la alianza y la acepto para que los ingleses y/o los franceses se lo piensen dos veces antes de atacarme.
Armado hasta los dientes y logrando avances tecnológicos, me quedo parado. No ataco a Polonia. Antes o después tiene que saltar la liebre. La partida transcurre así algo aburrida hasta que la URSS ataca a Finlandia. Esperaba que esta fuese mi oportunidad para entrar en guerra y expandirme sin que se molesten las potencias petrolíferas, pero resulta que estas no hacen nada y permiten que la URSS se anexione Finlandia. Toda una decepción.
Así continúo hasta que a Italia le da por atacar a Egipto. Como somos aliados, me solicita la intervención. Yo me lo pienso dos veces. Si digo que sí podría ampliar mi nivel de victoria por Alianza y por Ideología, pero entraría en guerra con el Reino Unido. Si digo que no, Italia caerá y bajará dichos niveles de victoria. Opto por una jugada rastrera y digo que no para, acto seguido, ofrecer mi alianza al Reino Unido que la acepta. He traicionado a mi aliado y, de ser esto una realidad, tendría a todos los fascistas del mundo odiándome a muerte... Pero ahora puedo expandirme por Italia. Estoy en la Alianza que más ptos tiene y, al subir en ptos por nación (he conquistado toda la península itálica), resulta que también he logrado subir los ptos por Ideología.
Así que ahora pertenezco a la coalición más potente, soy la 4ª potencia y mi ideología es la 2ª. No está mal porque, además, tengo salida al Mediterráneo, no me falta el petróleo y he ganado unas cuantas regiones con sus recursos. Ello, supongo, evitará una guerra contra los EUA. Además, como Francia no está aliada al Reino Unido, tengo tranquilidad por ahí. Uno de los riesgos de esta estrategia era que Francia se hiciera fuerte. Como la URSS ha subido en ptos, es muy posible que la futura guerra sea contra ella. Con un poco de suerte atacará a Polonia y podré transitar sin problemas. Y, si no, lo haré desde Königsberg, pues la URSS ocupó también los Países Bálticos. Es de suponer que los británicos la acosarían en Finlandia e, incluso, desde Persia si la invaden unos u otros. Luego, según la actitud de los EUA y del Japón, ya vería qué hacer para limitar al Reino Unido. En cualquier caso pienso que el horizonte está despejado para que Alemania sobreviva como 3ª potencia. Lo difícil será ir más allá. De momento tengo más opciones que en un escenario histórico y estoy más adelantado tecnológicamente que mis rivales europeos. Ahora tengo que construir una flota mediterránea...