Pilotos
Kamikazes de la Armada Imperial Japonesa
Autor:
Ramcke
Introducción
Del
conjunto de palabras genuinas, procedentes de la Segunda
Guerra Mundial que se han incorporado a nuestro lenguaje
cotidiano, sin duda la de Kamikaze, ocupa
un lugar destacado. Hoy, esa palabra, podría
ser utilizada, como sinónimo de suicida, o
temerario, y se suele aplicar a conductores que conducen
en sentido contrario en una autopista, a soldados
que realizan misiones tan arriesgadas, que tienen
pocas posibilidades de regresar, a terroristas que
auto detonan explosivos pegados a su cuerpo, etc
Curiosamente,
Kamikaze, es una palabra aceptada por
la Real Academia de la Lengua Española, y como
tal, está incluida en el diccionario:
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=kamikaze
Pero, ¿Cómo se formaron las unidades
de pilotos kamikazes, de la Armada Imperial Japonesa?
Veamos
pues, como surgieron, cuáles fueron sus acciones
y como se entranaban y formaban.
Origen de la palabra Kamikaze
La
palabra "kamikaze" significa originariamente
en japonés "viento divino.
El comienzo del uso de la palabra, se origina en el
siglo XIII, cuando una flota procedente de Mongolia
bajo el mando de Kublai Khan se presentó, en
dos ocasiones (la primera en 1274 y la segunda en
1281) en las costas japonesas, con el fin de invadir
el archipiélago japonés. Afortunadamente
para los habitantes, que no estaban preparados para
enfrentarse, contra un poderoso ejército, mucho
mejor preparado que los existentes en Japón,
durante el intento de invasión de 1281, un
tifón arrasó la flota invasora, dispersándola
y hundiendo numerosas naves, evitando así que
los mongoles, pudieran conquistar Japón. Cuando
el viento empezó a decrecer, los japoneses
salieron de sus fortalezas y hallaron al Ejército
de Kublai Khan completamente desorganizado y sin posibilidad
de recibir ayuda desde el continente; lo derrotaron
y convirtieron en esclavos a los supervivientes.
Ese
tifón fue llamado Viento Divino y considerado
como una señal de que Japón, era el
elegido por los dioses y, por lo tanto, éstos
se encargarían de su seguridad y supervivencia.
Bandera de la Armada Imperial Japonesa.
Fuente
Imagen: http://es.wikipedia.org/wiki/Kamikaze
Antecedentes
Después
de la victoria en la Batalla de Midway, en 1942, las
fuerzas navales de Estados Unidos, comenzaron un avance
implacable en las costas del Océano Pacífico.
Tras esta decisiva batalla, la Armada Imperial japonesa,
comenzó a retroceder y claramente, los mandos
japoneses, se dieron cuenta que, habían perdido
la iniciativa en el Pacífico, y que las fuertes
pérdidas en aviones, barcos y hombres, no podrían
ser reemplazadas, con la suficiente rapidez, como
para frenar a la Armada estadounidense.
Rápidamente, los aviones de combate japoneses
se vieron superados tanto en número, como en
prestaciones técnicas de los nuevos aviones
estadounidenses, sobre todo con la entrada del F6F
Hellcat y el F4U Corsair. Además, los norteamericanos,
disfrutaban de una enorme ventaja, en portaaviones,
acorazados y destructores, obligando a los japoneses
a evitar encuentros directos, entre su flota de superficie
y la flota norteamericana.
Ante
esta situación, algunas voces se alzaron, dentro
del Estado Mayor Imperial japonés, proponiendo
la utilización, de ciertas tácticas
de combate aéreo suicida y tratar de reconducir
la situación, del lado japonés. El vicealmirante
Yokoi, fue uno de los más escépticos,
en el uso de estas tácticas suicidas, aduciendo
que:
1.Era sumamente costoso adiestrar a un piloto para
que él y su avión tan sólo hicieran
un sólo viaje.
2.Los aviones por sí solos, no tendrían
una fuerza de impacto tal, para destruir o dañar
severamente un portaaviones, a menos que se estrellara
contra la pista de aterrizaje, cuando ésta
tuviera muchos aviones enemigos.
3.Era sumamente difícil, analizar los resultados
ya que el protagonista resultaría muerto en
la acción.
Al
ir avanzando la guerra, y al ir Japón retrocediendo
más y más, ante el empuje norteamericano,
y hacerse patente la derrota de Japón, la vieja
idea de las tácticas aéreas suicidas,
volvió a ponerse encima de la mesa, con aires
renovados. En el ejército del alicaído
Imperio del Sol Naciente surgió lentamente,
la dolorosa convicción de que sólo acciones
desesperadas podrían acaso compensar, las inmensas
diferencias con su enemigo.

Piloto kamikaze, a bordo del MITSUBISHI
A6M Reisen, iniciando el despegue.
Fuente
Imagen: http://historia.mforos.com/681974/6109964-kamikazes/
En
respuesta a la invasión norteamericana de las
islas Marianas, el grueso de la flota japonesa, lanzó
un contraataque, que acabó en un completo descalabro
en la batalla del Mar de las Filipinas, librada el
19 y 20 de junio de 1944. El desastre, no lo fue tanto
por los buques hundidos, los portaaviones de escuadra
Thaio y Shoukaku y el ligero Hiyo, sino por la completa
aniquilación de la flota aérea embarcada,
más de 420 aviones, es decir una parte considerable
de los efectivos con que contaba la Armada Imperial.
Además, se perdieron 445 pilotos de combate,
cuyo adiestramiento era bueno. Esto era especialmente
preocupante, ya que un piloto de la Armada Imperial,
necesitaba dos años de adiestramiento y un
mínimo de 100 horas de vuelo, para alcanzar
el nivel de los veteranos que atacaron Pearl Harbor,
y, además de todo ello, para servir en portaaviones,
debían tener un mínimo de 4 despegues
y toma de cubierta, en dichos buques. Las estimaciones
más optimistas, no preveían poder cubrir
con reemplazos, a estos pilotos perdidos, hasta la
primavera de 1945. A ello, había que sumar
el hecho que la industria aeronáutica japonesa,
no había sido capaz de avanzar, al ritmo de
la norteamericana y los aparatos japoneses que asombraron
al mundo en 1941, habían quedado ampliamente
superados, por las prestaciones de los cazas y caza-bombarderos
embarcados en los portaaviones norteamericanos.

Piloto Kamikaze anudándose
el pañuelo ceremonial o Hachimachi, justo antes
de iniciar su misión.
Fuente
Imagen: http://historia.mforos.com/681974/6109964-kamikazes/
Durante
la presentación de informes sobre la batalla
de las Marianas, el Capitán de Navío
Eichiro Jo, comandante del portaaviones Chiyoda, propuso
al Estado Mayor Imperial, que a la vista de la derrota
japonesa y al pobre acierto en el bombardeo de los
buques americanos, obtenido durante la batalla, sería
más útil, que los pilotos inexpertos,
que estaban adiestrándose, estrellaran los
aviones sobre las cubiertas de vuelo de los portaaviones
norteamericanos, cargados con sus bombas y así
obtener algunos resultados positivos, y retrasar el
avance de los norteamericanos.
Pero
la idea escandalizó al Alto Mando de la Armada,
de momento, por el derroche sin sentido de recursos
valiosísimos. Casi al mismo tiempo, el Contralmirante
Obayashi realizó la misma petición al
Vicealmirante Ozawa para que la elevara al Estado
Mayor de la Armada, ofreciéndose el mismo para
entrenar y comandar a los pilotos voluntarios, pero
obtuvo la misma respuesta. En Septiembre de 1944,
los norteamericanos tuvieron una muestra de lo que
se les vendría encima a partir del mes siguiente
y hasta el fin de la contienda: cuando desembarcaron
en la Isla Peleliu, en las Palaos, pese a que los
defensores estaban ampliamente superados en número
y medios técnicos, consiguieron resistir 70
días y destruirles 160 carros de combate. Soldados
voluntarios, se escondían en huecos u hoyos
excavados en el suelo y con una mina adosada al cuerpo,
en la cual habían escrito su nombre, esperaban
a que los tanques les pasasen por encima y las hacían
detonar destruyendo el tanque y entregando su vida
a cambio.
Cuando
las noticias de éstas técnicas llegaron
a Tokio, el Estado Mayor quedó profundamente
impresionado y cuando las mismas llegaron al pueblo
japonés, fueron aclamados como héroes
y las solicitudes para el ingreso en cuerpos especiales
de éste tipo, se dispararon: los jóvenes
entraron en un estado hipnótico, para autoinmolarse
y salvar a su país de la derrota, que ya se
empezaba a vislumbrar en el horizonte.
A
la vista de esta situación, en septiembre de
1944, el primer ministro Hideki Tojo, dio las instrucciones
pertinentes, para que los Cuerpos de Ataque Aéreo,
organizaran una unidad especial, dentro de la Armada
Imperial, lo que daría nacimiento a lo que
se conoce comúnmente como kamikazes.
Creación
de las escuadrillas kamikazes
La
persona elegida para dar forma al proyecto, fue el
Vicealmirante Takajiro Onishi, recién nombrado
comandante en jefe, de la 1ª Flota Aérea
de la Armada Imperial. El 19 de octubre de 1944, se
desplazó al aeródromo de Mabalacat,
en la isla de Luzón y desde allí, reunió
a todo el Estado Mayor de la 1ª Flota Aérea:
El jefe del Estado Mayor Capitán de Navío
Rikihei Inoguchi, el segundo comandante de la base,
Capitán de Fragata Asaichi Tamai, el Capitán
de Corbeta Yoshioka del Estado Mayor de la 26ª
Flotilla aérea, Los Tenientes de Navío
Masanobu, Ibusuki y Yokoyama (que eran jefes de Escuadrilla)
y el ayudante personal del Vicealmirante Onishi, Teniente
de Navío Moji.

Viecealmirante Takijo Onishi.
Fuente
Imagen: http://historia.mforos.com/681974/6109964-kamikazes/
Al
comenzar a caer la noche, y reunidos todos ellos en
un barracón, les expuso, las ordenes recibidas
por el Alto Mando de la Armada Imperial, y su consiguiente
plan de acción: debido a la grave escasez de
pilotos y aparatos aptos para expulsar al General
McArthur de las Filipinas, así como para detener
el avance naval norteamericano, que crecía
de forma inexorable, día tras día, hacia
el mismo Japón, se debían aplicar nuevas
tácticas, nada ortodoxas para cumplir con su
deber.
Todos
los presentes, enseguida entendieron a qué
se refería su nuevo comandante en jefe y tras
una discusión, matizada por la disciplina,
terminaron por comprender y aceptar que, los nuevos
planes, eran los únicos capaces de conseguir
algún resultado positivo. El vicealmirante
O-nishi hizo hincapié, en que la única
manera efectiva desde su punto de vista, de lograr
este objetivo, era implementar un grupo especial de
ataque suicida, formados por cazas Zero, cargados
con bombas de 250 kilogramos, que impactaran, sobre
las cubiertas de vuelo de los portaaviones norteamericanos,
para bien hundirlos o bien dañarlos y obligarles
a retirarse de la zona de operaciones.
Un
aspecto fundamental, decidido por el Estado Mayor
de la Armada Imperial, fue que los ataques suicidas,
debían ser hechos bajo la decisión personal
de los propios pilotos. Era una acción que
estaba muy por encima de una "orden" y que
correspondía única y exclusivamente
a la voluntad individual de cada piloto. Onishi, fue
muy claro a este respecto.
Cerca de la medianoche se mandó llamar al Teniente
de Navío Yukio Seki , para proponerle, si aceptaba
hacerse cargo de las nuevas escuadrillas, éste
respondió afirmativamente y esa misma noche
quedó constituida la Unidad Especial de Ataque,
bautizada con el nombre de Shinpu . La Unidad Especial
de Ataque Shinpu, estaría formada por cuatro
escuadrillas, que recibieron los nombres de Shikishima
(designación poética para Japón),
Yamato (antiguo nombre del Japón), Asahi (sol
de Levante) y Yamazakura (cerezo salvaje, según
el poema de Norinaga Motoori) y además se bautizó
definitivamente a estos Cuerpos Especiales con el
nombre de: KAMIKAZE.
Las
escuadrillas Shikishima, Asahi y Yamakazura, fueron
estacionadas en el aeródromo de Malabacat,
mientras que la escuadrilla Yamato, fue transferida
a la isla de Cebú.
Primeros
ataques de los kamikaze: Filipinas
El
17 de octubre de 1944, fuerzas aeronavales aliadas,
atacaron la isla de Suluan, comenzando así
la Batalla del Golfo de Leyte. La 1ª Flota Aérea
de la Armada Imperial, con base en Manila, fue alertada,
para que diese la cobertura aérea necesaria,
a la flota de superficie japonesa, que iba al encuentro
de la flota aliada.
El
problema era que la 1ª Flota Aérea, se
encontraba muy mermada, en cuanto a aviones disponibles,
ya que sólo tenía operativos unos 40
aparatos: 34 Mitsubishi Zero, que podían despegar
de varios portaaviones, 3 aviones torpederos Nakajima
B6N, 1 bombardero Mitsubishi G4M y 2 bombarderos Yokosuka
P1Y, con base en tierra. El vicealmirante Onishi,
estimó, que con tan pocos aviones, la misión,
era del todo imposible, y recurrió a la Unidad
Especial de Ataque Aéreo, encomendándole
la misión de atacar a los portaaviones norteamericanos.
A
los pocos días de su formación, la Unidad
Especial de Ataque Aéreo, recibió numerosas
peticiones de alistamiento. Se eligieron a 24 pilotos,
que por sus habilidades y preparación, pudieran
hacer un buen papel, ante el bautismo de fuego de
la unidad. Después de varios días de
mal tiempo, el 25 de Octubre las escuadrillas despegaron
de sus aeródromos, en busca de sus objetivos:
Volaron hacia el Norte, localizando a un grupo de
portaaviones, concretamente la unidad de combate del
almirante Thomas Sprague.

Pilotos del 72º Grupo de Ataque
Especial, con la mascota de la unidad.
Fuente
Imagen: http://en.wikipedia.org/wiki/Kamikaze
Desde
los 3000 metros, cinco Zeros, con una bomba de 250
kg, se lanzaron en picado sobre ellos. Uno de los
zeros impactó en el USS Santee y otro de ellos
en el USS Swanee, a pesar de ello, ambos portaaviones,
no fueron hundidos, y continuaron su marcha. Otros
tres pilotos kamikazes fueron abatidos por la artillería
antiaérea.
En
otra oleada, seis pilotos kamikazes atacaron al USS
Kalinin Bay, impactando en su cubierta tres de ellos,
mientras que otro ataque kamikaze, esta vez contra
el USS Saint Lo, provocó el hundimiento de
éste, ya que el impacto fue en uno de los hangares,
donde se almacenaban bombas y torpedos. Los otros
dos pilotos, fueron derribados antes de que llegaran
a estrellarse contra los buques norteamericanos. El
primer día de acción de los kamikazes,
había concluido.
El día 26 de octubre se realizó el segundo
ataque, ahora con la participación de la Unidad
Yamato, la cual estaba formada por dos grupos: el
primero compuesto de dos Zero kamikazes y una escolta,
el segundo de tres kamikazes y dos escoltas. La participación
del primer grupo no pudo ser confirmada debido a que
el encargado de entregar el informe correspondiente,
no regresó a la base, pero se sabe que el segundo
grupo impactó un portaaviones aliado con dos
aviadores y lo hundió, mientras que el tercero
hizo impacto con otro, averiándolo, y retirándolo
de la batalla.
Durante
los meses de noviembre y diciembre, las operaciones
de los distintos grupos de kamikazes, van en aumento.
Onishi introduce una nueva mejora: Los aviones kamikazes,
irán protegidos por una escolta de cazas, que
tratarán de proteger la aproximación
a la flota enemiga. Los resultados, no experimentan
una mejora considerable, ya que, las tripulaciones
de los acorazados, destructores y portaaviones norteamericanos,
están advertidas, y el tiempo de respuesta
de los cañones antiaéreos, se reduce,
creando una densa cortina de fuego que elimina a una
parte considerable de los pilotos kamikazes en su
aproximación.

Un avión kamikaze, alcanzado
por descargas de artillería norteamericana,
inicia su caída.
Fuente
Imagen: http://www.temakel.com/histkamizakes.htm
Después
del tremendo golpe, que recibieron las fuerzas del
vicealmirante Kurita y del almirante Nishimura, en
la batalla del golfo de Leyte, estaba claro que había
fallado la Operación Sho, (Destrucción
total de la flota norteamericana en las Filipinas)
que había servido de pretexto para formar la
Unidad Especial de Ataque. Los japoneses habían
perdido el control de las Filipinas, y con ello, prácticamente
la guerra. Durante la lucha por el archipiélago,
se calculó que los japoneses perdieron 9.000
aviones, 5.000 en accidentes de vuelo y 4.000 en combate.
De éstos últimos, 650 fueron empleados
en ataques suicidas, que hundieron 16 buques norteamericanos
y dañaron otros 150 alcanzándoles total
o parcialmente. (Datos de la Armada de EEUU)
Sin
embargo, las operaciones de este tipo continuarían
en Filipinas hasta el mes de enero de 1945, cuando
tropas Aliadas desembarcaron en Filipinas, y el Alto
Mando de la Armada Imperial, decidió trasladar
la base, a la isla de Formosa, desde la cuál
operarían, tratando de retrasar a las Fuerzas
Aeronavales norteamericanas, en su camino a Japón.
Formosa
Se
creó un nuevo grupo de pilotos suicidas con
el nombre de Niitaka (en honor a una montaña
del lugar ), el 18 de enero de 1945. Tres días
después, el 21 de enero, se planeó su
primer ataque dividido en tres secciones:
Grupo 1.- Atacantes: 2 Suisei (código aliado
«Judy»), 2 zero; Escolta: 2 zero
Grupo 2.- Atacantes: 2 Suisei, 2 zero; Escolta: 3
zero
Grupo 3.- Atacantes: 2 Suisei; Escolta: 2 zero
La
flota norteamericana, trata de eliminar a este grupo
de kamikazes, para evitar retrasos en su próximo
objetivo: IwoJima. Es por ello que el almirante Mitscher,
envía un grupo e combate aeronaval, para que
destruya las unidades kamikazes que operan desde Formosa,
y así, poder dirigirse hacia IwoJima con total
seguridad. La operación es un fracaso y los
japoneses, dañan el portaviones Ticonderoga,
el destructor Maddox y el portaviones
de escolta Langley, haciendo que los norteamericanos
se retiren, y centren sus esfuerzos en invadir IwoJima.
Iwojima
Las
primeras acciones de los kamikazes en IwoJima, tienen
lugar el 21 de febrero, cuando 20 aviones kamikazes,
protegidos por 12 cazas, salen al encuentro de la
Task Force 58 del Almirante Mischer. El portaviones
Saratoga, es alcanzado dos veces, por
sendos kamikazes: una en el puente y otra en un costado.
Aún así, el buque sigue siendo operativo.
Dos kamikazes, impactan en el portaviones Bismarck
Sea, uno de los cuales hace estallar una de
las santabárbaras del buque, que lo hunde con
350 hombres a bordo. El Saratoga sufre
un tercer impacto, elevando el número de bajas
a 300 muertos y averías, que lo tendrían
tres meses fuera de combate.
Finalmente,
la Task Force 58, se retira en marzo a Ulithi (2ª
base aeronaval más importante del Pacífico),
en las Islas Marianas, para repostar y realizar reparaciones.
Los japoneses, jugándose el todo por el todo,
elaboran la Operación Tan, consistente en realizar
un ataque kamikaze contra la Task Force 58, con bombarderos
bimotores Ginga, que despegarían a más
de 2500 km, de la flota americana, a los que se les
había adosado una bomba de 800 Kg. Al objetivo,
sólo llegaron dos bombarderos, siendo noche
cerrada, uno de los cuales, se estrelló contra
el portaviones Randolph, causándole
diversos daños, matando a 27 marinos e hiriendo
a otros 105 marinos. El otro kamikaze se estrelló
contra el suelo, sin provocar daños.
Okinawa
Tras
la sangrienta ocupación de IwoJima, por parte
de las Fuerzas Aeronavales de EEUU, el siguiente objetivo,
era la isla de Okinawa. Las escuadrillas kamikazes,
tienen como blanco, la flota de invasión, que
se aproxima Okinawa.
El 31 de marzo de 1945, un kamikaze se estrella contra
el acorazado Indianápolis, buque
insignia de la flota, dejándolo fuera de combate
hasta el final de la guerra. Al día siguiente,
otro ataque kamikaze, inutilizó al destructor
West Virginia y el portaviones británico
Indefatigable fue atacado, pero sin consecuencias.

Avión kamikaze, aproximándose
a la cubierta del USS Missouri.
Fuente
Imagen: http://en.wikipedia.org/wiki/Kamikaze
El
12 de abril, un importante contingente de kamikazes
(160 zeros, 30 bombarderos, 10 Ohka) protegidos por
150 cazas, fueron al encuentro de la flota norteamericana
en las proximidades de Okinawa. Los portaviones Essex
y Enterprise, los acorazados Idaho,
New Mexico, Teneese y Missouri,
el crucero Oakland, 3 dragaminas, 13 destructores
y una lancha de desembarco, sufrieron los ataques
de los pilotos suicidas. Únicamente, uno de
los destructores, fue hundido, tras partirse en dos,
al sufrir un certero impacto de un Okha.
En
los días siguientes, pequeños grupos
de kamikazes, hostigaron a la flota, dañando
un acorazado y cinco destructores más. Los
norteamericanos, respondieron, lanzando un ataque
masivo, sobre los aeródromos, el 15 de abril,
para tratar de destruir en tierra a los aviones enemigos.
Lograron destruir 55 aviones.
A su vez, los japoneses, al día siguiente,
contraatacaron, con 155 aviones kamikazes, y 36 cazas
de escolta, que se lanzaron sobre la flota americana.
Un acorazado, 7 destructores, el portaaviones Intrepid,
son alcanzados y averiados de cierta consideración.
El destructor Pringle y un dragaminas,
son hundidos, por acción de estos ataques.
El
19 de abril, dos barcos de transporte, tipo Victory,
cargados con 30000 toneladas de municiones, son atacados,
explosionando violentamente, y hundiéndose,
tras el impacto del kamikaze. El 22 de abril, 79 aviones
suicidas, se inmolan, para dañar a 6 barcos
americanos. Días después, es el turno
del destructor Haggard, que se hunde con
toda su tripulación a bordo, y del barco hospital
Confort, al que no le salvó, tener
pintado en sus costados y cubierta unas enormes Cruces
Rojas.
El
Alto Mando norteamericano, desesperado por la sangría
de barcos y de hombres, ordenó a las Fuerzas
Aéreas, bombardeos selectivos, de aeródromos
y bases aéreas, desde las cuales operaban los
kamikazes. Varios B 29, fueron asignados a estas misiones,
aunque no tuvieron demasiado éxito.
El
3 y 4 de mayo, un nuevo ataque kamikaze, de 120 cazas
y 156 aviones suicidas, se cebaron, con la flota en
las costas de Okinawa: 12 destructores, 3 portaaviones,
8 lanchas anfibias de desembarco, el crucero Birmingham,
fueron dañados. El 11 de mayo, uno de los portaviones
dañados, el Bunker Hill buque insignia
del Almirante Mischer, sufrió tales daños,
que el Almirante tuvo que ser evacuado al Enterprise.
El Enterprise el 14 de mayo sufriría
un impacto directo en su cubierta, que le dejaría
en dique seco, el resto de la guerra.

El USS Bunker Hill alcanzado por un
kamikaze.
Fuente
Imagen: http://en.wikipedia.org/wiki/Kamikaze
Pocas
horas antes de la conquista de Okinawa, las escuadrillas
kamikazes que quedan en pie, son trasladadas a Japón,
para defender el suelo patrio. Se crea apresuradamente,
la operación Ketsu, transfiriendo aviones y
pilotos kamikazes desde Manchuria a Japón,
para defenderlo, de una posible invasión aeronaval
norteamericana.
El
final
Tras
los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, el Alto Mando
japonés, acepta la rendición incondicional
y sólo entonces, los kamikazes, dejan de ser
operativos. El 15 de Agosto de 1945, el creador de
los pilotos kamikaze, vicealmirante Onishi, se suicida
de forma ritual, haciéndose el Seppuku.
En
total, los kamikazes, inflingieron a los aliados:
3000 muertos, 6000 heridos, 318 barcos dañados,
40 buques hundidos. Por su parte, la Armada Imperial,
perdió a 4615 pilotos, en estos ataques.
Entrenamiento
y tácticas
El
ataque kamikaze tenía, ante todo, un significado
espiritual, y al comienzo cualquier piloto de la Armada
Imperial, estaba capacitado para llevar a cabo adecuadamente
su misión. Por ello, no existía un método
especial de adiestramiento, excepto el que consistía
en hacer especial hincapié, ante los pilotos,
sobre determinados factores que ya habían revelado
tener una cierta importancia, en el curso de anteriores
experiencias, en todos estos ataques especiales
Al
inicio, pilotos procedentes tanto de la Armada como
del Ejército Imperial, se enrolaron voluntarios
en estas unidades especiales, pero más adelante,
se decidió que, puesto que el piloto kamikaze
fallecería en el impacto, el Alto mando Imperial,
no podía permitirse el lujo de perder a un
piloto de caza adiestrado anteriormente, y se abrieron
escuelas especiales de vuelo para kamikazes. Sin embargo,
puesto que los pilotos elegidos para estas misiones,
habían recibido una preparación un tanto
limitada y tenían escasa experiencia de vuelo,
se les sometía a un curso de adiestramiento
técnico intensivo, con el fin de ponerles en
situación de aprender, en un tiempo mínimo,
los elementos indispensables del ataque.
Para llevar a cabo una misión kamikaze, además
de conseguir hacer blanco sobre el buque objetivo,
era de suma importancia que el piloto supiera montar
en su aparato, despegar, situarse en formación
y conseguir luego volar siempre entre el violento
fuego de los cañones enemigos. Con este fin,
los pilotos kamikaze también eran sometidos,
a un entrenamiento muy riguroso respecto a todo aquello
que se refería al embarco, al despegue, al
vuelo en formación así como al ataque.
Todos ellos eran oficiales, y muchos de ellos, provenían
de las milicias universitarias.
El programa que debían seguir los pilotos,
se dividía en breves y diversas fases: en primer
lugar, el adiestramiento de los pilotos kamikaze tenía
una duración de siete días, dedicando
las dos primeras jornadas, únicamente al ejercicio
de despegue. Este tipo de ejercicio, cubría
el período de tiempo que iba desde el momento
en que se impartía la orden para una misión
hasta el momento en que los aparatos quedaban situados
en formación de vuelo.
Los
dos días siguientes, se dedicaban al vuelo
en formación, mientras al mismo tiempo proseguían
los ejercicios de despegue. Los últimos tres
días estaban dedicados, de manera especial,
al estudio teórico y a los ejercicios prácticos
de aproximación al objetivo y al ataque; entre
tanto, continuaban también los ejercicios de
despegue y de vuelo en formación. Si aún
se disponía de tiempo, se repetía el
programa completo una segunda vez. Aproximadamente,
los pilotos recibían unas sesenta horas de
vuelo, antes de encomendarles la misión.
La
aproximación al buque enemigo, debía
realizarse a la máxima o la mínima altura
posible. Aunque desde el punto de vista de la exactitud
de la navegación y de la buena visibilidad
hubiera sido preferible una altura media, se prefería
renunciar a estas ventajas en consideración
a otros factores. En efecto, la altura preferida estaba
comprendida entre los 5.500 y los 6.600 metros, y
ello por dos razones:
1)
Cuanto mayor es la altura, más difícil
se hace la interceptación por parte del enemigo.
2)
Había que tener en cuenta la maniobrabilidad
de un avión cargado con una bomba de 250 kilogramos.
Por
lo que respecta a la aproximación a muy poca
altura los aparatos debían volar lo más
cerca posible de la superficie del mar, de manera
que se retrasara al máximo su localización,
por los radares enemigos. A finales de 1.944 se consideraba
que el radar americano, tenía un alcance efectivo
de 160 Km. a gran altura y de 30 50 Km. a baja
altura. En las ocasiones en que se disponía
de muchas unidades de ataque, se aplicaban simultáneamente
bien el método de aproximación a baja
cota, bien el de alta cota, que además se efectuaban
en rutas distintas.
En
la aproximación a gran altura era necesario
que los pilotos estuvieran muy atentos, a fin de que
el ángulo de picado no resultase excesivo,
pues entonces el aparato sería más difícil
de manejar y además, bajo la creciente acción
de la fuerza gravitatoria, el piloto perdería
fácilmente su control.
Por
tanto, era, de la mayor importancia que el picado
fuera lo menos profundo posible y que el piloto prestase
gran atención al viento de cola y a cualquier
movimiento por parte del objetivo, ya que era difícil
que volviera a tener una segunda oportunidad de picar
sobre el objetivo.
En
el caso de aproximación a baja altura, apenas
se avistaba un navío enemigo, el avión
se remontaba bruscamente a 3.500 4.500 metros,
para luego arrojarse en picado sobre el objetivo previsto.
Este método requería una habilidad muy
particular por parte del piloto, puesto que el impacto
debía producirse en la cubierta del navío
que se elegía como blanco.
Además,
el método de picado, sobre la cubierta del
buque demostró ser más eficaz que el
de estrellarse contra el costado del mismo. Por esta
razón, los pilotos kamikaze eran inducidos
a adoptar el método del picado, en cuanto su
grado de adiestramiento lo permitía y siempre
que las condiciones en que se desarrollaba el ataque
fueran favorables.
En
los portaaviones, el mejor blanco era el elevador
principal; seguían luego, en orden de preferencia,
el elevador de popa o el de proa. En cuanto a los
demás tipos de grandes unidades de guerra,
el mejor blanco era la base del puente de mando. Y
por lo que hace referencia a los destructores y a
otros pequeños buques de guerra y de transporte,
un impacto en un punto cualquiera situado entre el
puente de mando y el centro del navío, resultaba
generalmente de gran eficacia.
Tipos
de aviones
Para
terminar, reseñar los aviones que utilizaron
las unidades kamikazes:

Mitsubishi A6M Reisen "Zero".
Fuente
Imagen: http://garaje.ya.com/majimenez1964/LosAviones.htm#Cabezera

Nakajima B6N Tenzan "Jill".
Fuente
Imagen: http://garaje.ya.com/majimenez1964/LosAviones.htm#Cabezera

Nakajima B5N "Kate".
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Imagen: http://garaje.ya.com/majimenez1964/LosAviones.htm#Cabezera

Aichi D3A "Val".
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Imagen: http://garaje.ya.com/majimenez1964/LosAviones.htm#Cabezera

Yokosuka D4Y Suisei "Judy".
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Imagen: http://garaje.ya.com/majimenez1964/LosAviones.htm#Cabezera

Aichi E13A "Jake".
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Imagen: http://garaje.ya.com/majimenez1964/LosAviones.htm#Cabezera

Mitsubishi G4M "Betty".
Fuente
Imagen: http://garaje.ya.com/majimenez1964/LosAviones.htm#Cabezera

Yokosuka P1Y Ginga "Frances".
Fuente
Imagen: http://garaje.ya.com/majimenez1964/LosAviones.htm#Cabezera

Yokosuka MXY7 Ohka (Flor de Cerezo).
Fuente
Imagen: http://garaje.ya.com/majimenez1964/LosAviones.htm#Cabezera
Fuentes:
http://historia.mforos.com/681974/6109964-kamikazes/
http://www.exordio.com/1939-1945/codex/
... kaze1.html
http://www.geocities.com/pentagon/3758/kamikaze.htm
http://www.angelfire.com/on2/militaria/Kamikazes.html
http://garaje.ya.com/majimenez1964/kamikaze_Indice.htm
http://es.geocities.com/eae_cid/ataque_kamikace.htm
http://en.wikipedia.org/wiki/Kamikaze
http://www.temakel.com/histkamizakes.htm